sábado, 16 de abril de 2016

El Hombre de Acero

Todavía es un misterio saber cómo es posible que Stalin alcanzara el poder tras la muerte de Lenin

Imagen propagandística de Stalin, 'El Hombre de Acero'
Junto al féretro de Lenin se encontraba su esposa Nadezhda y los miembros de la cúpula bolchevique. Como una sombra, también estaba Josef Stalin, que sabía muy bien que, por fin, había llegado su momento de gloria. Todavía es un misterio saber cómo es posible que Stalin, un hombre que apenas había tenido protagonismo en la lucha proletaria, alcanzara el poder. Pero lo consiguió.

Stalin, también conocido como El Hombre de Acero, se fue a vivir a Kremlin y continuó con la filosofía de la Dictadura del Proletariado que comenzara su camarada Lenin. Lo primero que hizo fue exiliar a Trotsky y, poco a poco, fue eliminando a los veteranos bolcheviques. Mientras tanto, en Alemania, otro hombre empezó a amenazar a Europa.

Stalin, más pendiente de sofocar en la Unión Soviética cualquier revuelta en su contra, no vio el peligro y en la conocida Operación Barbarroja, la Alemania nazi logró penetrar en la Unión Soviética. El miedo se adueñó de toda la antigua Rusia. El pueblo quería oír a su dirigente, pero este no aparecía por ninguna parte. Al fin, lo hizo en un discurso en el interior del metro y aseguró que no iba a abandonar a su pueblo.

Stalin, por primera vez, dejó las estrategias militares a cargo de un general de confianza y, para su sorpresa, en una emboscada un importante número de alemanes fueron capturados. El Hombre de Acero se mostró exultante y el resto del mundo lo comenzó a ver como un héroe.

Sin embargo, la realidad era otra. Las hambrunas y los asesinatos se seguían sucediendo y una noche su esposa Nadia, durante una cena, se lo reprochó. Stalin se levantó de su asiento chillando y la mujer, envuelta en lágrimas, subió apresurada a su habitación. La esposa del líder apareció muerta, con un disparo en  el pecho. Se había suicidado...

Imagen| Stalin