viernes, 15 de julio de 2016

¿Por qué se produjo la depresión económica de 1929?

Sobre cómo se llegó a la mayor crisis que el capitalismo haya conocido

Fotografía que muestra los estragos de la Crisis de 1929
El 24 de octubre de 1929, se dio inicio a una crisis mundial del sistema económico capitalista, el famoso “jueves negro”. Todo empezó con la caída en picada del precio de los valores que se cotizaban en la Bolsa de Wall Street, en Nueva York, que llevo a arruinar millones de inversiones en todo el mundo y con esto numerosas repercusiones.

Para entender el origen de la crisis hay que remontarse a la Primera Guerra Mundial. Para los Estados Unidos, la contienda fue una fue una oportunidad para entrar sólidamente al mercado económico global al convertirse en proveedores de sus aliados y, posteriormente, de otros participantes del conflicto. Tras la guerra muchos dólares fueron a parar a Europa como préstamo para la necesaria reconstrucción, en Alemania por ejemplo, se hizo una gran inversión norteamericana, que luego Adolf Hitler rechazaría.

Cuando se habla de la crisis del 29 hay que entender dos conceptos que nos dan luz a comprender este problema: superproducción y especulación.

Después del conflicto se dio la superproducción, acabada la guerra Estados Unidos carece de un vasto mercado para vender, siendo paradójico que los gastos de reconstrucción económica en las zonas asoladas por la guerra impiden la compra masiva de productos a los que patrocinan la misma.

Los países afectados adoptan medidas proteccionistas para lograr la recuperación de sus economías. En consecuencia, los norteamericanos se quedan sin poner en el mercado enormes contingentes de productos. Se da, por tanto, una situación de superproducción o, si se prefiere, un exceso de oferta.

Madre agricultora de 32 años, obligada a migrar por la depresión,
carga a su hijo hambriento de 7 años. Nipomo, California, 1936
La especulación fue también de vital importancia. El valor de los títulos cotizados en bolsa continuamente subía, a pesar de la baja demanda de productos existentes. ¿Cómo fue posible esto? La explicación está en los bajos tipos de interés. El dinero barato prestado por los bancos se invirtió en bolsa con la seguridad de que iba a reportar grandes beneficios.

Después de esto sucedió lo contrario, cada vez se acumulaban mayores contingentes de mercancías y productos que no tuvieron salida al mercado. Los precios bajaron y se dio una situación donde se empezó a sospechar de un sistema que aparentemente prometía ganancias sustanciosas y progreso sin límites. Aparecen las dudas, los miedos y el nerviosismo entre la población que invierte, se ponen a la venta masivamente grandes cantidades de acciones y el valor de estas acciones cae apresuradamente.

El “jueves negro”, el valor global de los títulos cotizados en bolsa baja varios miles de millones de dólares. El pánico se apodera de Wall Street, todo el mundo quiere deshacerse de sus acciones, pues cada vez valen menos. Pequeños, medianos y grandes accionistas se arruinan. La situación arrastra a Bancos y empresas, muchos reclaman sus ahorros y se quedan sin ellos.

La cuestión se complica, la bajada de precios origina el descenso de la producción y del empleo, dado a que cada vez se produce menos, se cierran empresas, aumenta considerablemente los paros sindicales, el caos económico es total.

Luego la crisis se trasladó a Europa. Las economías, conexionadas a través del comercio y las inversiones, generaron que Estados Unidos dejara de comprar materias primas y repatrió dólares invertidos en Europa. La crisis fue especialmente cruel allí dado que aún no se había recuperado de la pasada guerra.

Una de las consecuencias de esta depresión, es el rápido ascenso del fascismo alemán, Partido Nacional Socialista, el cual entra como respuesta al sistema liberal capitalista que estaba ahogando a un país campesino, que entro tardíamente a este nuevo modo de producción.

Con esta entrada, se intenta dar a conocer cómo surge este acontecimiento histórico de la crisis del 1929, más allá de dar a entender una solución de la misma.

Imagen| En luchaWikimedia