sábado, 23 de julio de 2016

Los Sokushinbutsu y la momificación en vida

Algunos monjes budistas se sometían a un proceso de momificación estando todavía con vida

Sokushinbutsu momificado
Algunos monjes budistas se sometían a un proceso de momificación, estando con vida todavía. A estos monjes se les llamaba Sokushinbutsu y una de sus metas era la de morir de una forma lenta y dolorosa, cuyo proceso podía durar hasta diez años.

Se piensa que esta singular tradición se llevó a cabo durante 900 años y que su metodología se realizaba en varias etapas. En la primera, el monje iniciaba una drástica reducción de su grasa corporal para evitar la descomposición de su cuerpo. En la siguiente, se limitaba la toma de líquidos con la intención de conseguir la pérdida de sus fluidos corporales. Y, en la última, se construía una especie de zulo subterráneo donde se colocaba un ataúd.

En este tétrico lugar, el asceta se posicionaba y se dedicaba a las oraciones. De hecho, el monje seguía respirando por un tubo de bambú y, cada cierto tiempo, hacía sonar una campanilla para informar de que continuaba con vida. Cuando el tintineo dejaba de oírse era la señal inequívoca de que el religioso había expirado y de que era la hora de enterrarlo por completo.

Al cabo de un tiempo, el cuerpo era desenterrado y el monje aparecía momificado.