jueves, 10 de diciembre de 2015

Misterio en la isla de Pascua

Moáis, las espectaculares estatuas

Imagen de moáis de la isla de Pascua
Uno de los muchos misterios a los que se han enfrentado tanto los arqueólogos como los historiadores es la procedencia y la forma en que los nativos crearon las peculiares estatuas, talladas en roca volcánica, llamadas moáis. Estas singulares Moles se encuentran en la isla de Pascua, nombre que le designó  en 1722 Edward Davis, un marinero holandés, que las vio mientras navegaba hacia Nueva Guinea. Este, dada la fecha de la llegada a la isla, día de Pascua de Resurrección, lo conmemoró proporcionándole dicho nombre. Posteriormente, Felipe González de Haedo se adueñó de la isla en nombre del monarca Carlos III y pasó a llamarla isla de San Carlos.

Todavía en nuestros días, sigue siendo un  misterio los mecanismos de los que se valieron los pobladores, para trasladar semejantes estructuras. El moái más alto se llama Paro y mide 9,80 metros de altura y pesa alrededor de ochenta y dos toneladas.

Se calcula que entre los siglos XV y XVIII la isla se enfrentó a una superpoblación y esto acabó generando una guerra entre las distintas tribus y la destrucción de los altares y el consiguiente abandonó de la cultura isleña. Según cuentan algunas fuentes, los nativos residentes se dispersaron para habitar cuevas e incluso llegaron a practicar el canibalismo.