sábado, 23 de abril de 2016

Los expertos analizan los textos cuneiformes de unas tabletas de hace 4000 años

Unos especialistas analizan los textos cuneiformes de las tablillas de la Colección Vicenciana

Tamaño de una tablilla y de un teléfono móvil
El concepto de llevar información en tabletas no es nuevo sino que, salvando las distancias, ya existía hace más de 4000 años. Mesopotamia, la tierra entre los ríos Tigris y Éufrates, fue la cuna de la escritura, usándola primero como forma de control administrativo y después como medio de transcripción literario. Uno de los soportes principales que se utilizó para la escritura fue la tablilla de arcilla, en la que se grababa los caracteres con un punzón puntiagudo.

Algunas de esas milenarias tablillas “de bolsillo”, hechas de barro y escritas con signos cuneiformes, han viajado desde Irak hasta los Estados Unidos, para ser guardadas y estudiadas en la Universidad DePaul.

Se han llevado concretamente 94 tabletas de las civilizaciones sumerias, acadias y babilonias. Tienen diferentes dimensiones, aunque la mayoría de ellas son de menor tamaño que un teléfono móvil. De hecho, las tablillas de mayores miden unos 10 centímetros de alto por 5 de ancho, y las menores unos 2,5 por 2,5 centímetros.

Según Andrew Rea, el bibliotecario que supervisa la Colección Vicenciana en la Biblioteca John T. Richardson del Campus de Lincoln Park en la DePaul, “la mayoría de estas tablillas funcionaban como recibos, por lo que debían ser fácilmente transportables”. Rea, sin embargo, no puede interpretar los antiguos escritos cuneiformes que contenían las tabletas. Por tanto, la biblioteca ha tenido que acudir a K. Lawson Younger, un reconocido experto en lenguas semíticas y en historia antigua del Próximo Oriente, para que ayude a examinar las tabletas.

Younger, profesor de la Universidad Internacional de la Trinidad en Deerfield, en Illinois, presentó los resultados de sus análisis, el pasado día 7 de mayo en una conferencia, y proporcionó un contexto que seguro que ayudará a encajar los elementos de la colección con el resto de tablillas cuneiformes que se encuentran repartidas por todo el mundo.

No hay mucha gente en el mundo que pueda traducir este tipo de textos. “Tienes que ser muy especializado y no muchas personas tienen esta habilidad”, dijo Rea. “El profesor Younger nos está prestando su habilidad y experiencia para ayudarnos a conocer la importancia histórica de estas tablillas”.

El origen de la colección hay que buscarlo en la persona de Charles-François Jean, un sacerdote vicentino especialista en lenguas bíblicas, que adquirió la mayor parte del muestrario durante el siglo XX para su investigación. El conjunto pasó después a manos de otro sacerdote vicentino llamado Charles-León Souvay, un erudito también en lenguas bíblicas que enseñaba en el Seminario Kenrick Glennon de St. Louis y que dejó las tablillas en el seminario cuando regresó a su Francia natal.

En el año 2014, la colección de 94 piezas fue donada a la Universidad DePaul. Una selección de las tabletas se exhiben en la Biblioteca John T. Richardson y el resto se guarda en el Departamento de Colecciones y Archivos Especiales, donde se encuentran a la disposición de los investigadores y de los estudiantes.

Imagen| Blasting News