domingo, 27 de marzo de 2016

Un hombre con un detector de metales encuentra una tumba romana con un ajuar muy peculiar

Encuentran una tumba romana con un gran ajuar, situada cerca de un edificio sagrado aledaño a una villa

Denario de plata del emperador Trajano
En Inglaterra, un hombre que iba explorando un terreno con un detector de metales ha realizado el descubrimiento de su vida. Se trata de una tumba romana muy bien preservada y llena de artefactos, entre los que se incluyen jarras de bronce, objetos con mosaicos de vidrio, monedas y tachuelas de un par de sandalias de cuero. Todos los objetos se han datado alrededor del año 200 d. C. Según el arqueólogo Keith Fitzpatrick-Matthews, del Consejo del Distrito Norte de Hertfordshire, probablemente se trata del enterramiento de un individuo rico.

Botella cuadrada con la inscripción 'quot ivs quot'
Phil Kirk, el dueño del detector de metales, encontró la tumba en un campo de Kelshall, un pequeño pueblo situado entre Londres y Cambridge. Había encontrado una vez una moneda romana en el mismo lugar y tenía el presentimiento de que había más artefactos romanos cerca. En octubre de 2014, localizó con el detector una jarra de bronce que estaba enterrada aproximadamente a unos 25 centímetros de profundidad. Seguidamente sacó una patera de bronce, que es un plato utilizado para verter vino o sangre en las libaciones, y otras dos jarras más.

Jarra de bronce del ajuar
Eufórico con su hallazgo, Kirk contactó con los expertos locales para informarles de los hallazgos. Regresaron al lugar poco después y hallaron más artefactos: un alfiler de bronce, una lámpara de hierro, material de vidrio y botellas de diferentes formas, incluyendo alguna octogonal, hexagonal, rectangular y cuadrada. Pronto se dieron cuenta de que la botella hexagonal contenía huesos incinerados y, por tanto, de que se trataba de una tumba de un individuo rico de edad y sexo aún desconocidos. Las dimensiones del enterramiento eran de alrededor de 1,90 por 1,60 metros.

Otra de las jarras de bronce de ajuar
¿Por qué se enterró al individuo con esos objetos de ajuar? Las tachuelas pertenecían a unas sandalias que estaban asociadas a la idea del inframundo y a la creencia de que los muertos iban a pie hasta el río Estigia que, según la mitología grecorromana, era el límite entre la tierra y el mundo de los muertos, el Hades. Cualquier romano que pudiera permitírselo debía ser enterrado con sus mejores sandalias.

Plato de bronce para libaciones
Los arqueólogos también hallaron platos con mosaicos de vidrio, posiblemente procedentes de Egipto o de Europa occidental; un pequeño trozo de lava; y los restos de una caja de madera que contenía dos tazas de cristal. Asimismo, una moneda de plata, concretamente un denario, estaba colocada dentro de la caja y esto probablemente desaceleró la descomposición de la madera, en opinión de Fitzpatrick-Matthews. En el denario aparecía representado el emperador Trajano, que gobernó Roma desde el año 98 hasta el 117 d. C.

Plato de mosaico de vidrio
Una segunda moneda de bronce desgastada ayudó a datar la tumba. Se encontraba dentro de la urna de cremación, así que probablemente sirvió como pago a Caronte para ayudar a cruzar al difunto por el río Styx, según las creencias de la época. La moneda fue emitida por el emperador Marco Aurelio en el año 170 d. C. y el desgaste era del uso durante unos 20 ó 30 años, con lo que la tumba era del año 200 d. C. aproximadamente. Esta cronología contrasta con la tipología coetánea de los platos con mosaicos de vidrio y la botella cuadrada con la inscripción “IAS”, que tiene un paralelo en una fortaleza romana de Escocia de esas mismas fechas.

La tumba aparece asociada a un edificio, probablemente un santuario o un templo, contiguo a una villa. Por tanto, se especula con que el individuo se enriqueció y se construyó una villa a unos 4 km de la ciudad romana más cercana.

Imagen| Blasting News