jueves, 8 de diciembre de 2016

Los Médici, una gentil familia amada y odiada

La estirpe de esta familia se consolidó a partir de la creación de la Banca Médici

Imagen de la serie 'Los Médici, Señores de Florencia'
El 2016 está acabando. Antes de pistoletazo de salida de la Navidades me gustaría aludir a una de las series estrenada este otoño: Los Médici, Señores de Florencia que, hasta el momento, ha cerrado dos temporadas. Esta superproducción italiana, emitida por la cadena de televisión RAI, lanza un mensaje al espectador para que conozca la historia de esta importante familia, ya no tanto por datos y fechas precisos, sino por la labor y el amor al arte que siempre les caracterizó.

Gracias al mecenazgo de los Médici, esta influyente familia de origen incierto y sin relación con la realeza, financió y patrocinó a los artistas más destacados del Renacimiento para que pudieran desarrollar su labor artística.

La estirpe familiar se consolidó a partir de la creación de la Banca Médici que, poco a poco, su poder va aumentando económica y políticamente hasta conseguir el control de la Toscana. El mecenazgo se ofrecía no sólo a los artistas plásticos: científicos, arquitectos, literatos, escultores o pintores fueron utilizados desinteresádamente, o no, para alcanzar los más altos cargos de la ciudad.

Imagen de la serie 'Los Médici, Señores de Florencia'
La familia Médici no sólo adquirió obras de arte por su interés coleccionista. Se benefició de esta actividad y destinó su rendimiento al control político de Florencia. Con el gobierno de Cosme el Viejo, la ciudad se organizó bajo una forma de estado republicano y propuso a sus amigos y aliados políticos para desempeñar los cargos institucionales más importantes de la ciudad. Encargan multitud de obras de arte a los artistas como obsequio para los políticos imperantes. Los Médici fueron pioneros en la creación de embajadas artísticas, que enviaban a diferentes lugares para decorar los edificios más emblemáticos de la ciudad.

A diferencia de las grandes familias aristócratas, los Médici procedían de una  casta humilde. Me centraré en los dos protagonistas de la primera temporada.

El primero de la estirpe fue Juan de Médici (1360-1429), interpretado por el actor Dustin Hoffman. Fue el iniciador de la banca familiar, continuó con el apoyo de las clases populares de la ciudad. Juan (Giovanni) fue un personaje dominante pero, a la vez, sencillo y con las ideas muy claras. Siempre quiso que su estirpe continuara con el poder de lo conseguido a través de su banca durante generaciones.

La primera temporada se centra en el ascenso al poder de su hijo Cósimo de Médici (1389-1464) tras el asesinato de Juan y pretende conservar todo lo iniciado por su padre en un intento de conocer quién o quiénes fueron sus asesinos.

Exterior del Palazzo Medici-Riccardi
Interpretado por Richard Madden (Juego de Tronos), Cósimo continuó con el legado mediante una política dictatorial. Aumentó el número de empresas familiares y así se hizo inmensamente rico. Influido por la filosofía platónica y neoplatónica, fundó la Academia Florentina para convertir la ciudad en la capital del Humanismo. Financió las obras de los grandes artistas vigentes, como Donatello, Fra Angélico, Masaccio o Michelozzo, confiando a este último la construcción del Palacio Médici (1444).

Su director, Frank Spotnitz toma como referencia para esta serie dos obras maestras del cine: de El Padrino muestra la influencia de una poderosa familia con un plan que debe ser respetado y continuado por sus descendientes, sin importar quién caiga por el camino mientras se cumpla el cometido y, por otro, Amadeus, en la que incluye un asesinato, realmente no contrastado, e introduce algo suspense y emoción en algunas secuencias.

Imágenes| Vaya Tele, Palacio