lunes, 7 de marzo de 2016

Rastafaris: ¿religión o cultura?

Entre reggae y rastas

Rastafaris: ¿religión o cultura?
Hablar de reggae, nos conduce instintivamente a pensar en Bob Marley, el gran icono jamaiquino de los sesenta. ¿Pero sabemos realmente sus orígenes y la trascendencia que, como fenómeno social ha supuesto?

Intentaremos analizar este género denominado “reggae” como fenómeno de difusión social en el que la música, como manifestación simbólica de una identidad local,vehicula y reproduce un efecto globalizador que conecta aspectos culturales divergentes y estructuralmente transcendentales como la religión o la política. Esto nos conduce a mencionar el estudio antropológico de la música como fenómeno específico de una cultura y como aspecto universal del comportamiento social humano: la Etnomusicología. Conceptualmente este término nos conduce a reflexionar sobre algunos interrogantes como: ¿qué conexión existe entre los patrones musicales y la organización social? o ¿cómo se relaciona la música con la identidad y las emociones?

Es esencialen este sentido enunciar a Rousseauque ya en 1768 afirmaría, tras sus estudios sobre canciones de los indios americanos, persas y suizas que “los grandes efectos en el corazón humano” se basaban no en las leyes de la acústica tal como se pensaba en la época, sino en la función de la música como signo conmemorativo de cada cultura.

El reggae es un género musical que se desarrolló por primera vez en Jamaica a mediados de los años 1960. Aunque en ocasiones el término se utiliza de modo amplio para referirse a diferentes estilos de música jamaiquina, por reggae se entiende en sentido estricto un género musical específico que se originó como desarrollo de otros anteriores como el ska y el rocksteady. No obstante, desde el punto de vista etimológico, el término reggae equivalente en el inglés jamaiquinoa “rege-rege”, es una expresión que significa “trapos, ropa andrajosa e incluso riña o pelea”; igualmente su procedencia se asocia con “ragga”, abreviación de “raggamuffin” cuyo significado inglés coincide del mismo modo con el de “harapo”. Indistintamente de su asociación con un término u otro, la importancia reside en la significación de su uso que es empleado para designar a las clases bajas de Jamaica, a los Rastas y a los movimientos culturales de los barrios pobres.

Como género musical se le asocia con el movimiento rastafari, aunque erróneo en el sentido de que éste nunca formó parte del orden ceremonial de esta doctrina,sí es cierto que haya habido otros estereotipos e iconos que han consolidado esta correspondencia como es el caso de Bob Marley. "Bob Marley jugó un rol instrumental en difundir el mensaje y la cultura rastafari al mundo”, explicó en una ocasión a la agencia Efe, Burnet Sealy, presidente de la Organización Caribeña de Rastafaris. El cantante jamaicano es considerado uno de los artistas precursores en transmitir al público internacional la filosofía y el estilo de vida de esta religión o forma de vida y en muchos sentidos ha contrarrestado la negativa imagen que asociaba a los rastafariscon bandas callejeras, la violencia y la delincuencia.

Esencialmente es una corriente que promueve la supremacía negra y las raíces africanas, cuyos antecedentes históricos se desarrollan en esta isla americana quelos ingleses arrebataron a sus primeros hacendados, los españoles en 1655 y que posteriormente es constituida como la colonia británica de Jamaica. Durante dos siglos de dominio británico, se convertiría en el mayor exportador de azúcar del mundo cuya productividad no habría sido lograda sino a través de la mano de obra de esclavos traídos de África. No obstante, a diferencia de otros territorios conquistados por los católicos, los plantadores ingleses en Jamaica en un comienzo se negaron a compartir su religión con los esclavos por miedo a que el mensaje cristiano estimulara la rebelión, de manera que hasta finales del XVIII casi toda la región esclava ignoraba la religión de sus amos, desarrollando ciertos características de su ciudad de origen, la costa occidental de África.

Tras la introducción del cristianismo por misioneros bautistas a finales del siglo XVIII y su interés por eliminar las tradiciones religiosas africanas, surge un movimiento conocido como “revitalismo”, cuyo carácter sincrético combina el cristianismo y las formas religiosas africanas y que en cuanto a cosmovisión religiosa reconoce a Dios como creador.  En un principio el revitalismo parece ser que deriva del myalismo, término utilizado para describir la religión de los esclavos de las plantaciones cuya base recae en la curación por los espíritus mediante ritos de posesión, sin embargo el concepto de myalismo se transforma y ya en el XIX las iglesias bautistas anuncian un tipo de mezcolanza de creencias y rituales asociados con éste y con observancias cristianas que ponían un acento especial en el bautismo.

El origen del movimiento rastafari ha sido vinculado por varios observadores con la pobreza extrema de Jamaica y con el bajo estatus, las privaciones y la denigración racial experimentada por la mayoría de los campesinos jamaicanos. Sin embargo, sus raíces proceden de los barrios bajos de Kingston. Un gran precedente emblemático del movimiento rastafari fue el reformista radical de origen jamaiquino Marcus Garvey (1887-1940), que luchó por la proclamación de la integridad cultural, incluso la superioridad de la civilización africana; la defensa de un esquema de “vuelta a África” que implicaba un acento en la descolonización de ésta; el énfasis en la consciencia racial y la unidad de los pueblos africanos; y, finalmente, la insistencia en la autoconfianza y el autorrespeto, y el repudio de todos los actos de deferencia o sumisión hacia los blancos. En el inicio de la segunda década del siglo XX, Garvey profetiza que en África un rey negro sería coronado, anunciando con ello la proximidad del día de la liberación para este pueblo.

