domingo, 14 de mayo de 2017

Carlos III: ¿el mejor rey Borbón que ha tenido España?

Sus planes de modernización y reformismo, típicos de la Ilustración, provocaron cambios profundos en España

Estatua ecuestre de Carlos III
Carlos III de España es el mejor ejemplo de monarca ilustrado en España, como marcaban los cánones del siglo XVIII. A pesar de haber nacido en Madrid, con tan solo 19 años ya era rey de Nápoles y Sicilia, donde llevó a cabo profundas transformaciones sociales y culturales. Incluso consiguió que no se instaurara la Inquisición en sus dominios a pesar de la presión eclesial que existía. También, su apoyo económico supuso que se descubrieran los restos de la sepultada Pompeya, tras siglos de letargo bajo las cenizas y el polvo del Vesubio.

Como vemos, cuando tuvo que heredar el trono de España, el joven Carlos estaba más que preparado para trasladar la modernización y sus reformas al nuevo reino. Carlos III fue proclamado rey de España cuando tenía 43 años y no dudó en intentar plasmar el espíritu de la Ilustración en el país.

Pero su vida no fue sencilla. Tuvo que enfrentarse a la muerte de su esposa María Amalia de Sajonia en su primer año de reinado a causa de la tuberculosis, perdiendo a su principal baluarte de su gobierno. Después de la tragedia, decidió no volver a casarse.

Entre las decisiones más destacadas, se recuerda el destierro de Esquilache después del famoso “motín”, la expulsión de los jesuitas (supuso una reforma educativa importante ya que la Compañía de Jesús eran los encargados de la educación) y la creación de la Lotería Nacional.

Pintura del rey Calos III de España
Pero si hay un aspecto de Carlos III que ha pasado a la Historia habría que hablar sobre su reformismo del urbanismo, representado en Madrid, capital del reino y ciudad que le vio nacer. Además de mejorar las comunicaciones y el servicio de Correos, de crear el antecedente del Banco de España y de provocar un cambio radical en el callejero (como el Paseo del Prado, por ejemplo),  fue el encargado de levantar monumentos y edificios emblemáticos de Madrid como son la Puerta de Alcalá, la fuente de Cibeles, el Museo del Prado, el Observatorio Astronómico o el Jardín Botánico. Por ello es conocido entre los madrileños como “el mejor alcalde de Madrid”.

En cuanto a política exterior, cabe reseñar los lazos que le unían a Francia, donde también gobernaban los Borbones. Esta unión se vio reflejada en los enfrentamientos que tuvo Francia con Gran Bretaña en Estados Unidos y en la Guerra de los Siete Años, donde España tomó partido por su país vecino. Fruto de esta alianza, Francia cedió al reino de España los territorios norteamericanos de Luisiana.

Se puede decir que el enemigo principal de esa España fue Gran Bretaña. Carlos III logró recuperar el control de Cuba y Filipinas, islas que habían sido ocupadas por los cuerpos expedicionarios ingleses. En su contra, se vio obligado a ceder a los británicos La Florida debido al Tratado de París de 1763 que dio fin a la Guerra de los Siete Años.

Carlos falleció en 1788, a los 78 años de edad. Su poder recayó en las manos de su hijo Carlos IV, que fue incapaz de seguir con las políticas iniciadas por su padre y tuvo que centrarse en aplacar en sus dominios la incertidumbre que había surgido en Europa a causa de la Revolución Francesa.

Bibliografía

DE FRUTOS, A., Carlos III, el espejo en el que se fija Felipe VI. Historia de la Iberia Vieja, 110, 16-21 (agosto 2013).

FERNÁNDEZ DÍAZ, R., Carlos III, un monarca reformista. Madrid, Espasa, 2015.

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Imágenes| Wikipedia

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