martes, 18 de abril de 2017

La primera ciudad de la historia: Catal Hüyük (Turquía)

Este sitio arqueológico, es una de las ciudades más antiguas del mundo; está ubicada en la península de Anatolia

Excavaciones en el área sur de Catal Hüyük
Antiguamente fluía por el lugar un canal del río Carsamba, lo que seguramente puede haber favorecido el desarrollo de una primaria agricultura. El sitio demuestra como la humanidad cambió durante la transición de la Edad de Piedra (Neolítico) a la Edad de Cobre.

El arqueólogo James Mellaart, cuando comenzó a excavar, se maravilló al descubrir doce ciudades superpuestas, la más antigua de las cuales se remontaba a 7.000 años a.C.

Situación geográfica de Catal Hüyük
El desarrollo de la civilización que aquí habitaba se interrumpe bruscamente hacia el 5.700 a.C. por un gran incendio, que coció el adobe y permitió que paredes de tres metros quedaran en pie. En ese momento, según los estudios, el asentamiento fue destruido o abandonado. Las casas eran construidas con ladrillos de adobe secados al sol, y las paredes y el suelo encalados. A las casas se entraba a través del techo, es por eso que no hay calles; se caminaba por las terrazas. En muchas de las casas, los arqueólogos encontraron pinturas murales con motivos y escenas de la casa, bailes, rituales, decoraciones, figuras de animales y diosas de la fertilidad. El símbolo más llamativo y repetido es la mano humana.

Por la ausencia de ángulos rectos, la pieza principal disponía de bancos y plataformas para sentarse y dormir, y un horno de hacer pan, y otras actividades domésticas. Los arqueólogos han identificado la escrupulosa limpieza que se hacía del lugar; las casas se iban demoliendo parcialmente y se reconstruían sobre los cimientos que formaban los escombros, y esto es lo que dio lugar a tantos niveles de asentamiento.

Recreación de una casa de Catal Hüyük
Los pobladores de Catal Hüyük enterraban a sus muertos dentro de la aldea, e inclusive dentro de las propias casas, en hoyos bajo los hogares, las habitaciones principales y las camas. Los cuerpos eran plegados al máximo y se introducían en cestos, envueltos en esterillas rojas.

Sus conocimientos agrícolas y la domesticación de animales eran avanzados. Cultivaban trigo, cebada, guisantes, lentejas, lino, etc.

La elaboración de cerámica y la fabricación de utensilios de obsidiana eran florecientes, y les permitía mantener un fluido comercio con puntos distantes del lugar. Eran expertos en el arte de la fundición del cobre.

Maravilla analizar el grado de cultura y refinamiento hallado en estas ciudades, con los hallazgos realizados; restos de hasta cuarenta edificios parecen haber sido dedicados a sepulcros o santuarios; allí se encontraron frescos que mostraban escenas de caza, danzas rituales, representaciones en rojo de los extintos uros (toros salvajes) y las esculturas de la diosa madre. Aunque no se pueden identificar claramente como templos, las tumbas, los murales y las figurinas sugieren que la población de Catal Hüyük poseía una religión compleja.

Recreación de un santuario de Catal Hüyük
Sostiene el arqueólogo James Mellaart, “la civilización neolítica de Catal Hüyük, representa algo único en la larga historia del desarrollo humano: un nexo de unión entre los remotos cazadores del Paleolítico Superior y el nuevo orden de productores de alimentos que resultará la base de nuestra propia civilización”.

En el museo de Ankara (Turquía) se exhibe la reconstrucción de un santuario del lugar, donde hay figuras femeninas dando a luz y cabezas de toros, en un sistema de creencias basadas en la fertilidad.

Bibliografía

Redman C. L., Los orígenes de la civilización. Barcelona, Editorial Crítica, 1990.

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Imagen| Wikipedia

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