martes, 30 de septiembre de 2008

La villa romana de San Pedro (Ávila), una de las de mayor tamaño que se han encontrado

Las excavaciones de los mosaicos que ha venido sufragando en los tres últimos años la Diputación de Ávila en la villa romana de San Pedro del Arroyo han dejado al descubierto la que, posiblemente, sea "una de las villas romanas de mayor tamaño y con una historia muy compleja, pero que la hace sumamente atractiva". Así lo afirma el catedrático de Arqueología de la Universidad de Valladolid y director de las excavaciones de la Villa Romana de La Olmeda (Palencia), José Antonio Abasolo, quien señala que esta villa de considerable tamaño "puede deparar aún muchas sorpresas", pues "nos hemos encontrado con mosaicos rotos por tumbas", aunque estas también forman parte de la secuencia histórica del lugar.

Se trata de "una de las más grandes", afirma, augurando un "gran futuro", pues, "a la vista de los mosaicos, de las dimensiones del patio y de los descubrimientos que se han producido en la última campaña -este verano, ya que los trabajos finalizan esta semana y se prevé retomarlos en el verano de 2009, pues los mosaicos han de quedar protegidos del frío, que los agrieta-, su importancia se incrementará".

Nuevas excavaciones

En estos tres años se ha conseguido excavar 1.000 metros cuadrados, aunque la finca adquirida por la Diputación se extiende unos 15.000 metros cuadrados.

El presidente de la institución abulense, Agustín González, que visitó este martes las excavaciones, recordó que los descubrimientos realizados en todo este tiempo "nos anima a seguir con nuevas excavaciones", ya que "hemos empezado a ver unas habitaciones que podrían extenderse aún más", así como "nuevas habitaciones".

Por eso, "la previsión no puede faltar", avanzó el presidente de la Diputación, puntualizando que "esperamos tener un presupuesto anual" para las excavaciones. De momento, las dos últimas fases -durante tres meses- han supuesto una inversión de 30.000 euros cada una, por lo que Agustín González instó a la Junta de Castilla y León a otorgar una "ayuda generosa", una vez que "estamos demostrando que sí merece la pena no cerrar y dejarlo como está ahora".

"Queremos dejar definida la categoría de esta villa y, después, pensar cómo la valorizamos para que se pueda visitar", además de convertirla en "un punto de referencia" en la Comunidad.

Novedades

Al respecto, Rosalía Serrano, directora de las excavaciones que ha venido realizando la empresa Foramen S.L. -integrada por ocho personas; entre ellas, un dibujante-fotógrafo y, desde el año pasado, una restauradora, que efectúa trabajos de consolidación de las zonas en peor estado de los mosaicos- detalló que las dos últimas campañas se han orientado a "intentar definir" la planta de la villa, datada en torno a los siglos III-IV d.C., que es "cuando se produce el fenómeno de monumentalización de este tipo de estructuras en el noroeste de la península".

"Teníamos vistos los límites hacia el este y este año hemos intentado buscar los límites hacia el oeste", indica, añadiendo que se han abierto dos espacios, de unos 200 metros cuadrados cada uno, que han dejado al descubierto "un muro de cierre o que segrega la zona residencial hacia el oeste", mientras que, hacia el sur, se ha encontrado un nuevo mosaico, con motivos geométricos y que "quizá sea el cierre, al oeste, de un patio central" con el que podría contar la residencia, aunque esto no se ha confirmado.

Desde el pasillo descubierto -30 metros de longitud por 3 de ancho-, también hacia el oeste, ha aparecido un mosaico nuevo que "puede indicar una habitación que hasta ahora no habíamos visto".

Así, la zona que ahora puede verse correspondería a la parte residencial de "una gran estructura de habitación" que, además de la residencia -con pavimentos más elaborados-, contaría con una parte rústica integrada por una zona de talleres, transformación de materia prima... "una gran estructura autosuficiente, con sus redes de comercio y que se autoabastecería", además de contar con un complejo termal de baños, etc.
Pero esto aún está por descubrir, ya que, de momento, sólo se ha excavado -se encuentran los mosaicos a apenas 30 centímetros de profundidad- parte de la residencia.

Sociedad

Asegura, por otra parte, José Antonio Abasolo, que el descubrimiento de estos restos arqueológicos -hasta ahora, se han encontrado ocho mosaicos diferentes- permite conocer más aún sobre la cultura romana y su forma de vida, aunque "nos queda mucho por conocer".

"Empezamos a hacernos la idea ahora de cómo era esa sociedad, con unos aristócratas que, en el Bajo Imperio, aburridos o porque ya las ciudades no cumplían la función administrativa que tenían en el Alto Imperio, pasan a ejercer la misma autoridad, pero en un sitio de ocio, contemplando, por ejemplo, unos mosaicos en los que puede deleitarse" y en los que aparecen representados, como en el caso de los encontrados en San Pedro del Arroyo, escenas mitológicas -mosaico de Meleagro- o de caza.

Es, precisamente, una escena de caza una de las descubiertas esta vez, cerca del mosaico de Meleagro, que contiene una liebre y dos perdices, y de la que se aventura formarían parte varios octógonos que aparecen rotos por tumbas de época posterior -son de dos épocas: visigodas y medievales (posiblemente, alto medievales, aunque no se ha confirmado), ubicadas en lo que podría ser un cementerio junto a una ermita de la que se han hallado paredes y que pertenecería a la época tardo medieval-.
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Extraído de Terrae Anticuae

Queen

“Show Must Go On”


“Bohemian Rhapsody”

El Carambolo sigue en un banco 50 años después de su hallazgo.

El más famoso de los tesoros tartésicos no se expone de forma permanente desde hace 30 años por la falta de seguridad y la precaria situación en la que se encuentra el Museo Arqueológico.
Tal día como hoy, el 30 de septiembre de 1958, un grupo de albañiles que trabajaban en la ampliación de la Real Sociedad de Tiro de Pichón de Sevilla, en el Cerro del Carambolo (Camas), encontraron fortuitamente un tesoro que suponía la primera evidencia material del mítico reino de Tartessos, hasta ese momento sólo conocido por las fuentes escritas.

En estos 50 años ha llovido mucho, pero aquel tesoro compuesto por 21 piezas de oro de 24 kilates lleva 30 años custodiado en una cámara acorazada de un conocido banco y privado de su exposición permanente. Las administraciones públicas no pueden garantizar del todo la seguridad de un conjunto de gran valor histórico y artístico, pero que apenas pesa tres kilos (2,95 kilos, para ser exactos).

La historia de por qué todo un símbolo de la protohistoria sevillana sigue oculto a la ciudadanía y a los turistas es tortuosa (sólo se pueden ver reproducciones más o menos afortunadas). Según la Ley vigente en el momento del hallazgo, el Estado era el titular de todas las piezas arqueológicas de interés que se encontrasen en territorio nacional, aunque debía indemnizar tanto al descubridor como al propietario de los terrenos donde se realizaba el hallazgo. Sin embargo, el Ayuntamiento de Sevilla (consciente de que entonces todas las piezas de valor eran trasladadas al Museo Arqueológico Nacional, en Madrid) pidió al Estado la titularidad del tesoro del Carambolo. En un contrato un tanto extraño para la época, el Gobierno de Madrid accedió a las pretensiones de Sevilla con dos condiciones: el Consistorio hispalense debía pagar la indemnización antes mencionada (un millón de pesetas de la época) y se comprometía a que se expondría en el Museo Arqueológico de la ciudad, a no ser que entre las dos partes se decidiese lo contrario.

Aunque desde 1967 el tesoro, que Juan de Mata Carriazo dató entre los siglos VIII y III a. C., se expuso en el Museo Arqueológico, en 1978, después del famoso robo en la Cámara Santa de Oviedo (el 10 de agosto de 1977), se decidió el traslado de las piezas a la caja de seguridad de una conocida entidad bancaria en el centro de la ciudad. Desde entonces, el Tesoro del Carambolo, la principal joya arqueológica de la provincia de Sevilla, no se ha vuelto a exponer permanentemente (sólo se ha podido ver en cuatro muestras temporales en 1990, 1992, 1997 y 2000).

A estos 30 años habrá que sumarle algunos más. A fecha de hoy, ninguna de las tres administraciones implicadas (Ayuntamiento, Junta de Andalucía y Estado) saben cuándo se volverá a exponer permanentemente el Carambolo. Los problemas fundamentales son dos: la falta de seguridad (haría falta una cámara acorazada que en el año 2000 se valoró en unos 300.500 euros); y el estado precario en el que se encuentra el Museo Arqueológico que, pese a ser el segundo de España en cantidad, variedad y calidad de los fondos, sigue a la espera de que el Estado (titular del edificio, aunque la gestión corresponde a la Junta) acometa definitivamente las obras de remodelación de un espacio que presenta demasiados achaques y que pide a gritos una nueva puesta en escena de sus contenidos. Algo complicado si se tiene en cuenta que en Madrid, hoy por hoy, la prioridad es la ampliación del Museo de Bellas Artes de Sevilla.
Extraído de Diario de Sevilla

Caminando hacia Asta Regia. De Chipiona a Sanlúcar.

