martes, 18 de octubre de 2016

Sofonisba Anguissola, pintora y dama de compañía de la reina Isabel de Valois

Sofonisba era la mayor de siete hermanos, que fueron educados por sus padres según sus habilidades 
 
Sofonisba Anguissola, Autorretrato (detalle), 1556, Museo Lancut, Polonia
Sofonisba Anguissola, considerada como una de las mujeres pintoras más famosas del renacimiento, nació en Cremona, hacia 1535. Su padre, Amilcare Anguissola, era miembro de la baja nobleza genovesa y su madre venía de una familia influyente. Sofonisba era la mayor de siete hermanos, que fueron educados por sus padres según sus habilidades.

Con catorce años, fue con su hermana Elena a estudiar con el pintor Bernardino Campi, donde tiempo después tuvo la oportunidad de viajar a Roma y conocer al maestro  Miguel Ángel, por mediación de otros pintores. Miguel Ángel le pidió que pintara un niño llorando y Sofonisba dibujó un niño mordido por un cangrejo, y es ahí cuando Miguel Ángel se dio cuenta del gran talento que tenía. Sin embargo, por ser mujer no pudo estudiar anatomía ni dibujar al natural porque no era bien visto que una mujer viera desnudos.

Lucia, Minerva y Europa Anguissola jugando ajedrez, 1555,
Muzeum Narodowe (Museo Nacional), Poznan, Polonia
Con  27 años, hacia 1558, se desplazó a Milán y allí pintó al Duque de Alba, quien a su vez la recomendó al rey Felipe II de España. Llegó a Madrid para convertirse en pintora de la Corte y, además, en dama de compañía de la nueva reina Isabel de Valois. Pintó retratos de la Corte, incluyendo los de la reina y otros miembros de la familia real, como la hermana de Felipe II: Juana y su hijo Don Carlos.

Tras la muerte de Isabel de Valois, Felipe II arregló un matrimonio para Sofonisba. Se casó con Francisco de Moncada, hijo del príncipe de Paterno, el virrey de Sicilia. Después del enlace, viajaron a Palermo donde falleció su marido en 1578.

Retrato de Isabel de Valois,1561 - 1565. Óleo sobre lienzo, Museo del Prado
Sofonisba se vuelve a casar, esta vez con el noble genovés Orazio Lomellino, quien apoyó su trabajo. Al tiempo, se trasladaron a Génova. Se sabe que el pintor  Anton van Dyck la visitó en numerosas ocasiones, como amigo, y que éste la retrató en sus últimos años de su vida.

Imagen| Wikipedia