lunes, 28 de diciembre de 2015

El Gran Agujero Azul de Belice puede tener la clave del ocaso del Mundo Maya

Durante cientos de años, los mayas construyeron una avanzada cultura que comenzó a decaer a partir del siglo IX, pero ¿por qué se produjo este ocaso?

En la imagen, el Gran Agujero Azul de Belice, que puede tener la clave del ocaso del Mundo Maya

Los “antiguos mayas”, que fueron una de las civilizaciones más importantes del continente americano, ocuparon gran parte de la región conocida como Mesoamérica, en los territorios que actualmente ocupan los países de Honduras, Guatemala, El Salvador, Belice y cinco estados del sureste de México, como son Yucatán, Tabasco, Quintana Roo, Chiapas y Campeche. Durante cientos de años, los mayas construyeron una avanzada cultura que no comenzó a decaer hasta el siglo IX, cuando muchas de sus ciudades comienzan a ser abandonas. Pero ¿por qué se produjo su ocaso?

La respuesta, según Scientific Reports, puede encontrarse en el maravilloso Gran Agujero Azul, una conocida cueva submarina de Belice, que es visitada por miles de turistas y buceadores al cabo del año. Un grupo de científicos refuerza la hipótesis de Rice Andre Droxler que dice que la sequía es la causante de la desaparición de la civilización de los antiguos mayas.

Este equipo de investigadores ha realizado una serie de perforaciones en el núcleo de la dolina del Agujero Azul y en una laguna situada en las cercanías. Han descubierto que la proporción de titanio y aluminio sufrió un cambio entre los siglos IX y X, el período en el que los pueblos mayas de la península de Yucatán entraron en declive. La presencia de una mayor proporción de titanio les lleva a la conclusión de que las lluvias más abundantes afectaron a esta región porque la escorrentía arrastró restos de las rocas volcánicas de la zona, muy ricas en este elemento.

La cuestión es que desde el año 800 hasta el 1000 d. C., aproximadamente, la cantidad de titanio y aluminio que se detecta es inferior, por lo que se extrae que las precipitaciones eran mucho más escasas.

Según Droxler, “cuando tienes grandes sequías comienzan las hambrunas y los disturbios” y, con ese nuevo escenario, se generó una situación que pudo desembocar en el colapso del mundo maya. Esta idea de la sequía no es ninguna novedad, ya se especulaba con esta hipótesis desde hace algún tiempo, pero los nuevos resultados obtenidos por Droxler y sus compañeros refuerzan otros estudios realizados. Este es el caso de una investigación que se llevó a cabo en 2012, en la que se analizaron unas muestras de estalagmitas, de unos 2000 años de antigüedad, y se demostró que la sequía afectó a toda la región en la segunda mitad del milenio I d. C.

El arqueólogo ambiental Douglas Kennett expuso, en un artículo de LiveScience de hace un par de años, que “el principal hallazgo fue que una prolongada sequía contribuyó al hundimiento de la civilización maya clásica.”

Imagen| Blasting News