sábado, 8 de octubre de 2016

Y Armenia lloró

La masacre de los armenios en Sumgait, en el Azerbaiyán Soviético, comenzó en el año de 1988

Imagen de la masacre de los armenios en Sumgait
En el año 1988, grupos de violentos cometieron, en la población de Sumgait (Azerbaiyán), una serie de matanzas contra los armenios. El origen del conflicto, según el testimonio del periodista Andrei Shilkov, fue la distribución de unos panfletos en la zona, que informaban sobre la concesión de una serie de ayudas (alimento, trabajo, viviendas, ropa, etc.) destinadas a los interesados, que decidieran ocupar aquellas tierras en busca de una vida mejor.

Muchos armenios al enterarse de las promesas decidieron acudir al lugar, pero fueron sorprendidos por una gran multitud que portaba carteles que contenían frases como "no les vamos a regalar nuestras tierras" o "vamos a beber sangre armenia hasta saciarnos".

Un khachkar en el que se lee “Sumgait 1988”, en memoria del genocidio armenio, en la ciudad de Ereván
En febrero de aquel mismo año, estalló la violencia y una cantidad importante de armenios fueron cruelmente asesinados. En los hospitales, las mujeres embarazadas armenias sufrieron todo tipo de vejaciones antes de morir y los niños de dicho colectivo fueron arrojados y estrellados contra las paredes.

Varios miles de nacionalistas azeríes quemaron las casas de la población armenia local y mataron a los propietarios de viviendas. A los pocos días, abandonaron la ciudad más de 15.000 personas.

Una vez más, la sinrazón y el despotismo se cebaron contra este pueblo y Armenia lloró.