martes, 9 de febrero de 2016

Rafael de Urbino: pintor y arquitecto del Renacimiento italiano

Rafael de Urbino, uno de los pintores y arquitectos más representativos del Alto Renacimiento italiano

La escuela de Atenas, Rafael de Urbino
Raffaello Sanzio, conocido como Rafael de Urbino, fue un pintor y arquitecto italiano del Alto Renacimiento, nació el 6 de abril de 1483 y falleció  en  Roma, 6 de abril de 1520, hijo de un pintor reconocido, al quedarse huérfano de padres se formó en los diferentes talleres de más prestigio, su cargo oficial llega con la realización de los frescos de una de las estancias Vaticanas como son la escuela de Atenas con apenas 25 años.

Trabajó en distintos lugares del norte de Italia, pero pasando una buena parte de su tiempo en Florencia, fue capaz de asimilar la influencia del arte florentino, respetando la evolución de su propio estilo, aunque su arte refleja tres estilos diferentes según donde vivió como Umbría, Florencia y por último en Roma, pero la influencia más asombrosa en este período fue la de Leonardo da Vinci, quien volvió a la ciudad entre 1500 y 1506.

A finales de 1508 se trasladó a Roma, donde entró al servicio del papa Julio II, probablemente gracias a la recomendación de su arquitecto Donato Bramante, quien por entonces trabajaba en la basílica de San Pedro, era natural de Urbino y tenía alguna relación con Rafael, se dejó influir por los frescos del techo de la Capilla Sixtina de Miguel Ángel, los proyectos en el Vaticano ocuparon la mayor parte de su tiempo, pero aun así pintó algunos retratos, incluyendo los de sus mecenas, los papas Julio II y León X, uno de los encargos papales más importantes fue la serie de los Cartones de Rafael (actualmente en el Victoria and Albert Museum), una serie de 10 cartones para tapices, de los cuales han sobrevivido 7, y que representan escenas de las vidas de San Pablo y San Pedro, hechas para la Capilla Sixtina.

Rafael llegó a tener un taller con cincuenta pupilos y ayudantes, muchos de los cuales llegarían a ser después importantes artistas por su propio derecho,  posiblemente, el mayor taller reunido bajo el magisterio de un único gran maestro de la pintura,tras la muerte de Rafael, la actividad del taller continuó, sin embargo, muchas de sus pinturas quedaron incompletas, a lo largo de su vida realizó varios retratos donde mostró una gran medida de gracia y armoníaen la parte de la arquitectura fue nombrado arquitecto de la basílica de San Pedro, la mayor parte de sus obras arquitectónicas han sido derrumbadas o modificadas después de su muerte y a raíz de la aceptación de los diseños de Miguel Ángel.

En el Palazzo Branconio dell'Aquila del chambelán de León X, fue completamente derrumbado para hacer lugar a la plaza diseñada por Bernini, la Villa Madama, una espléndida residencia de recreo del cardenal Julio de Médicis.

Realizó muchos dibujos para perfilar las posturas y las composiciones, aparentemente en cantidad superior a la de otros pintores, a juzgar por la gran cantidad de variantes que han sobrevivido, cuando estaba satisfecho con una composición a menudo la trasladaba a cartón a escala real, que posteriormente perforaba con un punzón, dejando agujeros por donde dejaba pasar un poco de hollín, de modo que quedaban líneas en la superficie final como guía, En las últimas obras pintadas por el taller, los dibujos son a menudo mucho mejores que la pintura la mayor parte de sus dibujos son bastante detallados, incluso los bocetos iniciales con figuras desnudas están cuidadosamente hechos, las técnicas empleadas son lápiz, sanguina, pluma, punta de plomo o de plata, bistre, albayalde, acuarela, trazos netos o esfumados, sobre papel blanco o coloreado.

Buscó la colaboración de Marcantonio Raimond para la realización de grabados a partir de sus dibujos, los grabados más importantes fueron Lucrecia, El juicio de París y La masacre de los inocentes.

Rafael enfermó de fiebres por un virus tras una época de actividades sexuales, fallece el 6 de abril del 1520 con apenas 37 años, su  funeral fue grande y acudió una gran multitud, la inscripción en su sarcófago de mármol, un pareado elegíaco escrito por Pietro Bembo, dice:

ILLE HIC EST RAPHAEL TIMVIT QVO SOSPITE VINCI RERVM MAGNA PARENS ET MORIENTE MORI

Imagen| Wikipedia