viernes, 4 de marzo de 2016

Hallan en Jerusalén una antigua bodega que estaba debajo de un cuartel

Un grupo de arqueólogos israelíes ha descubierto, en la Ciudad Vieja de Jerusalén, uno de los lugares donde más vino pudo haberse catado en la antigüedad

Restos de la antigua bodega
El solar en el que se ha producido el hallazgo de la antigua bodega era conocido entre los habitantes de Jerusalén como Schneller. Estaba ocupado, desde la década de 1860, por un orfanato privado fundado por misioneros alemanes. Sin embargo, durante la Segunda Guerra Mundial, cuando los territorios palestinos se encontraban bajo el mandato británico, el orfanato fue abandonado y las fuerzas ocupantes lo transformaron en un cuartel militar.

En el año 1948, los británicos se fueron y las tropas del recién fundado Estado de Israel se encargaron de esta zona. Las instalaciones continuaron siendo utilizadas como cuartel militar hasta el año 2008, cuando fueron definitivamente abandonadas.

Cinco años después este terreno fue vendido y, para que se pudieran construir viviendas allí, los nuevos propietarios demolieron los viejos edificios del siglo XX que lo ocupaban. Durante este proceso, quedaron al descubierto los cimientos de varios edificios antiguos que el cuartel ocultaba y, recientemente, los arqueólogos han podido determinar la naturaleza y la función que tenían.

E diario 'Haaretz' ha comunicado que, a partir de un conjunto de tuberías y ladrillos muy característicos, los arqueólogos han determinado que una de las construcciones excavadas pudo haber servido como baño que, además, formaba parte de una casa señorial. Asimismo, algunos de los ladrillos llevaban el sello de la X Legión del Imperio romano, lo que ha permitido asociar esta instalación con el destacamento que protegió la ciudad romana de Aelia Capitolina durante más de dos siglos, hasta alrededor del año 300.

Otro de los edificios excavados parece ser una bodega, aunque no queda muy claro si era de época romana o bizantina (siglos VI-VII). Lo que sí es seguro es que, en su centro, se ha localizado una especie de pozo que contiene los fragmentos de lo que pudo haber sido un trujal, utilizado seguramente para exprimir las uvas. Además, alrededor del pozo se han excavado hasta ocho habitáculos que, en opinión de los arqueólogos, pudieron haberse usado para el almacenaje de la uva.

Sin embargo, en opinión de los especialistas, algunos de estos compartimentos también pudo haberse usado para el desempaño de la labor de mezcolanza del vino con otras sustancias para darle a los caldos diferentes sabores. Lo cierto es que, por lo que sabemos, en la Antigüedad, sobre todo a partir del reino de Canaán, desde el año 3000 a. C., el vino se solía consumir mezclado con especias para darle diferentes sabores y aromas.

Imagen| RT Actualidad