En 1929 unos veinte mil jaimaquinos fueron repatriados a su país después de haber cumplido con sus contratos de trabajo y en 1930HaileSelassie, “Ras Tafari” es proclamado Rey de Etiopía(“Ras”, título con el que se honraba a la nobleza etíope). Paralelamente al surgimiento de grupos dispersos de seguidores de Garvey en Jamaica, tres hombres, todos ellos jamaiquinos repatriados, enuncian independientementeque habían recibido la revelación de que el rey de Etiopía recientemente coronado era el Mesías de los negros, generando el inició del movimiento.

El dogma y la filosofía rastafari condensa una serie de prácticas y creencias cuyos fundamentos van más allá de la icónica epistemología popular. El principio clave de todos los rastafaris es la creencia en que Haile Selassie es el Dios verdadero y vivo: un Mesías de los negros; un Dios negro inherente en Ras Tafariy en cada persona;llegando a ser propuesta por diversos analistas como un movimiento mesiánico político-religioso. El énfasis en Dios sugiere una gran diferencia respecto del revitalismo y las religiones africanas, dándose afinidades con el cristianismo esotérico en el que la Biblia constituye una escritura clave de símbolos que han de ser interpretados.

Comparativamente con el revitalismo y el cristianismo, entre los rastafaris hay pocos rituales religiosos: la ceremonia más importante es el nyabinghi, que se celebra para conmemorar acontecimientos sagrados, aunque en el contexto contemporáneo esencialmente se refiere a reuniones rituales conocidas como groundation.La otra clase de ritual es más informal y consiste en una pequeña reunión de hermanos que comparten el consumo de la hierba sagrada, ganja(cannabis sativa) en la que se dedican a lo que se describe como “razonar”. Por otro lado, el carácter ritual gira en torno a la persona individual y el cuerpo y están relacionados con el crecimiento de los rizos,el consumo de ganja y ciertas prohibiciones alimenticias. Los rizosvbobovcobran importancia en los años cuarenta con los miembros de la Fe Negra de la Juventud que simbolizan su rechazo de la sociedad, por otro lado los seguidores de Haile Selassie I, asocian los "rastas" con la directa y bíblica simbología del León de Juda. Sus cabellos simbolizan la melena del león, sin embargo antropólogos como Chevannes resaltan de estos su autoridad carismática y la desigualdad de género de una sociedad dominada por el patriarcado.

El consumo de ganja era, igualmente, un elemento clave de la religión rastafari, y todos aceptaban la naturaleza sagrada de dicha hierba: se fumaba en pipa o se bebía como infusión, (este consumo en reunión es comparada por Morrish con fumar la pipa de la paz entre los nativos americano) y se la consideraba un refrigerio y un remedio curativo al mismo tiempo. Igualmente se pensaba que inducía a la sabiduría y el entendimiento, fomentando la comunión con los hermanos al provocar tranquilidad y paz, y así ayudaba a lo que anteriormente se ha mencionado, el razonamiento.

El tercer aspecto de los rituales personales rastafaris es su búsqueda de la comida I-tal (natural) y la evitación ritual de muchas comidas que no se consideran naturales: se abstienen de beber alcohol (asociado con la sexualidad), e incluso expresan repugnancia por las gallinas y las cabras, que, lo mismo que el cerdo, se asocian con el escarbar. Esto es vinculado por algunos investigadores al rechazo de las tradiciones culturales africanas, no obstante su conexión con la naturaleza es tanto espiritual como ecológica: reconocen la necesidad urgente de desarrollar una cultura que les devuelva la intimidad con la naturaleza que los hombres conocieron en la antigüedad, hacen hincapié en la necesidad de un pedazo de tierra que cultivar proclamándose de este modo en contra de la propiedad privada de ésta, aceptando sólo los derechos de usufructo. En suma, aunque se proclaman vegetarianos y pacíficos, la imagen que promocionan de sí mismos es, irónicamente, la de un león, agresivo, orgulloso, dominante, temible, y ellos, según Barret “en el modo de peinarse los rizos y de andar, simulan el espíritu del león”.

En cuanto a la dimensión política ha habido controversia, afirmando algunos tratarse sólo de un movimiento revolucionario y otros de una corriente totalmente apolítica, lo cierto es que por muchos ha sido considerada como una cultura de la resistencia pues con su repudio a la supremacía blanca, el anticolonialismo, el antiimperialismo, y el racismo blanco así como con su crítica a la sociedad capitalista en Jamaica, los rastafaris reprobaron radicalmente las instituciones existentes, aunque expresada en forma religiosa.Cabe concluir que respecto de su forma sociopolítica, desde los años sesenta este movimiento fue difundido por todo el mundo, facilitado en cierta medida por el positivismo cultural y la expansión global de la música transnacional, consecuencia que nos hace retornar al inicio de este artículo: el género reggae.

Imágenes| Rastafaris