lunes, 14 de marzo de 2016

Un ostracón contiene el recibo de un impuesto egipcio muy pesado

Un investigador traduce un texto de un fragmento cerámico que contiene el recibo de un impuesto egipcio muy pesado

Imagen del ostracón que contiene el recibo de un impuesto egipcio muy pesado
En breve comenzará la campaña de la Declaración de la Renta 2015 y los españoles se preparan para presentar todos sus documentos dentro del plazo establecido. Aunque el mal de otros no es un consuelo, se puede afirmar que esto ha sido así siempre. De hecho, según  Live Science, se ha traducido recientemente un ostracón, o fragmento cerámico escrito, que contiene el texto de un antiguo comprobante fiscal egipcio, en el que se muestra un proyecto de ley que es, literalmente, más pesado que el que tiene que afrontar cualquier contribuyente español actual. Se trata del pago con más de 100 kilos de monedas.

El documento, escrito en griego en un trozo de cerámica, muestra el recibo de la suma de dinero que una persona del Egipto ptolemaico, de nombre ilegible, y sus amigos tuvieron que pagar como impuesto por la transferencia de una tierra. La cantidad ascendía a 75 talentos, una antigua unidad monetaria, con una carga añadida de 15 talentos más. El impuesto se pagó en monedas y se entregó en un banco público situado en la antigua ciudad de Diospolis Magna, más conocida como Lúxor o Tebas.

¿Qué valor pudo tener la cantidad de 90 talentos en el Egipto ptolemaico? Para Brice Jones, el traductor del texto, un doctorando de la Universidad Concordia de Montreal, “se trata de una suma de dinero importante”, de hecho “estos egipcios eran probablemente muy ricos”.

El recibo muestra la fecha del 22 de julio del 98 a. C. En esta época no existía el papel moneda y, además, ninguna moneda tenía un valor similar al de un talento. Así que probablemente los egipcios pudieron usar el dracma como unidad monetaria alternativa.

Un talento equivalía a 6000 dracmas y, por tanto, 90 talentos hacían un total de 540 mil dracmas. Si comparamos, en ese mismo momento, un trabajador no calificado ganaba solamente unos 18000 dracmas al año, según Catharine Lorber, una académica independiente que ha publicado numerosos artículos sobre numismática egipcia en revistas especializadas.

En el 98 a. C., para Lorber, la moneda de mayor denominación equivalía probablemente a 40 dracmas, con lo que el pago del impuesto que se especifica en la cerámica debió de ser una carga fiscal verdaderamente agotadora. “Se habrían necesitado 150 de estas monedas para hacer un talento y 13500 de ellas para igualar los 90 talentos”, explicó Lorber a Live Science. “Las monedas en cuestión pesan un promedio de 8 gramos, así que el pago total de los 90 talentos probablemente tuvo un peso total de más de 100 kilos”.

En este caso, lo que seguramente ocurrió es que un recaudador fiscal, o más de uno, se hizo cargo de la percepción de esta gran cantidad de monedas para el pago del impuesto de los 90 talentos. Posteriormente, los recaudadores se encargaban de depositar ese dinero físicamente en el banco. Lorber señaló que los Ptolomeos, la dinastía que gobernaba en Egipto en esa época, emplearon este tipo de recaudadores fiscales para absorber el coste del transporte y de la manipulación de los impuestos. Asimismo, en los casos en los que los recaudadores de impuestos tenían que acarrear una gran carga de dinero, lo embolsaban en cestas y lo transportaban en asnos.

El recargo de 15 talentos, que se añadió a los otros 75 del impuesto, sugiere que se trata de un sobrecargo por no pagar parte de la factura de la transferencia de la tierra en plata como estaba estipulado, sino en bronce.

El fragmento cerámico del impuesto se encuentra depositado actualmente en las dependencias de la Universidad de McGill de Montreal.

Imagen| Blasting News