lunes, 7 de marzo de 2016

Crónica del Nuevo Mundo

Hernán Cortés y el emperador azteca

Hernán Cortés y Moctezuma
Se encontraba Hernán Cortés en México cuando recibió la noticia de que sus aliados los totonacos habían sido tomados como prisioneros por los guerreros aztecas y estos, incluso, se habían dedicado a arrasar sus aldeas.

Al enterarse, Cortés,  no vaciló y mandó prender al sagrado emperador Moctezuma, quien pasó a convertirse en un incalculable rehén. El conquistador español sabía que los aztecas no llevarían a cabo ninguna maniobra que pudiera poner  en peligro la vida de su líder. Moctezuma fue hecho prisionero, pero pudo llevarse a su cautiverio a su séquito de mujeres y a sus lacayos. Continuó siendo idolatrado, pero en poder de los españoles.

Una tarde, Hernán Cortés acompañado por Pedro de Alvarado entraron en la estancia del emperador azteca para hablar con él. El fruto de la reunión fue que a partir de ese momento los españoles iban a colocar una enorme cruz en el gran templo.

Al día siguiente, Hernán Cortés  rompió todas las iconografías aztecas, que acabaron precipitándose por los escalones del templo. En ese mismo instante comenzaron las hostilidades que nos cuentan las crónicas.

Vía|  México
Imagen| Fiuxy