viernes, 13 de enero de 2017

Ciudades antiguas (VI): China

En la China antigua se pudieron diferenciar hasta tres grandes períodos

Puerta sur de la muralla de la ciudad de Xian
En la China antigua, si nos fijamos en la cronología, se pudieron diferenciar tres grandes períodos:

- El primer período, del 1700 a.C. al 220 d.C., que se denomina como “Urbanismo Temprano” y que está enmarcado dentro del reinado de la Dinastía Chou, y cuyo principal asentamiento fue Chou-Wang-Cheng.

- El segundo período, que se puede llamar “Urbanismo de Corte Imperial”, se enmarca entre los años 220 d.C. y 800 d.C., y se correspondió con el reinado de la Dinastía Tang, en el que la ciudad de Chang’an pasó a ser un esquema de las urbes de este tiempo.

- Por último, el período que está comprendido entre los años 800 d.C. y 1400 d.C., bajo el reinado de la dinastía Tang, que se puede denominar como de la “Ciudad-Mercado”. En este tiempo, el corte imperial se trasladó hacia el este y se produjo un gran cambio en la distribución de la población.

En antigua China, la ciudad se mostraba como un símbolo de armonía y de orden cósmico, en el que se apreciaba que toda la urbe estaba basada en el principio de los “cuadrados”, que estaban colocados sobre un eje definido de norte a sur en torno a una vía principal. Este eje norte-sur atravesaba todo el centro de la ciudad.

Asimismo, el diseño arquitectónico y paisajístico estaba muy ligado a la influencia del Feng Shui, un arte milenario que buscaba aprovechar la energía vital de la tierra y del medio ambiente en beneficio de los seres humanos. Por tanto, se observaba la retícula ortogonal y la geomancia como bases principales de la planificación urbana.

Este sistema permitía ordenar de la forma más racional y posibilitaba crecimientos de una forma más sencilla, por la simple continuidad del trazado. Además, admitía la correcta disposición de todas las calles y edificios en función de los flujos de energía de los lugares, tal como dicta la Geomancia.

Del mismo modo, el estilo Siheyuan formó parte de la arquitectura tradicional china. El diseño era muy compacto y fue una representación de la estabilidad del ciudadano. Dentro de este estilo, las habitaciones de la casa se disponían en torno a un patio  central y reproducían el esquema de armonía del diseño urbano. Esto quiere decir que las estancias principales estaban al norte y la entrada, siempre que era posible, se colocaba al sur.

Etapa del ‘Urbanismo Temprano’ (1700 a.C. a 220 d.C.)

Son escasos los conocimientos que se tienen sobre los centros urbanos en torno a estos años. Los primeros asentamientos se situaban en torno a las llanuras fluviales del Río Amarillo.

Las ciudades eran, en el fondo, centros militares amurallados. La población no acudía allí prácticamente para nada, ya que los campesinos no dependían de un poder central ni de una administración central, que era inexistente. Precisamente esa característica, la ruralización, fue uno de los inconvenientes a la hora de poder catalogar de ‘ciudad’ los asentamientos.

La capitalidad, con la dinastía Hang, se trasladó a Chang’an. En principio era una capital provisional que no era rectangular, con lo que se incumplía la costumbre. Sin embargo, a partir del siglo XII d.C. el modelo cuadrangular se impuso.

Al principio se construyeron ciudades cuadradas con 3 puertas en cada lado, 9 calles de  oriente a poniente y otras 9 perpendiculares a éstas. En el centro se levantaba el palacio Imperial rodeado por una ciudadela de aproximadamente 325 hectáreas. El ejemplo de ciudad más destacado de este período fue Chou-Wang-Cheng.

Urbanismo de Corte Imperial

En este período, Chang’an-Xian fue la capital de China durante el reinado de la dinastía Tang, desde el año 618 hasta el 907. La forma de la  ciudad fue rectangular y la urbe se alineó hacia los puntos cardinales. Este orden geométrico simbolizaba también la concentración y la jerarquía de poder.

