domingo, 9 de octubre de 2016

Un rey loco, una reina infiel y un médico en la sombra

Christian VII de Dinamarca, marcado un padre alcohólico, tuvo un convulso reinado marcado por su extraño comportamiento y la infidelidad de su mujer
 
Christian VII de Dinamarca, Strausee y la reina Carolina Matilde en la película “Un asunto real” 
Corría el año 1766 cuando Christian VII de Dinamarca ascendía al trono para suceder a su padre el rey Friederick V, quien tenía problemas con el alcohol, que pudieron ser el origen de la mala salud mental del monarca. Pronto decidió delegar el poder del reinado en un consejo mientras él se abandonaba a una vida de libertinaje. Esto, unido a sus estrafalarios hábitos que incluían tirar comida a la cara de los comensales cuando se encontraban reunidos y saltar sobre aquéllos que le hacían una reverencia, pronto desembocó en el ascenso al poder, siempre en la sombra, de su médico personal y ministro Struensee.

Christian VII y Struensee se conocieron en el año 1768 cuando el monarca realizaba un viaje por Europa en el que el médico le fue recomendado. Cuando el monarca volvió a Dinamarca, llevó a Struensee consigo, que por entonces ya se había ganado la total confianza del rey, como su médico personal para pasar a ser también posteriormente su ministro.

La reina Carolina Matilde de Gran Bretaña comenzó entonces a interesarse por Struensee hasta que acabaron por mantener una relación de la que nacería la princesa Luisa Augusta, reconocida oficialmente por Christian VII a pesar de ser el fruto del idilio de su esposa con su ministro.

Mientras todo esto ocurría, la salud mental del rey iba en detrimento, por lo que Strausee pudo dictaminar un conjunto de leyes y reformas durante un año -abolición de la tortura, del trabajo cautivo, de la censura de prensa, etc.-, hasta que la facción más conservadora de país se posicionó en su contra por la relación que mantenía con la reina y la destitución de cargos de gobierno que fueron sustituidos por hombres sin conocimientos sobre el país.

El 17 de enero de 1772, Struensee fue detenido y el poder pasó a manos de la reina viuda Juliana María. Fue juzgado por usurpación de la autoridad real y ejecutado el 28 de abril de 1772. En cuanto a la reina Carolina Matilde, tras ser juzgada por su infidelidad -con las declaraciones de las doncellas, que daban fe de los encuentros valiéndose de pruebas como dejar cera en las cerraduras para comprobar a la mañana siguiente que la cera estaba rota o esparcir polvo en el pasillo que llevaba a su alcoba y encontrar huellas de pisadas masculinas- fue extraditada, muriendo en 1775 a la edad de 23 años en los dominios de su hermano Jorge III en Alemania.

El rey Christian VII finalmente murió a la edad de 56 años por un aneurisma mental y fue sucedido por su primogénito Federico VI de Dinamarca.

Vía| MECD
Imagen| RTVE