Sobre la base de las más sólidas investigaciones y, asimismo, de acuerdo con lo expuesto en otras ponencias de las I Jornadas Históricas de Regla (Chipiona, septiembre 2008, en las que hemos tenido el honor de participar), parece evidente que la "chipionera" Caepionis Turris, ho Kaipí?nos pýrgos de Estrabón, Geografía III 1,9 (o Monumentum Caepionis, Mela, Chorographia III 4), "admirablemente construida, como el Faro (de Alejandría) para salvar a los navegantes", según el geógrafo griego, no puede desvincularse del templo de esa diosa "que trae la luz", la Phosphóros que menciona este mismo autor junto a la "sanluqueña" Ebura (kaì pólis Eboûra kaì tò tês Phosphórou hierón; recuérdese allí el Cortijo de Ébora, con tesoro incluido).

Si fue Cepión y quién fuera ese Cepión son dos cuestiones espinosas. Quizá no se trate de Quinto Servilio Cepión, el que fue cónsul en el 140 a. C., provocó el fin de Viriato y murió hacia el 112 a. C., sino de uno de sus descendientes (hijo y nieto) del mismo nombre. Y en cuanto a si es Cepión o Escipión (de ambos puede venir el nombre de Chipiona), el problema queda por resolver, porque el Escipión del historiador bizantino Jordanes y, luego, de nuestro Gregorio Mayans, tiene hoy modernos defensores.

Otro enigma es por ahora la ubicación de aquel magnífico faro. Como poco, desde el gran A. Schulten se ha señalado el islote de Salmedina como lugar idóneo (sin que por ahora lo corrobore la arqueología). Sin embargo, con frecuencia me ha llamado la atención el calificativo que en el texto estraboniano recibe el sitio. Desde el punto de vista filológico creo que no hay razón para defender "una isla" (al menos en el siglo I a.C.). Estrabón escribe que la torre está edificada epì pétras amphiklýstou, "sobre una peña bañada a ambos lados por las olas", y no "alrededor", periklýstou, como lo es la isla de Delos en el Himno homérico a Apolo, u otras islas en otros autores. Nuestro paisano Mela, además, precisa: monumentum Caepionis, scopulo magis quam insulae impositum, "el Monumento de Cepión situado más bien sobre un peñasco que sobre una isla", donde scopulus entendemos que es "peñasco, promontorio, saliente de piedra" sobre la costa (no "escollo"), como por ejemplo y de manera muy clara en pasajes de Catulo, Virgilio y Ovidio. No es de extrañar, por tanto, que la torre se hubiera alzado en el importantísimo paraje que hoy llamamos de Regla: por tanto, en un cabo, en occidente y junto a la desembocadura de un gran río, el Betis: tres elementos que garantizan la sacralidad del enclave.

Por otro lado, el templo de la (diosa) Phosphóros de Estrabón plantea también interesantes incógnitas (recuérdese que el término aquí es femenino, por el artículo, tò tês Phosphórou hierón; mientras que el Phosphóros, el lucero matutino y vespertino, el planeta Venus, es masculino en griego).

Y es que en los mejores manuscritos se lee Loucemdoubían (en latín Lucem dubiam). Otros editores, con menos acierto (creo), preferían la lectura Loûkem Dibínan, apoyándose en inscripciones del territorio lusitano que documentan una diosa Luce divina. Para García y Bellido este teónimo debió de pasar a Sancta Lux, "Santa Luz", y de ahí a Sanlúcar (Saluqa en fuentes árabes). En Sanctus Lucus, "bosque sagrado", pensaba don Isidro García del Barrio Ambrosy (también se ha hablado de Sanctus Locus, "Lugar Sagrado"; con permiso de la etimología árabe); mientas que, según Juan Gavala y Laborde, la palabra Sanlúcar se originó de Lucifer (gr. Phosphóros), alterado más tarde en "Lucer" o "Lucar" y con la adición del prefijo "San" (por haber confundido probablemente los habitantes los nombres de Lucar y Lucas).

Desde luego preferimos la lectura de los manuscritos y opino con otros investigadores que el femenino Phosphóros designa a Ártemis-Hécate o a una diosa de la luna. Sin ir más lejos, el epíteto ph?sphóros se aplica en la literatura griega a Ártemis y a Hécate (en Calímaco, Eurípides y Aristófanes). Por su parte, lux dubia en Ovidio es el "crepúsculo", lo que está en consonancia con un culto "vesperal", del poniente, la región de las sombras (Odisea XI 14 ss.), de los confines del océano, adonde "nunca nadie llegó en su negro navío" (Odisea X 502).
Extraído de Diario de Jerez
Más información en CEHJ

lunes, 29 de septiembre de 2008

¿Nació el castellano en Cantabria?

Un estudio del filólogo Gregory Kaplan que sitúa la cuna de la lengua española en el valle cántabro de Valderredible, reabre el debate sobre los primeros hablantes.

A mediados del siglo VI, un pastor llamado Emiliano se refugió en el solitario valle de Valderredible, en el sur de Cantabria, para entregarse a la contemplación y la penitencia. Poco a poco, su modo de vida asceta comenzó a atraer a más ermitaños, dispuestos a seguir las enseñanzas de aquel anacoreta, posteriormente conocido como San Millán. Los eremitas, llegados de diferentes comarcas del norte de España, crearon una comunidad en las cuevas excavadas en el valle. A la muerte de Emiliano, en el año 574, multitud de peregrinos acudieron a las iglesias rupestres de Valderredible para venerar sus restos mortales, configurando un núcleo en el que se revolvieron los dialectos de los viajeros a lo largo de los siglos VII y VIII. El nuevo idioma resultante, germen del castellano, se diseminó con facilidad gracias al prestigio del idioma hablado por los eruditos anacoretas de Valderredible. Y así nació el español.

Este relato, indemostrable por la ausencia de documentos gráficos, resume las conclusiones de la polémica investigación que desarrolla el director del Departamento de Lenguas Modernas de la Universidad de Tennessee (EEUU), el filólogo Gregory Kaplan, sobre el origen del castellano.

Su teoría ha removido, claro, los estómagos de los estudiosos del monasterio riojano de San Millán de la Cogolla, cuna del castellano escrito. Para Kaplan, el primer poeta en lengua castellana de nombre conocido, Gonzalo de Berceo, mintió en su Vida de San Millán (siglo XIII) cuando situó el oratorio del santo en territorio riojano, en lugar de en el sur de Cantabria, como sostuvo, en cambio, San Braulio de Zaragoza en su obra Vida de San Millán, escrita tan sólo unos 70 años después de la muerte del pastor. Para el investigador estadounidense el oratorio de San Millán estuvo, posiblemente, en la iglesia de Santa María de Valverde o en la de Campo de Ebro, en pleno valle montañés de Valderredible.

“Yo no he inventado el origen cántabro del castellano, pero soy el primero que intenta comprobarlo de manera científica”, explica Kaplan, enfrascado en los últimos detalles de su trabajo, que se publicará en la primavera de 2009. En su opinión, el “patrón” actual de la teoría es el profesor de la Universidad de Londres Ralph Penny, experto en historia de la lengua castellana. Aunque Penny lo niega. “En ninguna de mis obras he buscado el origen del castellano”, se desmarca.

A juicio de Penny, el estudio de Kaplan falla desde la base: “Es falso que exista una cuna concreta del castellano, no hay un momento en el que nazca el romance hispánico, sino que es un proceso continuo a raíz de la mezcla de dialectos durante la Reconquista”. Para Penny, autor de Gramática histórica del español y coautor de Historia de la lengua española, la polémica búsqueda del origen del castellano va más allá del ámbito científico. “En general, no hablamos de controversias lingüísticas, sino políticas”, apunta.

Intereses políticos

El estudio de Kaplan no se libra de esta politización. Fue el propio presidente del Gobierno de Cantabria, el regionalista Miguel Ángel Revilla, el primero que habló sobre este trabajo, durante una charla en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), en Santander. Y el mismo Revilla prologó el último libro de Kaplan, El culto a San Millán en Valderredible, publicado por la Consejería de Cultura cántabra.

Para los más críticos, el estudio del profesor de Tennessee no es más que un empujón al proyecto de Revilla de crear un Centro Internacional de Estudios del Español en la localidad de Comillas. Kaplan se defiende de esto con humildad: “Entiendo las críticas, porque en el pasado se utilizó el origen del castellano como propaganda de causas políticas”. De hecho, el filólogo estadounidense, casado con una cántabra, admite que su ensayo no es una excepción. “Yo he hablado con Revilla sobre mi estudio y estoy de acuerdo en que se utilice como publicidad del centro de Comillas, porque es una investigación científica; yo no falsifico datos, como [hizo] Gonzalo de Berceo”, argumenta.

