lunes, 22 de febrero de 2016

¿Son simples o complejas las sociedades campesinas?

Una visión desde la arqueología

Muchos autores están estudiando las sociedades campesinas, aportando nuevas perspectivas de estudio sobre estos grupos
Al igual que los procesos históricos, los grupos o sujetos que los forman son muy complejos. Cada uno con unos rasgos propios que los diferencian del resto.

Los grupos campesinos, son grupos que actúan de una manera determinada (con sentido) y toman unas decisiones que los hacen complejos, como la elección de qué especie plantar, o qué animales criar, cuándo, cómo y por qué. Es decir, aparte de la complejidad de su forma de estudio, existe la complejidad propia de cada sujeto social.

Partiendo de lo micro a lo macro, se puede establecer una interpretación global de los campesinos como se ha hecho en Madrid, simplemente porque es donde existe mayor concentración de yacimientos estudiados (porque es donde más obras se han realizado).

Por ejemplo, es muy importante el análisis de las terrazas, para identificar y comprender las lógicas productivas en los ciclos de producción, entre otras cosas.  Muy vinculado a esto está el análisis de los restos carbonizados o encharcados que permiten comprender la manipulación de los cereales y las técnicas agrarias en el pasado, lo que no está indicando que son sociedades complejas.

'El poblamiento rural de época visigoda en Hispania', de Quirós Castillo
Otra parte importante que refleja la complejidad es la economía, visible a través de la cerámica, los silos y otras formas de almacenamiento como los graneros y, por supuesto, las monedas. Todo esto nos da unas pautas para establecer que estas sociedades tenían su propio modo de funcionar y de relacionarse con el medio y  con los demás sujetos sociales: ¿para qué y por qué guardaban grano? ¿Quién lo administraba? ¿Existían élites campesinas? ¿Quién elegía qué especies cultivar y qué animales criar? ¿Cómo se relacionaban con las clases altas?

Esto es constatable tanto por la arqueología de los espacios habitados como por la arqueología agraria.

Aunque fue común en la historiografía medievalista tradicional caracterizar el mundo campesino de un modo simplista, en el que desarrollarían una economía de subsistencia, se ha visto que esto no es así: por ejemplo, en la elevada presencia de oveja y de producción lanar.