jueves, 17 de noviembre de 2016

¿Tumbas cristianas construidas con morfologías megalíticas?

Los arqueólogos han hallado en Sasiny, una pequeña población del distrito polaco de Bielsko, diez tumbas cristianas con apariencia megalítica

Tumba cristiana con apariencia megalítica. Foto: M. Dzik
Los arqueólogos han hallado diez tumbas monumentales, de hace casi mil años, en Sasiny, una pequeña población del distrito polaco de Bielsko. A pesar de que su forma se asemeja mucho a la de los enterramientos megalíticos del Neolítico, son cristianas medievales, según ha informado el director de la excavación arqueológica, el Dr. Michał Dzik, del Instituto de Arqueología de la Universidad de Rzeszów (IAUR).

El antiguo cementerio de Sasiny se usó entre los siglos XI y XIII, en pleno medievo. Estas fechas se corresponden con un tiempo en el que esta zona de Polonia iba pasando, de mano en mano, por los gobiernos de los príncipes de los Piast o del Rus, según el momento.

Según el Dr. Dzik, todos los miembros de la comunidad local eran enterrados en dicho cementerio, tanto los más pobres como los más ricos, incluyendo a la élite social, empleando unos ritos funerarios que eran comunes para todos. Cada uno de los fallecidos era colocado en una gran estructura funeraria, caracterizada por tener unos bordes compuestos por grandes cantos rodados, como se observa en la imagen.

El contorno de las tumbas es casi rectangular y el perímetro está rodeado por grandes rocas, algunas de las cuales pueden llegar a pesar más de media tonelada. Del mismo modo, los enterramientos se rellenaban con varias capas de piedras de menor tamaño, que cubrían al difunto que, a su vez, estaba colocado en un ataúd de madera o cubierto con una mortaja. En total, las estructuras de este tipo de enterramientos tenían, de promedio, unas dimensiones de unos 5 por 3,5 metros.

Para el Dr. Dzik, el cementerio sirvió a la comunidad local durante mucho tiempo y estas tumbas más inusuales no son más que el resultado de la evolución de las costumbres funerarias locales. Sin embargo, según otras hipótesis, la forma de estas sepulturas pudo haber sido introducida por colonos llegados de la zona de Mazovia o por guerreros de origen escandinavo que vinieron a través del Rus.

El cementerio es único porque son pocos, de estas características, los que han llegado hasta nuestros días, ya que lo normal era que la gente de las diferentes poblaciones de Mazovia y Podlasie, donde se dio este tipo de tumbas, reutilizara las piedras para levantar otras construcciones.

Aunque pueda sorprender que los cristianos de esta época fueran enterrados en tumbas con morfologías cuasi paganas, no hay que perder de vista que, en los siglos XI-XIII, el cristianismo pudo convivir en la frontera de Polonia con el Rus con muchas viejas tradiciones paganas que todavía se conservaban entonces. Una de estas costumbres pudo haber sido la de las formas de las tumbas.

Durante la excavación de los enterramientos de las fosas individuales, los arqueólogos descubrieron rastros de las costumbres funerarias de los tiempos pre-cristianos, como las hogueras realizadas dentro de la tumba antes de su rellenado o fragmentos de vasijas rotas colocadas junto a los fallecidos, posiblemente utilizadas durante el ritual funerario. Cabe preguntarse si los sacerdotes cristianos presidieron ese tipo de ceremonias.

Además, como parte del ajuar, los arqueólogos han hallado numerosos ornamentos junto a los difuntos, como docenas de cuentas de vidrio, anillos chapados en plata, colgantes con forma de luna y con una cruz (lúnulas), etc. Estos objetos apuntan a que, al menos algunos de los muertos, fueron enterrados con una rica vestimenta, probablemente de tipo festivo.

Con el paso del tiempo, los tipos de enterramientos fueron cambiando y adaptándose más a los de la tradición cristiana, seguramente por las prohibiciones establecidas con la difusión de esta religión.

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