La filóloga María Jesús Torrens, del Instituto de Lengua, Literatura y Antropología (del CSIC), resta importancia a las teorías de Kaplan. “No es nada novedoso decir que el castellano nació en el sur de Cantabria, es una de las teorías más aceptadas, aunque no hay manera de demostrarlo sin respaldo documental”, señala.

A juicio de Torrens, en España hay “un gran interés político en que los primeros testimonios de la lengua sean de aquí o de allá”, pero la investigadora pone en duda que esta disposición motive el falseamiento de los estudios científicos. La filóloga, sin embargo, destierra ese objetivo en el ámbito académico: “Para la mayoría de los lingüistas no tiene mayor importancia si nació en un valle o en otro”. La cuna del castellano, si existe, sólo importa, pues, a los políticos.


Extraído de Público

jueves, 25 de septiembre de 2008

La investigadora Victoria Stapells Johnson vivió con gran sorpresa el anuncio de Odyssey Marine Exploration sobre el hallazgo del tesoro del «Black Swan», a pesar de que ella había facilitado la información que los cazatesoros emplearon para el presunto expolio. Stapells había sido contratada por Odyssey para extraer de los archivos españoles cuanta información pudiese sobre el buque «Nuestra señora de las Mercedes», incluyendo datos muy relevantes sobre el hundimiento, extraídos de todos los centros documentales disponibles.
De ese modo debieron de calcular las coordenadas, atendiendo a los documentos presentados por España ante el juez de Tampa, algunos de los cuales ha podido conocer ABC.
En su declaración presentada al tribunal norteamericano, Victoria Stapells confiesa ser una investigadora y ciudadana española, residente en Sevilla desde 1976. Experta en la materia para la que Odyssey la requería, afirma que desde hace 30 años estuvo envuelta en proyectos de investigación histórica sobre el periodo colonial español en el Nuevo Mundo. «Muchos de estos encargos -afirma- incluían pecios».
Según Stapells, tuvo clientes diversos, tanto académicos como instituciones culturales, medios de comunicación y empresas comerciales. Ése es precisamente el caso de Odyssey, compañía con la que mantuvo, según afirma, una «confortable relación profesional y de trabajo» hasta mayo de 2007, momento en el que se produjo el presunto expolio.
Fue contratada en 2005 para rescatar los datos de «La Mercedes». Stapells confirma que efectuó una búsqueda extensiva en los más importantes archivos públicos estatales y de la Armada española. En toda esa investigación el dato más relevante que halló es que se trataba, indudablemente, de un buque de Estado, en servicio militar -importante dato- cuando fue hundido el 5 de octubre de 1804. Además, el meticuloso trabajo de la investigadora documentó y trazó para su cliente la importancia histórica que este buque -con énfasis en las vidas que se perdieron en su naufragio- para España, intensificada por el hecho de que la acción de guerra en la que cayó el barco provocaría la declaración de guerra contra Gran Bretaña, una confrontación que acabaría cambiando el dominio de los mares desde entonces.
La investigadora relata en su declaración, según pudo comprobar ABC, que se enteró por la prensa de España de que Odyssey había recuperado una inmensa cantidad de monedas -casi 600.000 en total, según la nueva documentación-, así como un gran número de restos de un pecio al oeste de Gibraltar que la empresa bautizó como «Black Swan».
Stapells añade, además, que basándose en los inacabables reportajes y noticias de la prensa, la radio y la televisión durante las semanas siguientes, se sintió preocupada de que Odyssey ocultaba la identidad del barco por motivos desconocidos. Entonces, decidió informar a su antiguo cliente de que, como autora de la investigación, rechazaba en los términos más contundentes la forma de obrar de los cazatesoros. Como resultado, ella y su equipo de investigadores decidieron terminar su relación con Odyssey Marine Exploration.
Cabe recordar que el trabajo de Stapells fue una de las primeras pistas investigadas por la Guardia Civil tras la noticia del presunto expolio y que el fruto de esa investigación forma parte del sumario penal que se sigue en un juzgado de La Línea de la Concepción.

Odyssey supo desde el principio que no podía tocar el pecio de «La Mercedes»

La investigadora Victoria Stapells Johnson vivió con gran sorpresa el anuncio de Odyssey Marine Exploration sobre el hallazgo del tesoro del «Black Swan», a pesar de que ella había facilitado la información que los cazatesoros emplearon para el presunto expolio. Stapells había sido contratada por Odyssey para extraer de los archivos españoles cuanta información pudiese sobre el buque «Nuestra señora de las Mercedes», incluyendo datos muy relevantes sobre el hundimiento, extraídos de todos los centros documentales disponibles.
De ese modo debieron de calcular las coordenadas, atendiendo a los documentos presentados por España ante el juez de Tampa, algunos de los cuales ha podido conocer ABC.

En su declaración presentada al tribunal norteamericano, Victoria Stapells confiesa ser una investigadora y ciudadana española, residente en Sevilla desde 1976. Experta en la materia para la que Odyssey la requería, afirma que desde hace 30 años estuvo envuelta en proyectos de investigación histórica sobre el periodo colonial español en el Nuevo Mundo. «Muchos de estos encargos -afirma- incluían pecios».
Según Stapells, tuvo clientes diversos, tanto académicos como instituciones culturales, medios de comunicación y empresas comerciales. Ése es precisamente el caso de Odyssey, compañía con la que mantuvo, según afirma, una «confortable relación profesional y de trabajo» hasta mayo de 2007, momento en el que se produjo el presunto expolio.
Fue contratada en 2005 para rescatar los datos de «La Mercedes». Stapells confirma que efectuó una búsqueda extensiva en los más importantes archivos públicos estatales y de la Armada española. En toda esa investigación el dato más relevante que halló es que se trataba, indudablemente, de un buque de Estado, en servicio militar -importante dato- cuando fue hundido el 5 de octubre de 1804. Además, el meticuloso trabajo de la investigadora documentó y trazó para su cliente la importancia histórica que este buque -con énfasis en las vidas que se perdieron en su naufragio- para España, intensificada por el hecho de que la acción de guerra en la que cayó el barco provocaría la declaración de guerra contra Gran Bretaña, una confrontación que acabaría cambiando el dominio de los mares desde entonces.
La investigadora relata en su declaración, según pudo comprobar ABC, que se enteró por la prensa de España de que Odyssey había recuperado una inmensa cantidad de monedas -casi 600.000 en total, según la nueva documentación-, así como un gran número de restos de un pecio al oeste de Gibraltar que la empresa bautizó como «Black Swan».
Stapells añade, además, que basándose en los inacabables reportajes y noticias de la prensa, la radio y la televisión durante las semanas siguientes, se sintió preocupada de que Odyssey ocultaba la identidad del barco por motivos desconocidos. Entonces, decidió informar a su antiguo cliente de que, como autora de la investigación, rechazaba en los términos más contundentes la forma de obrar de los cazatesoros. Como resultado, ella y su equipo de investigadores decidieron terminar su relación con Odyssey Marine Exploration.
Cabe recordar que el trabajo de Stapells fue una de las primeras pistas investigadas por la Guardia Civil tras la noticia del presunto expolio y que el fruto de esa investigación forma parte del sumario penal que se sigue en un juzgado de La Línea de la Concepción.

Pink Floyd

“Shine On You Crazy Diamond” (live)

“Wish You Were Here”(live)

miércoles, 24 de septiembre de 2008

Pinturas de Juan González Parra

¡¡Una grata sorpresa!! Recibí ayer un correo electrónico de un tal Juan González Parra, al que no conozco, con varias pinturas y un mensaje: “para tu galería si deseas...”. Pues bien, acepto la invitación. Aquí cuelgo tus pinturas porque me gustan y para que puedan verlas los seguidores de mi blog, si los hubiera. Espero que me sigas enviando más. Un saludo y gracias.



"Europa fue uno de los últimos continentes en ser colonizado por los humanos"

El científico Catalán David Comas es el responsable en Europa del Proyecto Genográfico para mapear las migraciones humanas a través del estudio del ADN

Analizar el ADN es suficiente para conocer el origen de nuestros antepasados, desde los primeros homo sapiens que vivieron en África, hasta la actualidad. El Proyecto Genográfico pretende reunir el ADN de más de 100.000 personas con el fin de descifrar el mapa de las migraciones humanas a lo largo de la historia. Se trata de una de las investigaciones antropológicas más ambiciosas ideada por el genetista americano Spencer Wells y apoyada por Nacional Geographic, IBM y Waitt Family Foundation. El científico catalán David Comas, uno de los responsables del proyecto en Europa, asegura que "hasta ahora hemos estudiado los fósiles y otros hallazgos arqueológicos para descifrar nuestro origen pero ahora hemos descubierto que los genes guardan mucha más información sobre nuestros antepasados."

- A través del ADN pueden saber nuestro origen más remoto. ¿Me explica cómo?
El ADN acumula cambios y mutaciones a lo largo del tiempo. Nosotros podemos mirar los cambios en las poblaciones y datar cuando se produjeron y cuanto hace que se separaron estas poblaciones. Por lo tanto, si tenemos dos indíviduos de dos poblaciones distintas cuyos ADN presentan muchos cambios diferentes quiere decir que hace tiempo que se separaron.

