sábado, 19 de noviembre de 2016

El descubridor de Troya

Entre 1870 y 1872, Heinrich Schliemann comenzó a excavar en Hisarlik, el lugar donde Homero situaba Troya

Heinrich Schliemann
Una noche de 1837, un hombre visiblemente ebrio entró en la tienda de comestibles del padre de Heinrich Schliemann, en Neubukov y comenzó a recitar, del tirón, versos de Homero.

Heinrich, que entonces tenía quince años, no entendió lo que el recién llegado cantaba, pero se mostró muy interesado y desde ese instante decidió aprenderse los textos de la Iliada y la Odisea.

Al tiempo, y tras sufrir una seria lesión por transportar demasiado peso, Heinrich se hizo grumete en un barco mercante y cumplió los sueños de cualquier adolescente aventurero.

A pesar de todo, el joven apareció en Amsterdam sin una moneda en los bolsillos y con mucho tiempo libre por delante, que dedicó al estudio de idiomas. Gracias a su facultad de aprender diferentes lenguas, no le fue difícil encontrar trabajo y después de recorrer Europa se instaló en Atenas, donde aprendió griego antiguo y estudió las obras de Homero, en el idioma original.

Las excavaciones de Schliemann, en un grabado de la época
Heinrich comenzó a tomarse en serio las palabras del autor griego y tras publicar su opinión, despertó las críticas y las risas de los académicos arqueólogos, quienes veían a Heinrich como un simple aficionado sin un título universitario y que además publicaba grandes dislates.

Entre 1870 y 1872, Heinrich comenzó a excavar en Hisarlik, el lugar donde Homero situaba Troya, y descubrió, nada más y nada menos que la antigua y mítica Troya homérica. Los arqueólogos no daban crédito a semejante aportación y no hicieron otra cosa que retractarse de sus burlas, a lo que el descubridor contestó "las crónicas hay que tomarlas al pie de la letra".

Imagen|  NDR, El Correo

2 comentarios :

Jorge bonifaz dijo...

La Odisea y la Iliada deben guardar aún grandes misterios que serán dados a luz por personajes genios e iniciados.

Anónimo dijo...

Una teoría muy interesante del Autor Felipe Vinci sitúa los hechos de la Iliada y la Odisea en el Báltico, en resumen este autor propone que los hechos que Homero narra provienen de hechos Nórdicos. El libro se llama Homero en el Báltico.