viernes, 22 de julio de 2016

La ‘Cueva Fantasma’: nuevos hallazgos y nuevas perspectivas sobre los yacimientos de Atapuerca

El equipo de directores de Atapuerca da a conocer nuevos hallazgos en sus yacimientos y grandes perspectivas ante el descubrimiento de la denominada Cueva Fantasma

Los codirectores de los yacimientos de Atapuerca, Juan Luis Arsuaga y Eudald Carbonell,
y la colaboradora de la Fundación Atapuerca, Ana Isabel Ortega
Uno de los eventos veraniegos más esperados por los profesionales y los amantes de la Prehistoria es el resultado de las excavaciones llevadas a cabo en el sistema de Atapuerca, aunque la exhaustividad metodológica requerida por la disciplina y las propias dificultades naturales de sus yacimientos hace que las conclusiones se produzcan de una forma más lenta de lo deseable. En cualquier caso,  la gran riqueza  que aportan en cuanto a restos paleontológicos nos depara gratas sorpresas año tras año.

Entre los hallazgos más interesantes destacan los de la Sima de los Huesos, datada en el Pleistoceno Medio: tres falanges, un resto de tibia, otro de peroné y otro de húmero, parte de una clavícula y algunos fragmentos de costillas y de cráneo, que pasan a formar parte de esa interesante colección a partir de  la cual podemos ir conociendo mejor a nuestros antepasados.

En cuanto a la Sima del Elefante, se han hallado restos de aves, de oso, de bóvido y de ciervo. Hay que destacar que entre los restos de los herbívoros algunos presentan marcas de corte y fracturaciones realizadas por humanos lo cual, unido a la aparición de lascas  de sílex, reafirma la presencia de homínidos en torno a hace al menos 1,3 millones de años en el lugar.

Los paleoantropólogos en la Cueva Fantasma
En cuanto a la excavación de una unidad estratigráfica de Galería, datada entre hace 220 y 280 mil años, también presenta evidencias de actividad humana, atestiguada tanto por la aparición de herramientas de sílex de tipología achelense, como por el aprovechamiento de animales que caían por una trampa natural  situada en la cueva y de los cuales  transportaban las extremidades, más ricas en carne, hacia los lugares de habitación para su consumo.

La necesaria y  eficaz interdisciplinaridad de un equipo

Como es sabido, y como es evidente por lo comentado hasta ahora, a veces la información sobre nuestros antepasados nos llega de forma indirecta. Aunque los yacimientos de Atapuerca deben su reconocimiento científico, sobre todo, a los restos óseos de distintas especies de homínidos y homos encontrados en ellos, no hay que desestimar la importancia de los restos líticos o de fauna, ente otros, esenciales para datar los distintos niveles arqueológicos o para determinar el sistema en el que estos vivían.

Es por ello que el éxito de una excavación como la de Atapuerca se debe en gran parte al trabajo en equipo de profesionales de diferentes disciplinas como la Paleoantropología, la Prehistoria, la Paleoclimatología,... Y este año han sido muy útiles técnicas como las  prospecciones geofísicas, gracias a las cuales se ha descubierto un nuevo yacimiento, denominada la Cueva Fantasma.

Atapuerca. Hallazgos arqueológicos en la campaña de 2016 
La Cueva Fantasma, una nueva oportunidad

Parece ser que la Cueva Fantasma fue sellada hace entre 350.000 o 400.000 años, datación similar a la de la Sima de los Huesos, por lo que de haber sido habitada podría ponerse en relación con ésta y aportar mayor información de la que se tiene hasta el momento. Se han constatado en sus paredes varios niveles arqueológicos con restos visibles, lo cual parece prometedor.

Entre las expectativas de los directores del yacimiento, que ya han solicitado una cubierta para el yacimiento a la Junta de Castilla y León, esperando una gran excavación para el próximo año, está la de encontrar restos arqueológicos de una antigüedad de 1,5  millones de años, con lo cual serían incluso más antiguos que los encontrados hasta ahora en el yacimiento de 1,3 millones de años.

Por otra parte, y como es su deseo desde hace años, esperan encontrar restos de antepasados de Neandertales y Homo antecessor.

Buena noticia, aunque habrá que esperar al año que viene.

Imágenes| ABC