- Me pone un ejemplo.
Los aborígenes en Australia y los masai en Kenia.

- ¿Y si los ADN muestran cambios similares?
Serán poblaciones que se separaron recientemente, por ejemplo, alemanes y franceses.

- ¿Cuál es la región con una población más heterogénea?
África. Todos nosotros provenimos de África y, por lo tanto, estas poblaciones han tenido más tiempo para acumular cambios.

- Sin embargo, en África no existe tanta diversidad como en otros continentes.
Todo lo contrario. En África hay mucha diversidad pero nosotros no estamos acostumbrados a detectarla. Pero nosotros no analizamos los cambios físicos o raciales, sino los neutros, los que no se expresan. Las razas, para nosotros, no tienen ningún interés biológico.

- ¿Qué papel juegan las poblaciones indígenas en esta investigación?
Son las poblaciones más interesantes pues nosotros estudiamos las migraciones antiguas y no las actuales. Estas tribus son autóctonas y apenas se han movido durante años.

- Entonces, ¿tienen un ADN menos modificado?
No. Su ADN está igual de modificado que el nuestro pero nos interesan porque están en el lugar donde estuvieron los primeros pobladores de estos continentes y no han sufrido migraciones recientes. Pueden aportarnos más información sobre la historia.

- ¿Me podría pintar rápidamente el origen del ser humano y sus primeras migraciones?
Tenemos constancia que el hombre nació hace 200.000 años en África y las poblaciones se quedaron en este continente durante muchos años. Fue hace 60.000 años cuando comenzaron a emigrar, en primer lugar, a Asia. Europa fue, después de América, uno de los últimos continentes en ser colonizado por los humanos.

- Imagino que estas migraciones se llevaron a cabo cuando el perfil de los continentes era muy diferente y quizá no estaban tan separados.
Los continentes ya estaban separados aunque su contorno no era el mismo y el nivel del mar tampoco. Las placas de hielo impidieron muchos de los movimientos. La primera evidencia que tenemos de que los seres humanos hayan navegado a gran distancia es hace 50.000 años cuando llegaron a Australia.

- ¿Cuáles son los objetivos del proyecto aquí en Europa?
Entender la diversidad europea actual, aunque las poblaciones en nuestro continente son muy homogéneas. Queremos explicar cuando llegaron los primeros humanos a Europa. Creemos que fue hace 40.000 años. Buscaremos a qué zonas llegaron primero; qué impactó tuvieron las glaciaciones en los movimientos migratorios; la influencia del neolítico, es decir, de la agricultura; los efectos de las migraciones más recientes, por ejemplo, de los romanos, fenicios, egipcios.Las poblaciones que presentan más diferencias en Europa son los gitanos, que provienen de la India, y los lapones.

- ¿Los lapones de dónde provienen?
Tienen influencias de Siberia pero son muy diferentes porque estuvieron aislados mucho tiempo.

- Yo, como indivíduo europeo, ¿puedo participar en la investigación?
Es parte del proyecto. Por un lado buscamos a gente que nos interese por su procedencia geográfica, como sería un masai, pero, por otro, invitamos a todo el mundo a que se someta a una prueba de ADN.

- ¿Cómo se puede hacer?
En la página web del proyecto pueden comprar un Kit de ADN y enviar la muestra a Estados Unidos. En unos días recibirá los resultados que conformarán su linaje. Si cede voluntariamente esos resultados nos ayudará a ampliar la investigación.

- ¿Cuándo tendrán los resultados del estudio?
Aún queda. Estamos en el proceso de recogida de pruebas. En 2010 calculamos que obtendremos los resultados.

Extraído de La Vanguardia

Nuevos indicios para probar que el oro de Odyssey es español

El Ministerio de Cultura presentó el pasado lunes nuevas pruebas ante el juzgado de Tampa (California) para demostrar que el barco que encontró la empresa estadounidense Odyssey Marine Exploration en mayo de 2007 es La Mercedes y que se trata de un buque de guerra español, es decir, patrimonio histórico que pertenece exclusivamente a España. Esos documentos, según señaló el subdirector general de Protección del Patrimonio, Luis Lafuente, son una "prueba definitiva" que permite reclamar la custodia de todo lo encontrado por Odyssey frente a las costas del Algarve.

Las pruebas son documentos históricos sacados del Archivo de Indias, del Museo Naval y ordenanzas de la Marina que regulaban el transporte de ciudadanos y la carga que éstos llevaban consigo.

En esas pruebas remitidas al juzgado no se habla nunca de la carga que llevaban los mercaderes en el barco. Documentos examinados por este periódico en el Archivo de Indias y publicados el pasado 7 de septiembre demuestran que la mayor parte de la carga de oro y plata que se encontraba en el barco (697.621 pesos de la época) pertenecía a unos 130 mercaderes españoles. El resto (253.606 pesos) era dinero de la Corona.

Trágico acontecimiento

Pese a ello, España reclama todo lo que Odyssey encontró. "Nosotros esperamos que el juez de Tampa reconozca nuestros derechos sobre el barco y su carga", señaló ayer Luis Lafuente. "Una vez que eso ocurra, barajamos todas las posibilidades, es decir, que cualquier otro país o los descendientes de los mercaderes reclamen derechos sobre lo encontrado. En ese caso, cualquier reclamación tendría que hacerse según las leyes españolas", explicó.

Los documentos históricos presentados "acreditan que La Mercedes representó un trágico acontecimiento en la historia de España", declaró ayer el Ministerio de Cultura en un comunicado. "El hundimiento, el 5 de octubre de 1804, tras entrar en combate con la flota británica, dio comienzo a una década de guerra que determinaría el desarrollo de la historia de España y de Europa".

Odyssey tendrá que responder a las pruebas aportadas por España antes del próximo 17 de noviembre. A partir de ahí, el juez Mark Pizzo tendrá que decidir quién tiene razón o si el caso tendrá que resolverse en un juicio ante los tribunales.
Extraído de El País

La división de republicanos españoles que liberó París

Formada por ex combatientes de la Guerra Civil, la Nueve entró en la capital francesa en agosto de 1944.

“Parisinos: la insurrección del pueblo de París ha obtenido sus primeras victorias. Más que nunca, todos al combate. ¡Derribad los árboles, excavad fosos antitanque, levantad barricadas!”. Con este llamamiento, la Resistencia francesa esperaba, con el corazón en puño, a que los tanques aliados entrasen en la capital. Era el 21 de agosto de 1944 y, aunque para los americanos París había dejado de ser un objetivo militar, para el general De Gaulle era esencial.

La 9ª Compañía, integrada en la 2ª División Blindada de la Francia Libre, dirigida por el General Leclerc, estuvo integrada por numerosos combatientes españoles. “La 9ª compañía de voluntarios extranjeros deben ser los primeros en liberar París. Debéis ser vosotros, porque sé que no retrocederéis y que tendréis en alta estima el honor de las fuerzas francesas”, ordenó Leclerc.La Nueve, como era conocida, era una línea de vanguardia, a la postre decisiva, capitaneada por Raymond Dronne. Sus hombres, apodados los Cosacos, que apenas pasaban de la veintena, eran ex combatientes del bando republicano en la Guerra Civil. Llegaba desde los campos franceses, donde habían sido humillados por el trato y la miseria.

El teniente Granell.

“Más de 15.000 refugiados habían muerto a causa del frío, las heridas o la enfermedad”, recuerda Evelyn Mesquida en La Nueve: los españoles que liberaron París (Ediciones B). “La única salida a los campos era ingresar en el ejército de la Francia Libre, que preparaba a sus tropas en África del Norte e Inglaterra”. Después desembarcaban en Francia, donde libraron batallas, pueblo por pueblo, hasta llegar a París.

Natural de Burriana (Valencia), Amado Granell había llegado a Orán en marzo de 1939, desde el puerto de Alicante. Tras ingresar en el Cuerpo Franco de África en diciembre de 1942, poco después del desembarco aliado, fue invitado a integrarse en una unidad americana. “Prefirió los cuerpos franceses y combatió en la Guerra de Túnez contra las tropas de Rommel, donde consiguió los galones de teniente”, explica Mesquida. Después fue nombrado adjunto del capitán Dronne en La Nueve, quien recuerda así sus hazañas: “Siempre en cabeza de sus hombres, con desprecio total del peligro, arrastró su unidad al asalto de Bandevillers y, a pesar de las pérdidas severas, consiguió desalojar a un enemigo tenaz y muy superior en efectivos, conquistando brillantemente la posición”.

