lunes, 9 de noviembre de 2015

Puede que el osario de Santiago, el hermano de Jesús de Nazaret, no sea una falsificación

El supuesto osario de Santiago con la inscripción en arameo de ‘Santiago, hijo de José, hermano de Jesús’ puede ser auténtico

Puede que el osario de Santiago, el hermano de Jesús de Nazaret, no sea una falsificación
El supuesto osario de Santiago, el hermano de Jesús de Nazaret, vuelve a ser noticia de actualidad por cuestiones de autenticidad. ¿Es esta famosa reliquia realmente una falsificación?

El osario, que es una caja de piedra caliza para contener huesos con la inscripción en arameo de Yaakov Bar Yosef Akui di Yesua, “Santiago, hijo de José, hermano de Jesús”, fue dado a conocer en el año 2002 por la Biblical Archaeology Review, aunque apareció muchas décadas antes. Desde ese momento, su repercusión fue grande porque se manifestó que se podría tratar de la primera prueba arqueológica que demostrara la existencia histórica de Jesús.

El osario no ha estado falto de polémica, aunque las autoridades israelíes zanjaron pronto el asunto indicando que se trataba de una falsificación y procesando, en el año 2005, a cinco personas acusadas de falsificar piezas arqueológicas y de conspirar para venderlas a museos y coleccionistas privados. Entre los acusados se encontraba el coleccionista israelí Oded Golan, que adquirió la pieza en 1970 y que es el actual propietario del osario.

Sin embargo, después de varios años de litigio, finalmente los cinco imputados en el caso han sido absueltos. El largo proceso al que han sido sometidos no ha servido para demostrar que el osario sea falso, así que se abre de nuevo el gran dilema de su autenticidad.

La inscripción es una frase sencilla escrita en arameo que, de ser cierta, podría llegar a demostrar la existencia de Jesús, el principal personaje del cristianismo. Aparece inscrita en una de las caras del osario de piedra, que tiene unas dimensiones de unos 50 cm de largo por 30 cm de alto y que cuenta con unos dos milenios de antigüedad.

Golan no tiene ninguna duda de que tanto el osario como la inscripción son auténticos. Argumenta que, según un estudio estadístico llevado a cabo por el profesor Camille Fuchs, jefe del Departamento de Estadística de la Universidad de Tel Aviv, existe “una certeza casi total” de que durante un período de tiempo de 80 años, en el que se sabe que los judíos usaron los osarios como forma de enterramiento en la zona de Jerusalén, es complicado encontrar a dos hombres adultos que fallecieran en esa época cuyo primer nombre fuera Yaakov (Santiago), que fueran hijos de Yosef (José), y que tuvieran además un hermano llamado Yeshua (Jesús).

Asimismo, Golan explica que “la mención de un hermano del fallecido en el osario era algo muy raro. Generalmente, los osarios eran grabados con el nombre de la persona fallecida y el de su padre, únicamente se mencionaba al hermano cuando se trataba de un personaje muy conocida en la comunidad”. Por ende, según el coleccionista, es muy probable que estemos ante el verdadero osario de Yaakov, el hermano de Jesús de Nazaret.

A pesar de que el osario fue adquirido por Golan en 1970, no fue hasta el año 2002 cuando el coleccionista supo, gracias a que un profesor universitario de La Sorbona le indicó el significado de la inscripción, que estaba ante una pieza excepcional. El osario estuvo expuesto al público en Toronto, pero en 2003 la policía israelí lo confiscó y acusó a esas personas de formar parte de una red de estafadores y de falsificadores de objetos arqueológicos del antiguo Israel.

La Autoridad de Antigüedades de Israel, a finales de 2013, ha sido obligada por la justicia a devolver la pieza a su antiguo dueño por falta de pruebas y, además, ha sido acusada de dañar seriamente la inscripción del osario en su intento por demostrar su falsedad.

Imagen| Blasting News