sábado, 9 de julio de 2016

Canibalismo, risas y la extraña enfermedad del kuru

Los enfermos de kuru perdían el control de su sistema nervioso y de los músculos faciales

Habitantes de Nueva Guinea
Fue a finales de los años cincuenta cuando surgió la noticia de que una extraña enfermedad se extendía por los pueblos de las tierras altas de Nueva Guinea. Los periódicos de todo el mundo mostraron en sus titulares los estragos de la singular dolencia y afirmaban que los portadores de la enfermedad reían hasta morir.

Según parece, los pacientes perdían el control de su sistema nervioso y de los músculos faciales, lo que les provocaba toda clase de grotescas muecas parecidas a la risa. En medio del caos, fueron dos antropólogos culturales los que descubrieron el motivo de la enfermedad llamada Kuru. Ambos explicaron que los foré habían iniciado unos rituales funerarios en los que los familiares femeninos se comían el cerebro de los muertos. He ahí la clave del problema.

La rara enfermedad, que actualmente está erradicada, era provocada por el consumo de una proteína infecciosa ubicada en los cerebros humanos durante sus rituales funerarios. Con el tiempo, los foré eliminaron sus ritos canibalísticos y la enfermedad del Kuru desapareció.

Imagen| Sanar