Liberar París no fue fácil. Los alemanes poseían explosivos y habían dispuesto baterías de 88 milímetros en lugares estratégicos. Por si fuera poco, los aviones de la RAF confundían a los aliados con los alemanes. Otros soldados murieron ametrallados en emboscadas en las calles, donde se oían explosiones, tiros y ráfagas: las SS seguían combatiendo. La clave del éxito de la operación se basó en la insurrección de la resistencia, que organizó huelgas, boicots y hasta barricadas. Al final, la avanzadilla aliada llegó, fusil en mano, zigzagueando y ocupando con rapidez el terreno.

Vítores, cantos y bengalas.

Un total de 120 hombres a bordo de tres carros ligeros Sherman y una veintena de blindados half-tracks con nombres como Guadalajara, Teruel y Guernica, alcanzaron la calle Rivoli y el Estado alemán fue hecho prisionero. Granell, al mando de la operación, fue recibido por los parisinos como un héroe entre vítores y cantos a la Marsellesa, bengalas y disparos al aire. Granell, “un oficial de una valentía temeraria”, se convirtió en el primer soldado francés en liberar París.

“La población civil se abalanzaba sobre nosotros. Vivas, aplausos, aclamaciones. Siempre besos y siempre flores. Las botellas de buen vino francés se vaciaban sobre nuestras cabezas a manera de bautismo pagano. Pero, aun así, nos costó más trabajo vencer la admiración de los parisinos que la resistencia alemana”, dijo Granell.

El día 25, en el desfile de la Victoria, los vencedores se pasearon por los Campos Elíseos. Delante, por el centro de la avenida, el teniente Granell abría conduciendo un vehículo blindado que portaba dos banderas: la de la Cruz de Lorena de la Francia Libre y la de la bandera republicana española.

Tras residir en Francia, Granell regresó a España en 1952, donde vivió en varias ciudades de forma clandestina, hasta que murió en un accidente de coche cerca de Valencia. Tras el suceso, el capitán Dromme reaccionó así: “¿Un accidente? No creo. Habrían encontrado trazas de balas en el coche”.

Extraído de Público

martes, 23 de septiembre de 2008

Los neandertales también pescaban.

Los últimos neandertales europeos refugiados en Gibraltar capturaban focas y mariscaban, según el estudio de un grupo investigador hispano-británico.

Hablaban, conocían el fuego, fabricaban utillaje básico, cazaban y también pescaban. Los neandertales, esa raza europea tan parecida en apariencia y tan dispar genéticamente de nosotros, supieron explotar todos los recursos en su último refugio antes de desaparecer como especie. En el Peñón de Gibraltar no les faltó comida. Quizá por eso aguantaron tanto, hasta hace unos 28.000 años, cuando en el resto del continente ya reinaba el 'sapiens'. En el sur peninsular mariscaban, cazaban focas, aves marinas y cualquier cosa comestible que les dejara la marea.

Lo ha descubierto el mismo equipo hispano-británico que identificó varias cuevas gibraltareñas como el reducto postrero del 'homo neanderthalensis'. El hallazgo, publicado en el último número de 'Proceedings' (PNAS) de la Academia Nacional de Ciencias de EEUU, añade nuevas evidencias del grado de 'sofisticación' alcanzado por la estirpe neandertal. Destierra, además, el mito de que sólo el humano moderno fue y es capaz de aprovechar cualquier recurso en la lucha por la supervivencia. Ahora sabemos que aquel 'vecino' nada primitivo también supo hacerlo, aunque luego perdiera la carrera evolutiva. El porqué fracasó sigue siendo un misterio.

Una vez más, las pruebas físicas proceden de las cuevas de Vanguard y Gorham, en el peñón. Comenzaron a explorarse en 1995 y el filón aún no se agota. En la primera gruta los paleontólogos han hallado vestigios de tres ocupaciones de neandertales, de unos 42.000 años de antigüedad, y entre ellas, huesos de foca monje ('Monachus monachus') con marcas de utensilios para desollar la piel y extraer carne y médula ósea. Interpretan que aquellos moradores rupestres conocían los ciclos de reproducción en tierra de las focas y en esos momentos colonizaban las simas. También han identificado una cuarta ocupación más reciente con conchas de moluscos de un estuario próximo. En Gorham había además restos de mamíferos marinos asociados a los últimos neandertales conocidos, de hace 28.000 años.

Ejemplo para el 'sapiens'.
Los neandertales completaban este laboreo con el aprovechamiento ocasional de delfines varados en la costa, aves marinas y especies como cabras, ciervos y jabalíes entre la fauna terrestre de la zona. Existen otros yacimientos con restos de moluscos, mamíferos y aves marinas en Italia y Portugal, pero "la evidencia no es tan clara, constante y reiterada como en Gibraltar", explica Yolanda Fernández-Jalvo, del Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC) y uno de los españoles del equipo investigador.

Esa explotación del litoral por los neandertales del peñón duró milenios y no muestra sólo su avanzada estrategia social, económica y cultural. También confirma que era casi la misma que adoptarían los pobladores 'sapiens' al tomar el relevo. "La evidencia de explotación de recursos marinos en Gibraltar por los neandertales existe a lo largo de 28.000 años y es retomada luego por 'Homo sapiens', con estrategias de caza y aprovechamiento marino muy similares", confirma Fernández Jalvo.

La investigación del grupo hispano británico en las cuevas gibraltareñas ha proporcionado finalmente pruebas del uso del fuego por los grupos neandertales que las habitaron para facilitar la extracción de nutrientes de las piezas cobradas.

Extraído de HOY

Ya es otoño en Llerena

Ya es otoño. No es que me disguste el verano, pero prefiero el otoño. No hay nada comparable al olor a tierra mojada, ni a las caricias del viento fresco sobre la cara, ni a los charcos reflejando los tejados de mi Llerena. Me gusta pasear jugando a imaginar las figuras que se forman en las cambiantes siluetas de las nubes errantes. Sentir la melodía de la fina lluvia sobre los tejados de barro cocido. Percibir como las noches alargan sus horas venciendo a los debilitados rayos del sol. La naturaleza cambia la gama en su paleta de color. Suelta los tonos cálidos para estrenar, como cada año, sus pigmentos grises y amarillos melancólicos. Pinta las huérfanas hojas caídas, el viento veloz, el agua fina y las nubes algodonadas. Los riachuelos salen de sus escondites y corren con fuerza hacia ningún sitio. No importa el destino. Sólo corren porque es otoño, nada más. Otoño, por fin es otoño.

Antonio Flores

“No dudaría”

lunes, 22 de septiembre de 2008

¿Miran los 'Moais' de Pascua a las estrellas?

¿Miran los 'Moais' de Pascua a las estrellas?
Las enigmáticas esculturas de la isla de Pascua, los 'moais', podrían estar orientados de forma consciente hacia determinadas estrellas, más importantes que el Sol para la civilización 'Rapa nui', según la tesis del astrónomo del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) Juan Antonio Belmonte.

domingo, 21 de septiembre de 2008

Una llamada al pasado

Alonso Corrales lleva años realizando estudios sobre estilos, formas y significado de las aldabas medievales que pueblan la Ciudad Monumental de Cáceres

Es uno de los legados de nuestro pasado medieval marcado por la multiculturalidad y las ansias de reconquista que hoy nos contempla sin apenas hacer ruido, arrinconado y olvidado por el progreso tecnológico. Ahora, los encargados de hacer ruido son otros: timbres, telefonillos, porteros automáticos. Pero las aldabas, esos utensilios que los árabes colgaban en la entrada de sus casas como paso previo para abrir las puertas de su hogar, siguen ahí esperando que alguien las meza para no morir en el recuerdo o vivir simplemente como ornamento.

Cáceres y su Ciudad Monumental como testigo privilegiado de ese tiempo cuenta con un elevado número de aldabas que han sobrevivido al correr de los años y a la falta de sensibilidad histórica que hoy en día nos acucia. Atrapado por ese cruce de culturas, Alonso Corrales Gaitán, investigador local, quedó fascinado cuando allá por 1987 comenzó a interesarse por este tipo de artesanía musulmana. El gusanillo por esta herramienta otrora tan común se reactivó en este cacereño a comienzos de este año aunque afirma que ya desde niño se fijaba en las gárgolas y en los pequeños detalles que adornan la parte antigua de Cáceres: «Me atrae la historia de mi ciudad y hay muchas cosas que aún no se han estudiado», explica.

Origen árabe

Aldaba es la forma castellanizada procedente del árabe antiguo que hoy en día ya está en desuso. Su origen no deja de ser peculiar, ya que esta palabra se origina de la confluencia de otras dos que unidas significan lagarto. Tal y como cuenta Corrales, «el significado proviene de su forma originaria». En castellano, sin embargo, los típicos llamadores o los populares picaportes han sido los nombres elegidos para designar a este vetusto utensilio.

De las cerca de 150 aldabas que Corrales ha contabilizado por todo Cáceres, él se decanta por las más históricas: «aquellas que tienen más de dos siglos de existencia son las más impresionantes». Ahora fotografía puerta por puerta en busca del origen histórico, del estilo o simplemente atraído por las formas singulares de llamadores y picaportes de allá por donde va. Cuenta que las cabezas de animales o los tradicionales puños son los más repetidos, entre las que destaca la cabeza de león en las casas más señoriales.

