Saber que se sabe lo que se sabe y que no se sabe lo que no se sabe; he aquí el verdadero saber.


Exígete mucho a ti mismo y espera poco de los demás. Así te ahorrarás disgustos.

Confucio, filósofo chino
(551 a.C. - 478 a.C.)

Comentarios

Mercedes ha dicho que…
...La docta ignorancia de aquel otro maestro q fuera Sócrates:"sólo se que no se nada". Resulta curioso, pero cuando parece que más nos adentramos en la búsqueda de lo más profundo,más cerca estamos de lo aparente.El Ser que se da y se retira, se manifiesta y oculta.
Y qué otra cosa obtenemos cuanto más nos adentramos en la sabiduría, sino sólo el perfil, aquellos contornos que van dibujando o delimitando el mapa dentro del cual se envuelve todo aquello que no sabemos, aquello que desconocemos. Ese no es otro que el mapa de nuestra propia ignorancia. Ignorancia que se sabe a sí misma, y que no es por ello igual a una nada, a un vacío, sino que es algo más.
A medio camino entre el todo y la nada. Ese es el abismo al cual se enfrenta el hombre en su existencia errante. Existencia desgarradora, en la cual se siente perdido, sin rumbo.
Y a colación con la sentencia de Confucio que citabas, ésta otra del mismo autor: "aquel que pretenda la sabiduría y felicidad constantes,debe acostumbrarse a continuos cambios". Eterno retorno y eterno fluir dentro de ese río heracliteano que constantemente cambia y se transforma.