jueves, 12 de mayo de 2016

La no invasión musulmana de la Península Ibérica

Los intereses musulmanes podrían haber llevado a una crónica ficticia de una conquista que realmente nunca tuvo lugar
Tarik Ibn Ziyad 'el que abre camino'
Para Ignacio Olagüe, historiador español, los musulmanes nunca habrían invadido la península Ibérica, tal y como explica en su libro “La Revolución islámica en Occidente” más conocido como “Los árabes no invadieron jamás España”. Según Olagüe, los datos que aportan las diversas crónicas musulmanas sobre el acontecimiento discurren en numerosas contradicciones y hay vacíos de información, por lo que la conquista realmente nunca tuvo lugar. Además, defiende que el pueblo árabe en el siglo VIII era todavía escaso y muy pobre como para llevar a cabo una empresa de tal envergadura.

Pero, si no se llevó a cabo una conquista, ¿cómo se islamizó la península?

Según la teoría de Olagüe, fue un rival de Rodrigo, enfrentado a él por diferencias religiosas al ser uno cristiano y otro defensor del arrianismo, quien somete Córdoba en el año 755 y al que en las crónicas posteriores de los siglos IX y X le dan la condición de Omeya. Posteriormente la sociedad hispana se habría ido arabizando como consecuencia de la difusión de la literatura y la propaganda árabes y de un constante trato comercial con este pueblo del sur. Los herejes arrianos visigodos que se enfrentaban a los visigodos cristianos habrían visto en la religión islámica por ser antitrinitaria más puntos en común que con sus rivales cristianos. Así, la sociedad habría ido asimilando poco a poco los principios y las bases de una cultura con la que mantenían más contacto y más similitudes, haciendo frente y finalmente venciendo a la facción cristiana.

Para sostener esta teoría, Olagüe hace referencia a San Eulogio y San Álvaro de Córdoba, que hasta el año 856 no habrían hecho referencia a la herejía musulmana,  habiendo sido objeto de sus críticas únicamente el arrianismo. De esta forma, Olagüe afirma que hasta mediados del siglo IX, cuando se produce el contacto comercial, no habría comenzado el proceso de islamización y nunca habría tenido lugar la conquista del 711.

Para explicar las crónicas musulmanas que hacen referencia a este hecho, Olagüe se basa en un interés político e histórico por parte de las autoridades islámicas que poco a poco fueron asentándose en la península. Ante la necesidad de crear una identidad y tradición musulmana en el territorio que legitimara su poder, las crónicas habrían relatado una conquista que nunca tuvo lugar, según explica Olagüe por la contradicción del relato en cuanto al número de hombres, el lugar de desembarco de las tropas árabes y el desconocimiento de lugar donde ocurrió el enfrentamiento entre el rey visigodo Rodrigo y los musulmanes.

Emilio González Ferrín, de la universidad de Sevilla, se hace eco de estas teorías apoyándose en que, para entonces, los musulmanes todavía no conformaban un grupo definido como tal ni su lengua era todavía una lengua franca. Según Emilio González Ferrín, la religión musulmana todavía no estaría bien codificada y establecida como para llevar a cabo una conquista e islamización de tal envergadura. Además, defiende que Tariq, cabeza de la primera expedición a la península, nunca habría existido, sino que sería la personificación de un concepto al significar su nombre “el que llama” o “el que abre camino”.

Para zanjar este auge de las teorías negacionistas sobre la conquista islámica de la península, el profesor de la universidad de Huelva Alejandro García San Juan ha escrito un extenso libro titulado “La conquista islámica de la península Ibérica y la tergiversación del pasado”.

Autor| Maya Jiménez
Vía| Nabarralde
Imagen| Wikipedia