«Tener buenas aldabas»

Y es que tal y como reza el refrán, las familias que tenían buenas aldabas gozaban de una posición económica boyante. «Estos llamadores daban importancia a la ciudad y enriquecían las casas», comenta Corrales. En los siglos XIV y XV los había bañados en oro, con talles de plata, con incrustaciones de piedras preciosas o repujados. En nuestros días, las aldabas de hierro o de chapa envejecida son las más habituales. En Cáceres, la Plaza Mayor, la Casa Moraga en la Plaza Santa María, el Palacio de la Isla o el Palacio Episcopal, cuya aldaba adorna la puerta con el escudo del Obispo, son algunos de los lugares que mejor conservan estas reliquias del pasado.

Sin embargo, la realidad es que este tipo de utensilios no han tenido la atención necesaria. Muchas aldabas se han perdido con el paso del tiempo, arrancadas tras las restauraciones de las casas u olvidadas ante el desconocimiento de su valor histórico. «Si recorres la parte antigua, en teoría, en todas las casas, palacios e iglesias debería haber un llamador como mínimo», afirma y añade: «es entonces cuando te das cuentas de que muchos han desaparecido». La ciudad monumental de Cáceres es un catálogo de aldabas. «En el recinto medieval es donde más hay y donde más faltan».

Pero el desconocimiento va más allá. No existe documentación o estudios que hablen sobre esta tradición. Un elemento tan útil antaño como olvidado hoy por el que este cacereño ha recorrido la región en busca de más ejemplos y escritos. «En Extremadura existía una gran tradición, y todavía se conservan en sitios como Guadalupe, Trujillo o Plasencia, pero en un número menor», afirma. Ahora, confía en que este viaje en el túnel del tiempo sirva para llamar a las puertas de un estudio mayor que nos descubra ese Cáceres insólito que día a día nos contempla.
Extraído de HOY

viernes, 19 de septiembre de 2008

Unas obras en la calle Orfila de Sevilla dejan al descubierto la base de una muralla almohade

El representante vecinal pide a las administraciones que "hagan un estudio concienzudo de estos restos antes de que se proceda a taparlos y enterrarlos de nuevo".


Unas obras de saneamiento que se están acometiendo actualmente en la calle Orfila de la capital hispalense han dejado al descubierto la base de una muralla almohade, según dio a conocer el presidente de la asociación de vecinos y comerciantes Pumarejo-San Luis, Ángel López Hueso.

En declaraciones a Europa Press, el representante vecinal explicó que la base de esta muralla almohade se puede percibir desde hace unos días, cuando los trabajadores que están acometiendo las obras de saneamiento en esta zona de la capital levantaron el suelo para instalar una serie de tubos.

En este sentido, López Hueso trasladó que los vecinos "no queremos que la muralla --que aún está al descubierto-- sea tapada rápidamente", por lo que instó a que las administraciones competentes, como la Delegación Provincial de Cultura, "hagan un estudio concienzudo de estos restos".

De este modo, el presidente de la asociación de vecinos y comerciantes Pumarejo-San Luis opinó que "puede que el hallazgo de esta base de muralla almohade sea de importancia", por lo que insistió en solicitar un estudio "antes de que se proceda a taparla y enterrarla de nuevo".

El Vaticano dice que la teoría de la evolución no es incompatible con su doctrina y rechaza pedir perdón a Darwin.

El arzobisco Gianfranco Ravasi cree que la Iglesia de Inglaterra muestra "una mentalidad diferente a la nuestra" y dice que los católicos deberían "abandonar la idea de justificarnos siempre".

La historia del Vaticano se ha caracterizado por una pelea continua contra teorías científicas como la de la evolución. - EFE

El Vaticano no pedirá perdón a Darwin. A diferencia de la iglesia anglicana, que reconoció haberse equivocado al dejarse llevar por "un fervor antievolucionista" y al posicionarse en contra de las teorías del científico inglés, la máxima institución de gobierno de la Iglesia Católica se ha negado a pedir disculpas.

"La teoría de la evolución no es, a priori, incompatible con los dogmas de la Iglesia Católica, con el mensaje de la Biblia o de la teología y, de hecho, nunca fue condenada", dijo el arzobisco católico Gianfranco Ravasi en unas declaraciones recogidas por la Catholic News Agency.

Sin embargo, el Vaticano no piensa que le deba disculpas a Charles Darwin, quien sentó las bases del concepto de evolución de las especies a través de un lento proceso de selección natural.

Según el Times, Ravasi declaró que la actitud de la iglesia de Inglaterra es "curiosa y significante" ya que muestra "una mentalidad diferente a la nuestra". Además, destacó en una conferencia del Vaticano sobre Darwin, "quizá deberíamos abandonar la idea de justificarnos siempre como si la historia fuera un juicio permanente".

La Iglesia, en tela de juicio o no, ya ha tenido que salir al paso en muchas ocasiones para pedir disculpas por algunos comportamientos o comentarios.

De hecho, Benedicto XVI ya se disculpó en nombre del catolicismo por unos comentarios que relacionaban al Islam con actos de violencia y por el abuso sexual a menores por miembros pedófilos representantes de la iglesia. No ha sido el único caso en el que el Vaticano ha tenido que reconocer sus errores en el pasado.
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Extraído de Público

Gladiator

"Now we are free"

jueves, 18 de septiembre de 2008

Una de tantas…

Excavar en la cuneta de la memoria de España

IZAGRE (León).- Se los llevaron de La Bañeza casi nada más comenzar la Guerra Civil. Algunos pasaron meses en el penal de León y en la prisión de mujeres de San Marcos. El 9 de octubre, diez bañezanos (nueve hombres y una mujer) fueron ejecutados en la cuneta de la carretera que comunicaba León con Madrid. Allí, de forma anónima, sin que sus familiares pudieran darles una sepultura digna, han permanecido desde entonces. Hasta esta semana, cuando los trabajos del historiador José Cabañas y de los familiares de las víctimas, con la colaboración de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH), han logrado desenterrar de esa cuneta a quienes el régimen franquista trató de borrar de la historia.

Extraído de Soitu

Pinceladas de actualidad según Eneko




Extraído del blog de Eneko

miércoles, 17 de septiembre de 2008

París, botín artístico de los nazis

El Tercer Reich creó una administración para expoliar obras de arte en París. Todavía hoy se desconoce el origen de muchos de los cuadros.

Cuando los tanques del Tercer Reich entraron triunfalmente en París, el 14 de junio de 1940, apenas encontraron resistencia. Días después, cuando el Mariscal Pétain firmó el armisticio para cesar las hostilidades en Francia, los nazis decidieron hacer suya la ciudad de las luces y la transformaron en territorio ocupado. Fue entonces cuando Adolf Hitler, pintor frustrado además de Führer, tuvo una idea muy simple pero eficaz: desvalijar la capital y usurpar su inconmensurable tesoro artístico. Vengarse, saquear y saquearlo todo, metódicamente, con violencia o en silencio.

La idea del líder alemán se tradujo en la creación de varias administraciones que, instaladas en París, organizaron una ingente labor de expolio. Incluso construyeron varias vías de escape para ocultar las obras. Entre las instituciones fundadas destacó el Einsatzstab Reichsleiter Rosenberg (ERR), un órgano especial del Reich que funcionó entre abril de 1941 y julio de 1944. La ERR fletó desde París unos 138 convoyes ferroviarios cargados con 4.178 cajas repletas de obras de arte.

Los trenes tomaban las mismas vías de salida de Francia que los convoyes del Holocausto, pero llegados a la frontera alemana su dirección cambiaba. No iban a los campos de concentración, sino que tomaban varias direcciones de distinto signo. El propio Hitler -y también otros jerarcas nazis como Ribbentrop y Göring- fueron los destinatarios personales y particulares de muchas de las obras, que acababan colgadas en salones privados.

No deja de ser sorprendente, pues cuando esos cuadros llevaban la firma de Picasso o Matisse, los líderes nazis preferían mantener en secreto el hecho de conceder valor a unas obras que, públicamente, en mítines enfervorecidos, denunciaban como "arte degenerado".Por eso, además de llevarse el botín artístico a sus domicilios y a museos del Reich, crearon un sistema de intercambios por el que recolocaban ciertas de esas obras "degeneradas" en los circuitos de compraventa de los marchantes de arte, muchos de ellos en Suiza. Así, las obras robadas a las familias judías parisinas acabaron dispersas por todo el mundo.

Muchas obras siguen huérfanas

Un grupo de expertos reunidos en París la semana pasada estimó que, en total, los nazis robaron unas 100.000 obras de arte en Francia, principalmente en la capital gala. De ellas, 60.000 regresaron y unas 45.000 han vuelto a su propietario original o sus herederos. Miles de obras se exponen legítimamente en museos nacionales, pero 2.000 obras aún siguen huérfanas y duermen en el Museo Nacional de Recuperación francés, a la espera de que alguien las reclame legítimamente. A estas obras hay que sumar las que siguen perdidas en colecciones privadas de todo el mundo. De entre estos cuadros, de artistas como Cézanne, Chardin, Delacroix, Matisse, Monet y De Vlaminck (en la imagen), destacan aquellos que han sido considerados irrecuperables.

