lunes, 27 de febrero de 2017

Por qué El Grito de Munch atardece en rojo sangre y otros secretos artísticos

Donald Olson, «detective celestial», pone fecha, hora y lugar a algunas de las pinturas más relevantes de la Historia

Las lenguas de las que hablaba Munch eran las nubes de polvo del Krakatoa 
Donald Olson es un «detective celestial» y reputadísmo astrónomo que combina científicamente su vocación por la astrofísica con su pasión por el arte, y que lleva años intentando desgranar los misterios celestes que los pintores más renombrados de la Historia han quedado reflejados en sus obras. Soles o lunas, sombras o claros, mareas que se confunden en un laberinto de suposiciones y anagramas mentales.

¿Por qué ese Grito tan rojo?

Es la desesperación en estado puro la que provoca que El Grito de Munch no pase desapercibido. Rebasando esta evidencia, Olson, el astrónomo, quiso saber el porqué de la puesta de sol rojiza que, según palabras del propio Munch, vertió en inspiración una mañana cualquiera. Ese atardecer unido a su yo interior dio como resultado el grito más artístico del mundo.

Al parecer, Munch paseaba un sendero en compañía cuando el cielo se tiñó de rojo y «lenguas de fuego» espetaron el color azul. Entonces el artista sintió «un grito infinito que atravesaba la Naturaleza».

Impresión del sol naciente, Claude Monet 
Visto desde los ojos de un escéptico, la escena que engendraría El Grito también habría sido gestada en una mente sin un claro punto de apoyo. Pero Olson, que tendría en su haber el estudio que pondría fecha al Impresionismo —13 de noviembre de 1872, a las 7.35, que es cuando Monet pintó Impresión, sol naciente—, viajó hasta Noruega para ver un poco más allá. Así demostró que las lenguas de las que hablaba Munch eran las nubes de polvo que el Krakatoa había escupido contra la atmósfera en 1883, una erupción con una fuerza de 7.000 hiroshimas cuyos efectos visuales se extendieron varios años en el tiempo.

¿Por qué Van Gogh?

La Casa blanca de noche de Van Gogh colorea una estrella brillante en lo alto del lienzo. Olson quiso saber qué era. Y lo supo. Según sus estudios, esa representación correspondería al planeta Venus y habría sido pintada por el artista un día 16 de junio de 1890 a las ocho de la tarde, mes y medio antes de que Van Gogh, según versiones, se quitase la vida con dos disparos.

La casa blanca de noche, Vincent Van Gogh 
Del artista de Los Girasoles, Olson también analizó Paisaje a la salida de la luna. En este caso, el astrónomo llegó a la conclusión de que el cuadro había nacido el 13 de julio 1889 a las 21.08, luna creciente.

Como en todo, hay quien tiene sus dudas respecto al «tratamiento Olson», pero lo que no se puede negar es que el astrofísico se ha basado en probabilidades tangibles que, al menos para sus seguidores, han dejado de serlo en el mismo instante en el que sus estudios llegaban al fin.

Sombras y luces en relación a objetos estáticos de las pinturas, posiciones de los astros, tablas históricas de mareas, surcos del relieve topográfico, cartografía, fotografía, un conglomerado de variables que han permitido al científico determinar la hora, la fecha y, en muchos casos, la posición exacta desde la que el pintor comenzó en su día a calcar en el lienzo lo que tenía ante sus ojos.