sábado, 18 de noviembre de 2017

Los Incas: ritos funerarios

A pesar de las desigualdades sociales, los fallecidos se trataban sin diferencia y con igual respeto

Los Incas: ritos funerarios
La vida después de la muerte, "de una vida a otra", el tránsito de un lugar o espacio, formaba parte de las creencias de las culturas que denominamos comúnmente como antiguas o ancestrales. Su estudio, a la par que interesante, resulta ser complementario para seguir las pautas de la evolución, aunque estas ya estén marcadas. ¿Existe un patrón? Si lo analizamos desde diversas perspectivas nos encontramos con puntos en común, un antes y un después, que sigue compartiendo algún que otro factor común y un ejemplo son los ritos funerarios.

Para comprender, hay que retroceder en el tiempo, situarnos siglos atrás, en una sociedad muy distinta a la del concepto que tenemos de esta actualmente. En aquel tiempo, sacrificios y ritos funerarios se fundían en una creencia difícil de entender por aquellos que no son capaces de ver, con los ojos y mentalidad de un pasado, que dista de ser lejano.       

Los Incas

La palabra Inca, traducida del quechua, significa "rey" o "príncipe", aunque ésta también hace referencia al resto de los individuos que formaban parte de la sociedad incaica.

Ubicados en América del sur, su imperio abarcaba desde el norte de Chile hasta los territorios que hoy conocemos bajo los nombres de Colombia, Bolivia, Perú y Ecuador. Todos ellos formaban parte del Tawantinsuyu ("Tierra de los cuatro cuarteles" o de las "cuatro partes").

Ritos funerarios

Las culturas ancestrales se caracterizaban por sus creencias mágico-religiosas, presentes habitualmente en la vida cotidiana de las comunidades antiguas. La muerte y la vida eran una, no desaparecía el ser, sino que se producía un viaje a otra vida, al mundo de los huacas, donde el muerto formaría parte de un nuevo ayllu.

Las pautas del rito consistían en proporcionar al muerto o muertos, un lugar adecuado para su nueva vida acompañado de un ajuar (objetos personales como su ropa, utensilios de trabajo, comida, etc.). El fin era mantener al difunto apaciguado y confortable en su nueva morada para evitar su regreso.

A pesar de las desigualdades sociales, los fallecidos se trataban sin diferencia y con igual respeto. El cuerpo era sagrado y, como tal, había que cuidarlo y atenderlo. El o los fallecidos eran depositados en cuevas o bóvedas, y no se enterraban ni se cremaban, ya que el cuerpo debía conservarse para facilitar el tránsito a su nueva vida.

La momificación era un derecho reservado para aquellos que pertenecían a la nobleza o alto rango. La momia del Inca quedaba al cuidado de la panaca, su responsabilidad perduraba ya que su deber era vitalicio. 
“El Inca no sólo habitaba su palacio principal en vida; también después de su muerte permanecía allí; pues los incas eran embalsamados, momificados. Individuos dedicados a esa tarea, les quitaban las entrañas –sobre todo los intestinos-y rellenaban sus cuerpos con elementos textiles de gran duración. Pero para que el distinguido muerto pareciera lo más vivo posible, se le reemplazaban los ojos por otros nuevos y radiantes, confeccionados con finas placas de oro, el metal del sol...¿Cómo podía ser de otra manera en ese país? Se vestía al muerto con sus mejores ropas y la elegante momia –llamada mallqui- era sentada en el trono de su residencia”, Miloslav Stingl, El imperio de los Incas.

Glosario
   
- Huacas: Huaca es el término quechua (que es el idioma ancestral unificador de la gente de los Andes – un idioma con muchos dialectos) para determinar un lugar sagrado. Pero, en tiempos pre colombinos, no existían diferencias entre las autoridades administrativas y religiosas. Por lo tanto, Huacas son todo el patrimonio monumental y arquitectónico precolombino: templos, centros administrativos, fortalezas, cementerios, etc.

- Ayllus: La organización social Inca se basó en el Ayllu, que es el conjunto de individuos o de familias unidas por ciertos vínculos como un origen común (real o ficticio), que eran descendientes de un antepasado común mítico y vivían en un lugar determinado. Entre las comunidades indígenas del Perú en general, el Ayllu es la unidad esencial donde se distribuye la riqueza y los cultivos, etc.

- Panacas: Según los cronistas, la Panaca se formaba con los descendientes de ambos sexos de un Inca reinante, pero excluyendo al Inca en ejercicio del poder. Además, cuando moría el Inca no terminaba su función, pues la Panaca tenía la obligación de cuidar la momia del Inca, recordar sus hazañas y pasear su momia en procesiones.

Bibliografía

María Rostworowski, Historia del Tawantinsuyu. Instituto de Estudios Peruanos, Lima, 1988.

Virgilio Roel Pineda, Cultura Peruana e historia de los Incas. Fondo de Cultura Económica: Universidad Alas peruanas, Lima, 2001.

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