El Museo de Arte e Historia del Judaísmo de París, que dedica hasta el 26 de octubre una exposición con 53 obras expoliadas, muestra algunas obras enigmáticas, como Mujer con Turbante. Los expertos saben que fue pintada por algún maestro italiano, o de inspiración italiana, en el siglo XVIII, pero nada más. Difícil, pues, localizar al que fuera su propietario en 1941.La mayoría de esas obras huérfanas o desaparecidas lo son precisamente porque no fueron robadas por los nazis oficialmente, ni presentadas en un museo o en una gran colección politizada, como fue el caso de la colección Rotschild. Estas obras fueron arrancadas de pisos particulares por obra de un subórgano especial nazi, el Dienststelle Westen, dirigido por Kurt Von Behr, especialmente detestable.

Se encargó de poner en su punto de mira 38.000 apartamentos de París, en su mayoría abandonados por familias judías, exterminadas o huidas para evitar el exterminio. Entre ellas, muchos pisos de familias de simples artesanos y artistas que, sin un duro, tenían cuadros con valor en el París de las vanguardias. Y también apartamentos como el situado cerca de los Campos Elíseos, en el 21 de la Rue de la Boétie, domicilio del marchante Paul Rosemberg. Allí, los hombres de Kurt Von Behr echaron mano nada menos que a varios Picasso.

Vigilado por la Resistencia

Lo que no sabía el Mariscal Hermann Göring es que, durante el saqueo generalizado, sus movimientos estaban siendo vigilados. El hombre, que efectuó varios viajes a la capital francesa para supervisar personalmente el robo de ciertas obras utilizando un almacén central en el hoy Museo del Jeu de Paume, estaba bajo la lupa de la Resistencia. De hecho, Göring acudió en persona al museo a primeros de mayo de 1941 para hacer una de sus selecciones, pero desconocía que la conservadora de la institución, una francesa pequeñita y con gafas y que tan amablemente le ayudó a consignar y rellenar las fichas, trabajaba, en realidad, para uno de los canales clandestinos que lucharon contra el Eje en territorio francés tras el armisticio del 22 de junio.

La frágil mujer, una historiadora del arte llamada Rose Valland, llevó, durante cuatro años, una escrupulosa contabilidad paralela, en secreto y corriendo riesgos considerables. Cuando sabía el momento de partida de un tren con el botín nazi, informaba a sus camaradas de la CGT-Rail, que intentaban frenar la operación mediante huelgas y explosiones. Si el tren, pese a todo, lograba pasar a Berlín, Rose Valland se encargaba de enviar la lista de obras a los servicios secretos británicos, soviéticos, norteamericanos y a los de la Resistencia francesa. El trabajo para recuperar lo robado había comenzado.
Extraído de Público

martes, 16 de septiembre de 2008

Pero, ¿cuánto va a subir el nivel de los océanos?

Algunas estimaciones derivadas de los modelos del cambio climático auguran que, a finales del presente siglo, el nivel de los mares subirá una media de 2 metros. Ahora un nuevo pronóstico sostiene que se han equivocado; en el peor de los casos, dicen, las aguas se elevarán 0,8 metros. Sin embargo, otra predicción afirma que los anteriores estudios subestimaron la rapidez del deshielo de Groenlandia, que contribuirá a la subida de los océanos en casi 60 centímetros más de lo previsto. ¿A cuál creer?

Tales predicciones se basan en proyecciones del ritmo de deshielo de las eras glaciares, en cálculos de cuanto hielo alberga el planeta, y en la rapidez con que su descongelamiento repercutirá en los océanos.

La de los expertos de la Universidad de Colorado-Boulder se centra en la velocidad de descarga de los glaciares de Groenlandia y Antártida. De sus observaciones infieren que para elevar el nivel del mar en 2 metros, el ritmo de derretimiento debería aumentar 70 veces, una imposibilidad física. Más probable les parece que las aguas suban unos 0,8 metros, señalan en 'Science'.

En cambio, Anders E. Carlson, de la Universidad de Wisconsin, sostiene en 'Nature Geoscience' que la capa gélida de Groenlandia se derrite a un paso más acelerado de lo anteriormente calculado, por lo que su contribución a la subida de los océanos se situará entre uno o dos pies (30,4 y 60,9 centímetros). Carlson tuvo en cuenta, entre otros parámetros, la desaparición de la barrera de hielos de Laurentia hace unos 8.000 años, que provocó un aumento de los océanos de 1,2 centímetros al año.

Cuántas predicciones… A ellas dediqué un libro, “Historia del futuro” en donde decía que la ansiedad por saber lo que deparará el mañana ha sido constante en todas las culturas, siendo los métodos mágicos (astrología, quiromancia, ornitomancia…) los más habituales. El judaísmo nos legó la profecía. ¿Su originalidad? El profeta anuncia a su público los males que le aguardan de no cambiar su conducta (por abrir esa posibilidad, la profecía contiene el germen de su propia anulación). Luego, el pronóstico científico sustituyó a la profecía: fisgonear en el porvenir ya no depende de un don divino, sino de extrapolaciones de series estadísticas obtenidas de la experiencia del pasado. De la profecía se heredó su carácter proactivo: el mal pronosticado se atajará si se toman las medidas adecuadas. Así sucede en esta guerra de predicciones en que se ha convertido el debate sobre el cambio climático: la gran mayoría coincide en que la catástrofe se evitará si abandonamos nuestros hábitos contaminantes (unas pocas afirman que el desastre ya no tiene arreglo y sólo resta procurar que no sea mayor).

Muy interesante, me diréis, pero, ¿cuál es la fiabilidad de la predicción? Pues bien: esta técnica choca con serios límites: las extrapolaciones no contemplan factores imprevistos, a menudo decisivos; el número de variables manejadas siempre será inferior al existente en la realidad (solo la mente de Dios podría conocer todas las variables en liza); por no hablar del Efecto Mariposa, tan aficionado a fastidiar las proyecciones lineales. Y hay fenómenos inéditos de los que no disponemos antecedentes estadísticos (el calentamiento global brinda unos cuantos ejemplos). Dicho esto, no podemos negar que las técnicas predictivas evolucionan a pasos agigantados y que el contraste de los resultados ayuda al refinamiento de los pronósticos.

Invocar las limitaciones de las predicciones para tirarlas a la basura sería una tontería; igualmente necio sería tomarlas por la verdad revelada. En nuestra complicada situación no podemos confiar ciegamente en las predicciones, ni tampoco vivir sin ellas.
Extraído de Soitu

lunes, 15 de septiembre de 2008

Héroes del Silencio

“La Herida”


“La Chispa Adecuada”


“Entre Dos Tierras”


“Maldito Duende”

domingo, 14 de septiembre de 2008

De Tenerife al Sahara: una idea británica para sacar agua del desierto

Un inventor, un arquitecto y un ingeniero británicos han presentado el Sahara Forest Project, una vistosa propuesta para producir agua, comida y energía en las zonas más áridas. El proyecto se basa en dos tecnologías: las plantas solares de concentración y los invernaderos de agua de mar (Seawater GreenhSeawater Greenhouse), una idea ésta última probada en la isla de Tenerife.
De forma simplificada, estos invernaderos utilizan el agua de mar de las zonas desérticas costeras para generar suficiente humedad y agua para regar cultivos. Como especifican el inventor Charlie Paton -de la empresa Seawater Greenhouse Limited-, el arquitecto Michae Pawlyn -de Exploration Architecture Limited- y el ingeniero Bill Watts -de Max Fordham&Partners LLP-, en sí se trata de reproducir a pequeña escala el ciclo hidrológico natural, en el que el agua de mar se evapora al calentarse por el sol, sube en forma de vapor para condensarse en nubes y vuelve a caer de nuevo en forma de lluvia.
Curiosamente, este sistema ha sido probado con anterioridad en Tenerife, donde los británicos levantaron el primer invernadero piloto de este tipo en 1991. Los resultados del ensayo de la isla canaria sirven a los autores del proyecto para explicar una de las particularidades más llamativas de este concepto: la reducción de las necesidades de riego de los cultivos por las condiciones de humedad creadas. Al parecer, siempre según los autores del proyecto, el 90% de humedad relativa del interior de los invernaderos permite reducir los requerimientos de agua de las plantas de Tenerife de los 8 litros/día/m2 de los campos locales a tan sólo 1,2 litros. "Parte de la solución de la escasez de agua en el mundo no pasa por producir más agua, sino en usar menos", subrayan los autores en la presentación de Sahara Forest, que destacan también las reducidas exigencias energéticas del sistema en comparación con las desaladoras convencionales o el efecto biocida del uso de agua de mar, que permite prescindir de los pesticidas.
La isla de Tenerife no constituye la única vinculación del proyecto británico con España. En la presentación del Sahara Forest Project, los autores también fijan su atención en Almería, como modelo del uso insostenible de invernaderos. Según recalcan, las cerca de 20.000 hectáreas cubiertas de plástico de esta región consumen cinco veces más agua que la que cae en forma de lluvia sobre la región y generan graves problemas por el uso de pesticidas. El caso español es utilizado por los británicos para incidir en que su invernadero de agua de mar tiene justo el efecto contrario y podría llegar incluso a revertir la degradación de la región andaluza. Como subrayan, en otro proyecto demostrativo de este sistema en Oman consiguieron la evaporación de 5 toneladas de agua de mar al día por cada 1.000 m2 de invernadero, es decir, 50 toneladas por hectárea, lo que en caso de extrapolarse a la región de Almería supondría un millón de toneladas de agua evaporada procedente del mar.
Junto a este tipo de invernaderos, los tres creadores del Sahara Forest Project completan su idílica reconversión de los desiertos con centrales solares de concentración, que requieren justamente de grandes extensiones de terreno libre y muy soleado. Como detallan los británicos, la combinación de ambas tecnologías comporta "muy atractivas sinergias comerciales" y permitiría volver verdes y productivas grandes superficies desérticas. Los británicos estiman que recubrir 20 hectáreas de estos invernaderos, combinados con una central solar de concentración de una potencia de 10 MW, costaría unos 80 millones de euros.

