jueves, 10 de noviembre de 2016

Artemisia Lomi Gentileschi, una pintora del Barroco marcada por el sufrimiento

Artemisia fue violada por su maestro Agostino Tassi y ese hecho, en parte, marcó su obra
 
Judith decapitando a Holofernes (detalle), de Artemisia Lomi Gentileschi
Artemisia Lomi Gentileschi, una pintora con influencia caravaggista, nació en Roma el 8 de julio de 1593. Hija del pintor Orazio Gentileschi, aprendió mucho de su padre en su taller de dibujo: los brillos en los cuadros y cómo empastar los colores.

A los diecisiete años, ayudada por su padre, firma su primera obra llamada Susana y los viejos, que ahora se encuentra en la colección Schönborn, en Pommersfelden. Dos años más tarde, su padre habló con Agostino Tassi para que le diera clases de pintura pero, al poco tiempo de ser alumna suya, Artemisia fue violada por su maestro.

Tassi, para salvar su reputación, decide en un primer momento casarse con ella, pero Orazio, el padre de Atemisa, decide denunciarlo ante el Tribunal Papal. En la investigación, que duró cerca de ocho meses, descubrieron que el maestro Tassi había planeado asesinar a su esposa y tenía la intención de robar varias pinturas de Orazio Gentileschi.

A Artemisa la sometieron a un examen ginecológico y, para verificar su acusación, fue torturada con instrumentos que le apretaban los dedos, una tortura común para los que se dedicaban a la pintura. Se creía que las personas, sometidas a una tortura, si mantenían su acusación, es porque debían de decir la verdad. Tassi fue exiliado a los Estados Pontificios y condenado a un año de prisión.

Este fue el testimonio de Artemisa, según los documentos guardados del tribunal de la época: 
“Cerró la habitación con llave y una vez cerrada me lanzó sobre un lado de la cama dándome con una mano en el pecho, me metió una rodilla entre los muslos para que no pudiera cerrarlos, y alzándome las ropas, que le costó mucho hacerlo, me metió una mano con un pañuelo en la garganta y boca para que no pudiera gritar y habiendo hecho esto metió las dos rodillas entre mis piernas y apuntando con su miembro a mi naturaleza comenzó a empujar y lo metió dentro. Y le arañé la cara y le tiré de los pelos y antes de que pusiera dentro de mí el miembro, se lo agarré y le arranqué un trozo de carne.”

Al mes de terminar el juicio, su padre le arregló un matrimonio con un pintor florentino llamado Pierantonio Stiattesi, con el que tuvo cinco hijos. Se instalaron en Florencia, donde ingresó en la Academia del Disegno, siendo la primera mujer en entrar. Se convirtió en una gran pintora de Corte y, en especial, uno de sus admiradores fue el sobrino del gran maestro Miguel Ángel Bounarroti, que le encargó a la pintora la ejecución de una tela para la decoración del techo de una galería.

Judith decapitando a Holofernes, de Artemisia Lomi Gentileschi
Sobre 1621 se separó de su marido y se marchó a Roma, donde intentó encontrar una vivienda para criar a sus hijos. En Roma aprendió el estilo de Caravaggio, a pesar de que llevaba mucho tiempo muerto, y más tarde entró en la Accademia dei Desiosi. En 1627, se trasladó a Venecia y en 1630 a Nápoles, donde tuvo relaciones con el Duque de Alcalá y comenzó a trabajar en los cuadros dedicados a San Gennaro.

Artemisa se reunió con su padre en Londres, hacia 1638, donde era pintor en la Corte de Carlos I de Inglaterra. En 1639, falleció repentinamente y Artemisa volvió a Nápoles, donde pasó el resto de su vida, hasta 1653, cuando murió. Fue enterrada en la iglesia de Sam Juan de los Florentinos.

Como curiosidad, para finalizar, una de las obras de Artemisa, Judith decapitando a Holofernes, de 1612, se ha interpretado como un deseo de venganza y de expresión de todo el sufrimiento que soportó al ser agredida por su maestro Angostino Tassi.

Imagen| Wikipedia