jueves, 28 de abril de 2016

Restos de dragones descubiertos en la legendaria ciudad china de Xanadú

Descubren los restos de tres coloridas cabezas de dragón de barro en un enorme palacio en Xanadú

Colorida cabeza de dragón de barro de Xanadú
Los arqueólogos han descubierto los restos de tres coloridas cabezas de dragón de barro en un enorme palacio en Xanadú, una ciudad construida por los nietos de Genghis Khan. La construcción se extendía por unos 9000 metros cuadrados, casi el doble de la superficie que ocupa actualmente la Casa Blanca.

Palacio imperial Xanadú
Las cabezas de dragón, elaboradas con fina arcilla roja cocida, pudieron estar colocadas en los extremos de las vigas y usadas como decoración. Las esculturas, según explican los especialistas en la revista Reliquias Culturales Chinas, “son realistas y dinámicas” y están pintadas con coloridos pigmentos amarillos, azules, blancos y negros.

Tipo de rampa llamad 'mandao'
La construcción de Xanadú, conocida en China como Shangdu, se inició en 1256, en un momento en el que el Imperio Mongol, gobernado por Möngke Khan, el nieto de Genghis Khan, estaba en proceso de ocupar China. Tras su muerte en 1259, su sucesor Kublai Khan, también nieto de Genghis Khan, terminó la conquista de este extenso país. Kublai había ayudado a diseñar Xanadú y cuando pasó a ser el gobernante declaró la ciudad como la capital de China durante los meses de verano.

“El sitio se compone de un distrito palaciego, una ciudad imperial y una ciudad exterior, que contiene los restos de tres perímetros amurallados de la urbe, y ocupa una superficie de 484 mil metros cuadrados”, según el informe de los arqueólogos.

Cornisa y alerones de azulejos
Durante la breve existencia de Xanadú, destruida en 1368, se convirtió en un lugar legendario. Su nombre fue idealizado en la cultura popular como un maravilloso lugar exótico, donde uno de los gobernantes más poderosos del mundo tenía su corte. El descubrimiento de las cabezas de dragón, y otros restos de la fantástica ciudad, nos dan pistas de la imagen que pudo tener el lugar.

Mientras que las cabezas de dragón son algunos de los elementos más llamativos del palacio, los arqueólogos también han descubierto un tipo de rampa llamado “mandao”, que significa “camino para los caballos” en chino, que permitía el acceso al palacio de équidos y de vehículos.

Peces de cerámica con cuerpo vidriado de colores
Las rampas son importantes porque los caballos y los animales de pastoreo eran una parte esencial de la vida de los mongoles. Algunas investigaciones recientes sugieren que se dio en Mongolia un clima inusualmente húmedo en esta época, que ayudó a la proliferación de estos animales. Su uso fue fundamental para que Genghis Khan y sus sucesores conquistaran una gran cantidad de territorio en poco tiempo.

Los arqueólogos también han encontrado otros artefactos que muestran el rico colorido que pudo tener Xanadú en su tiempo, como los restos de decoraciones con peces de cerámica con el cuerpo vidriado de colores amarillo y verde, y con escamas brillantes muy realistas.

Retrato idealizado de Kublai Khan, nieto de Genghis Khan
Asimismo, los arqueólogos encontraron también evidencias de cornisas y alerones de azulejos “decoradas con motivos azules y amarillos con forma de dragones y aves”. Estos elementos formaban parte de los tejados y, además de ser decorativos, ayudaban a evacuar el agua de lluvia.

Las excavaciones de Xanadú fueron llevadas a cabo durante el año 2009, pero los informes de los arqueólogos han sido traducidos recientemente al inglés y publicados en la revista Reliquias Culturales Chinas.

Imagen| Blasting News