De Tenerife al Sahara: una idea británica para sacar agua del desierto

Un inventor, un arquitecto y un ingeniero británicos han presentado el Sahara Forest Project, una vistosa propuesta para producir agua, comida y energía en las zonas más áridas. El proyecto se basa en dos tecnologías: las plantas solares de concentración y los invernaderos de agua de mar (Seawater Greenhouse), una idea ésta última probada en la isla de Tenerife.
De forma simplificada, estos invernaderos utilizan el agua de mar de las zonas desérticas costeras para generar suficiente humedad y agua para regar cultivos. Como especifican el inventor Charlie Paton -de la empresa Seawater Greenhouse Limited-, el arquitecto Michae Pawlyn -de Exploration Architecture Limited- y el ingeniero Bill Watts -de Max Fordham&Partners LLP-, en sí se trata de reproducir a pequeña escala el ciclo hidrológico natural, en el que el agua de mar se evapora al calentarse por el sol, sube en forma de vapor para condensarse en nubes y vuelve a caer de nuevo en forma de lluvia.

Curiosamente, este sistema ha sido probado con anterioridad en Tenerife, donde los británicos levantaron el primer invernadero piloto de este tipo en 1991. Los resultados del ensayo de la isla canaria sirven a los autores del proyecto para explicar una de las particularidades más llamativas de este concepto: la reducción de las necesidades de riego de los cultivos por las condiciones de humedad creadas. Al parecer, siempre según los autores del proyecto, el 90% de humedad relativa del interior de los invernaderos permite reducir los requerimientos de agua de las plantas de Tenerife de los 8 litros/día/m2 de los campos locales a tan sólo 1,2 litros. "Parte de la solución de la escasez de agua en el mundo no pasa por producir más agua, sino en usar menos", subrayan los autores en la presentación de Sahara Forest, que destacan también las reducidas exigencias energéticas del sistema en comparación con las desaladoras convencionales o el efecto biocida del uso de agua de mar, que permite prescindir de los pesticidas.

La isla de Tenerife no constituye la única vinculación del proyecto británico con España. En la presentación del Sahara Forest Project, los autores también fijan su atención en Almería, como modelo del uso insostenible de invernaderos. Según recalcan, las cerca de 20.000 hectáreas cubiertas de plástico de esta región consumen cinco veces más agua que la que cae en forma de lluvia sobre la región y generan graves problemas por el uso de pesticidas. El caso español es utilizado por los británicos para incidir en que su invernadero de agua de mar tiene justo el efecto contrario y podría llegar incluso a revertir la degradación de la región andaluza. Como subrayan, en otro proyecto demostrativo de este sistema en Oman consiguieron la evaporación de 5 toneladas de agua de mar al día por cada 1.000 m2 de invernadero, es decir, 50 toneladas por hectárea, lo que en caso de extrapolarse a la región de Almería supondría un millón de toneladas de agua evaporada procedente del mar.

Junto a este tipo de invernaderos, los tres creadores del Sahara Forest Project completan su idílica reconversión de los desiertos con centrales solares de concentración, que requieren justamente de grandes extensiones de terreno libre y muy soleado. Como detallan los británicos, la combinación de ambas tecnologías comporta "muy atractivas sinergias comerciales" y permitiría volver verdes y productivas grandes superficies desérticas. Los británicos estiman que recubrir 20 hectáreas de estos invernaderos, combinados con una central solar de concentración de una potencia de 10 MW, costaría unos 80 millones de euros.

Extraído de Soitu

sábado, 13 de septiembre de 2008

La civilización perdida de la Amazonia.

No se trata del mítico El Dorado, ni de la enésima ciudad perdida de los Incas, pero aunque sus calles no estén pavimentadas de oro, la red urbana descubierta en plena selva amazónica cambiará nuestra visión de las culturas precolombinas y de los modelos urbanísticos pergeñados por la humanidad en la interacción con el medio ambiente. El hallazgo barre con la idea de una 'selva virgen' y en su lugar propone una forma de cultura urbana /selvática de la cual podemos sacar enseñanzas en materia de desarrollo sostenible.

Las ruinas se ubican en la región del Alto Xingu (centro-sureste brasileño). Los primeros indicios se encontraron en 1977, cuando un estudiante de Geografía realizaba un censo arqueológico en el estado de Acre y dio con unos curiosos túmulos de tierra que la tala de árboles había dejado al descubierto. Ulteriores prospecciones con fotografías aéreas identificaron un gran número de túmulos de forma circular, hexagonal y romboidal, denominados "geoglifos", comparables con las célebres figuras de Nazca.

Las pesquisas condujeron a la ciudad de los kuikuro, una tribu de la etnia xinguano. Hablando con propiedad, la "urbe" consiste en un racimo de poblados amurallados, organizados en torno a plazas ceremoniales, interconectados por una red de calzadas y geoglifos de posible función hidráulica (gestión del agua en la estación seca). Esta sociedad jerárquica de unos 50.000 miembros, basada en una compleja planificación territorial, alcanzó su cénit entre los años 1250 y 1650, anunciaron en 2003 el arqueólogo estadounidense Michael Heckenbergery y Afukaka, su colaborador kuikuro. Para variar, el derrumbe lo produjo el contacto con los europeos, o mejor dicho, con su avanzadilla: las legiones de microbios del Viejo Mundo que precedían su avance.

Los nuevos descubrimientos comunicados por Heckenberger en la presente edición de "Science" han refutado la creencia dominante en arqueología acerca de la imposibilidad de sociedades populosas y relativamente cultas en un entorno señalado por suelos pobres, rigores climatológicos y escasez de proteínas animales. En tales condiciones, se pensaba, solo podían medrar bandas de cazadores-recolectores, recluidas en las vegas de los ríos. La selva amazónica, se deducía, era totalmente virgen.

Esa virginidad se ha perdido, a tenor de los últimos hallazgos (se han localizado geoglifos con una antigüedad de ¡4.500 años!). La visión de una prístina tierra de nadie cede lugar al panorama de un ecosistema de humedales en el que flora, fauna y Homo sapiens encontraron un modus vivendi. Los indios construyeron embalses y lagunas artificiales con las que aprovechaban las inundaciones estacionales para atrapar peces. Posiblemente, domesticaron cultivos como el cacahuete, la guindilla, la yuca, el tabaco, el cacao o el palmito. A ellos se debería la invención de la terra preta, la feraz capa de tierra negra que contrasta con el suelo rojizo y semiestéril de la Amazonia, y a la que crearon añadiendo a la tierra una mezcla de carbón vegetal y hollín, generadora de una intensa actividad microbiana que aseguraba un alta fertilidad durante largo tiempo.

Se estima que los geoglifos conocidos representan apenas la décima parte de los existentes en la cuenca amazónica. Cuando se hayan estudiado todos, quizás se demuestre que las culturas locales –las "pobres" del mundo precolombino- tuvieron un papel decisivo en la génesis de la agricultura americana y de civilizaciones aledañas como el imperio incaico. Por lo pronto, ya han refutado la premisa de que "el urbanismo actual, con su hiperconcentración, es la norma histórica", apunta Susanna Hecht, experta de la Universidad de California, Los Angeles. "Las aglomeraciones menores que interactuaban con los bosques y la agricultura pueden haber sido más frecuentes de lo que pensábamos", agrega. "Dada la complejidad de los regímenes hídricos y bióticos de la Amazonia, un modelo descentralizado podría haberse adaptado mejor a un medio dominado por la presencia de grandes volúmenes de agua".
Extraído de Soitu