martes, 21 de agosto de 2007

Groucho Marx

En estos días de finales del torrido agosto, se cumple el 30º aniversario de la muerte de Groucho Marx. En el epitafio de su lápida puede leerse: “Perdonen que no me levante”. Genial hasta en su lecho de muerte. En su memoria, aquí dejo algunas de sus frases más ingeniosas.

Estos son mis principios. Si a usted no le gustan, tengo otros.
Nunca olvido una cara. Pero en su caso, estaré encantado de hacer una excepción.

Claro que lo entiendo. Incluso un niño de cinco años podría entenderlo. ¡Qué me traigan un niño de cinco años!

Desde el momento en que cogí su libro me caí al suelo rodando de risa. Algún día espero leerlo.

La justicia militar es a la justicia lo que la música militar es a la música.

La inteligencia militar es una contradicción en los términos.

La televisión ha hecho maravillas por mi cultura. En cuanto alguien enciende la televisión, voy a la biblioteca y me leo un buen libro.

He pasado una noche estupenda. Pero no ha sido esta.

Debo confesar que nací a una edad muy temprana.

O usted se ha muerto o mi reloj se ha parado.

Partiendo de la nada alcance las más altas cimas de la miseria.

La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados.

Es mejor estar callado y parecer tonto, que hablar y despejar las dudas definitivamente.

Bebo para hacer interesantes a las demás personas.

Sólo hay una forma de saber si un hombre es honesto: preguntárselo. Y si responde "sí", sabes que es un corrupto.

Fuera del perro, un libro es probablemente el mejor amigo del hombre, y dentro del perro probablemente está demasiado oscuro para leer.

Detrás de cada gran hombre hay una gran mujer. Detrás de ella, está su esposa.

El matrimonio es la principal causa de divorcio.

Lo malo del amor es que muchos lo confunden con la gastritis y, cuando se han curado de la indisposición, se encuentran con que se han casado.

Disculpen si les llamo caballeros, pero es que no les conozco muy bien.

Es usted la mujer más bella que he visto en mi vida... lo cual no dice mucho en mi favor.

El verdadero amor sólo se presenta una vez en la vida... y luego ya no hay quien se lo quite de encima.

No piense mal de mí, señorita. Mi interés por usted es puramente sexual.

¿Quiere usted casarse conmigo? ¿Es usted rica? Conteste primero a la segunda pregunta.

Oiga mozo, ¿y no sería más fácil que en lugar de intentar meter mi baúl en el camarote, metiera mi camarote dentro del baúl?

Hijo mío, la felicidad está hecha de pequeñas cosas: Un pequeño yate, una pequeña mansión, una pequeña fortuna…

En las fiestas no te sientes jamás; puede sentarse a tu lado alguien que no te guste.

He disfrutado mucho con esta obra de teatro, especialmente en el descanso.

No hay comentarios: