martes, 11 de octubre de 2016

Jacques-Louis David, un gran pintor en el contexto de la Revolución francesa

Al morir Robespierre, las autoridades bonapartistas ordenaron el arresto y el encarcelamiento de David, y en ese momento de encierro pintó su autorretrato

La muerte de Sócrates (1787). Pintura al aceite, Museo Metropolitano de Arte
Jacques-Louis David, un pintor francés con influencia de un estilo neoclásico, nació en París el 30 de agosto de 1748. Tras la muerte de su padre, Jacques fue criado con sus tíos, que eran grandes arquitectos. Fue a la escuela de las Cuatro Naciones, pero no fue un gran alumno. Él quería ser pintor, cosa que no vieron bien ni su madre ni sus tíos.

Cuando entró en el taller de François Boucher, éste en vez de enseñar a Jacques pasó su tutela a Joseph-Marie Vien, un pintor con un estilo más clásico que rococó. Posteriormente, asistió a la Real Academia de Pintura y Escultura, situada en lo que hoy es el Louvre.

Durante cuatro años, David quiso ganar el Premio de Roma, que era una beca para en la Academia Francesa en Roma. En 1774, al fin, consiguió ganar el premio y marchó a Roma, donde estudió a los grandes maestros de la pintura. En Roma, David pintó su famoso Juramento de los Horacios, pudo ver las ruinas de la antigua Roma y visitó las ruinas de Pompeya acompañado del escultor François Marie Suzanne. Asimismo, se reunió numerosas veces con el pintor neoclásico Rafael Mengs, con quien pudo aprender diferentes estilos artísticos.

Tras cinco años de estancia en Roma, vuelve a París, donde lo hicieron miembro de la Academia Real en 1787. Ese mismo año, exhibió la famosa obra Muerte de Sócrates, que fue comparada con la grandiosa bóveda de la Capilla Sixtina de Miguel Ángel y las Estancias de Rafael.

Napoleón cruzando los Alpes (1801).Óleo sobre lienzo estilo Neoclasicismo, Palacio de Charlottenburg, Berlín
David, como amigo de Robespierre y miembro del club jacobino, apoyó la revolución y estuvo a favor de la ejecución de Luis XVI. Al morir Robespierre, las autoridades ordenaron el arresto y encarcelamiento de David, y en ese momento de encierro pintó su autorretrato y relató la historia de las sabinas. Fue entonces cuando Napoleón se vio atraído por esta obra y su esposa consiguió que le sacaran de prisión. Pidió al general que posara ante él y, en el año 1799, realizó el retrato ecuestre de Bonaparte en el monte San Bernardo. Desde entonces, se convirtió en el pintor de corte oficial del régimen, retratando la Emperatriz Josefina y la hermana de Napoleón, Carolina Murat.

Cuando los Borbones regresaron al poder, David se encontraba en la lista de los revolucionarios y bonapartistas y, además, se sabía que había votado a favor de la ejecución de Luis XVI. Sin embargo, Luis XVIII le ofreció un cargo como pintor de corte. Éste lo rechazó y se marchó a Bruselas, donde pinta la obra Amor y Psique en 1817. En Bélgica, vivió sus últimos años tranquilamente con su esposa y realizó numerosas obras con temática mitológica.

David falleció tras el golpe que le propinó un carruaje cuando salía del teatro, el 29 de diciembre de 1825, y fue enterrado en Bruselas. Su corazón fue llevado al cementerio de Père-Lachaise, en París.

Imagen| Wikipedia