En general, el esquema era simétrico y orientaba el palacio hacia el norte, mirando al sur, y seguido de la zona administrativa. Dos grandes mercados servían a cada lado de la ciudad. En el sur, había un gran estanque en el medio de un jardín. La ciudad estaba definida por murallas que hacía aún más claro el esquema geométrico.

Chang’an se convirtió en la gran capital de la China unificada. La paz propició el relanzamiento de la actividad comercial y, particularmente, de la Ruta de la Seda. Esta Ruta fue una línea de intercambio entre oriente y occidente iniciada unos años antes del 100 a.C. y que al contar con Chang’an como origen y destino asentó la prosperidad de la capital.

Chang’an sufrió graves rebeliones y ataques contra el poder de los Han, que resultaron devastadores. La ciudad quedó tan afectada que no se planteó su reconstrucción, sino una nueva Chang’an con un nuevo modelo de planificación urbana.

Por lo tanto, a pesar de que a mediados del siglo VI se recuperara la Ruta de la Seda, no se decidió reconstruir la ciudad en su antiguo emplazamiento, sino que se decidió refundarla a pocos kilómetros de distancia, convirtiéndose en la ciudad de la dinastía Tang. La nueva ciudad se convirtió en el modelo urbano que siguió el resto de las ciudades chinas.

El Palacio y los edificios de gobierno se colocaron al norte y una gran avenida dividió la ciudad en dos. El resto del conjunto urbanístico fue trazado mediante una retícula ortogonal. Contó con 108 barrios residenciales, cada uno de los cuales era autosuficiente, en los que se observaban las viviendas, el mercado, una serie de pozos de agua, algunos templos, etc.

Definitivamente, la desaparición de la Ruta de la Seda afectó a la ciudad que estuvo a punto de llevarla a su final. Sin embargo, la dinastía Ming (1368-1644) la recuperó. Se le cambió el nombre por Xian, se rehicieron sus murallas con un perímetro menor y se convirtió de nuevo en una ciudad comercial y en la capital cultural de la dinastía.

Ciudades-Mercado (800-1400)

El rápido crecimiento de la economía durante el reinado de la dinastía Song (960-1276) se tradujo en un crecimiento de los núcleos urbanos. Las ciudades mayores fueron las capitales, como Kaifeng en el norte y Hangzhou en el sur.

Por un lado, la construcción de Kaifeng siguió los esquemas de los principios urbanísticos de las antiguas capitales, construyendo una ciudad palatina en el interior. Debido al importante desarrollo económico que se desarrolló durante la Dinastía Song, la ciudad fue conectada con las vías navegables del delta del Yangzi, a través de un complejo sistema de canales que permitió el intercambio comercial.

Por otro lado, estaba la ciudad de Hangzhou, de la que sabemos más por las memorias escritas por Marco Polo. De estos textos se extraen datos como que Hangzhou tenía decenas de mercados y cerca de 12000 puentes de piedra que se extendían por toda la ciudad. Las calles estaban pavimentadas con piedras o cemento, lo que permitió una mejor comunicación en todas direcciones. Además, Marco Polo enumera cerca de 3000 baños públicos, que tenían agua caliente y en los que pudieron bañarse, de forma conjunta, hasta cerca de cien personas.

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Bibliografía

DIEGO ESPINEL, A. Ciudades y urbanismo en el Egipto Antiguo (Ca. 3000 - 1069 a.C.). Studia historica, Historia antigua, nº 20 (2002), pp. 15-38

GUSSINYER, J. Ciudades y centros ceremoniales. Una aproximación al urbanismo de Mesoamérica. Boletín americanista, nº 55 (2005) pp. 123-148

VIT, Ilán.- Principios de urbanismo en Mesoamérica. Revista de la Universidad de México, nº 22 (2005), pp. 74-85

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Imagen| Wikipedia