lunes, 28 de febrero de 2011

Cuando llegamos al Norte de Rusia.

Eudald Carbonell.

 Al no haberse encontrado en las prospecciones arqueológicas realizadas en la zona montañosa de los Urales, restos de Humanos Anatómicamente Modernos ni de Homo Neanderthalensis asociados a industria fauna, se hace difícil saber, como dicen los autores d’un estudio dado a conocer en Quaternary Science Reviews, si los primeros en llegar a la zona fueron Homo sapiens, Homo neanderthalensis o los dos  a la vez, dado que las ocupaciones más antiguas documentadas por registro arqueológico pertenecen al estadio isotópico 3 (MIS, 3).

Conocemos bien que las dos especies se extienden por grandes territorios: Homo sapiens por toda Eurasia, y los neanderthales desde el oeste de Europa hasta las montañas del Altai en Asia. En dicho artículo no se contempla la presencia de otra especie. En este sentido, cabe señalar que los restos de Denisova atribuidos a una especie nueva de colonizador de estas áreas podría ser otro de los homininos que tuvo que ver con los fósiles que se han encontrado a lo largo de los Urales. Por el momento, en la zona prospectada no existen evidencias de ocupación en el Pleistoceno medio, pero soy de la  opinión que no se puede descartarse que éstas existan. Se necesita más tiempo de prospección y excavación de estos registros en secuencia estratigráfica.

Por el conjunto fósil localizado parece ser que existe continuidad entre el Paleolítico medio y el Paleolítico superior. En Zaozer’e, localizado en un afluente del Volga, uno de los cinco yacimientos excavados junto a Mamontovaya, Kurya, Garchi, Byzovaya y Pymva Shor, se han localizado piezas que morfológicamente se asocian a buriles, así como piezas laminares. En opinión de John Inge Svendsen y sus colegas que firman el artículo en Quaternary Sicence Reviews, es una mezcla de Paleolítico medio con superior. En mi opinión, puede formar parte de la variabilidad de las industrias de transición bien conocidas en Europa.

De acuerdo con los mismos autores, los complejos de finales del Paleolítico medio e inicios del Paleolítico superior presentan mucha variabilidad en Euroasia. Por lo que no se pueden aplicar, desde mi punto de vista, visones eurocentristas como se ha hecho sistemáticamente.
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Una de la proposiciones que hacen es que, mientras que los pobladores del Paleolítico medio ya llevan muchos años en zonas circundantes, es posible que la ocupación del norte de Rusia se llevara a cabo por el este de Asia y no directamente desde África. Otra cuestión que plantean es el hecho de que a los pobladores africanos de nuestra especie les costaría acostumbrase a vivir en las zonas heladas de esta latitudes.

Coincidimos con los colegas en que hace falta una sistemática de prospección espacio-temporal más amplia para poder contrastar de manera fiable estas hipótesis. Aprovecho para plantear que se podrían producir sorpresas en la ocupación de estos territorios, si tenemos en cuenta que Eurasia está poblada desde hace cerca de 2 millones de años, un período durante el cual se han producido muchos ciclos de cambio climático. Pienso en concreto en el estadio isotópico 5  (MIS, 5), en el que las condiciones interglaciares podrían favorecer las primeras ocupaciones de estas latitudes, teniendo en cuenta que el género Homo ya controlaba de manera sistemática el fuego.

Extráído de El Mundo

Los meteoritos pudieron detonar el inicio de la vida.

La ciencia aún no tiene una respuesta para la pregunta ¿Cómo surgió la vida? En la investigación, casi todas las preguntas sencillas tienen respuestas muy complicadas. Debido a este vacío, los científicos especulan con muy diversas teorías que aún no han podido ser demostradas. Una de ellas es la teoría de la Panspermia acuñada por el químico sueco Svante August Arrhenius para explicar el origen de la vida en la Tierra. Según esta hipótesis, la vida está diseminada por el Universo y llegó en forma bacteriana unida a un meteorito que sirvió de simiente para que evolucionara hasta los organismos que habitan hoy el planeta.

Otra de las posibilidades que manejan los astrobiólogos consiste en que los meteoritos no trajeron la vida, pero sí los elementos y moléculas necesarios para su surgimiento. Y en este sentido, una investigación recién publicada en la revista 'Proceedings of the National Academy of Sciences' (PNAS) acaba de aportar importantes datos que apoyan la posibilidad de un origen extraterrestre de las moléculas precursoras de la vida terrestre.

Los investigadores de la Universidad del Estado de Arizona en Tempe (Estados Unidos), dirigidos por Sandra Pizzarello, estudiaron un meteorito que contiene materiales orgánicos pertenecientes al grupo de la Tumba de Nunataks, hallado en la Antártida. El equipo de Pizzarello trataba de comprobar si el complejo material que forma el asteroide contenía alguna huella de la evolución química que siguió el meteorito.
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Imitación de la Tierra primitiva.

Para ello imitaron las condiciones ambientales que había en la Tierra antes de la aparición de la vida. Siempre con escalas temporales de laboratorio (sería imposible recrear los tiempos reales), emularon la actividad hidrotermal, la temperatura y la presión de la Tierra primitiva.

Y los resultados mostraron, para la sorpresa de los investigadores, que aquel meteorito liberó una enorme cantidad de ion amonio (NH4), un importante precursor de las moléculas biológicas complejas, como los aminoácidos o el ADN.

Para descartar la posibilidad de que el amonio proviniera de contaminación en el laboratorio, analizaron la composición isotópica del nitrógeno y descartaron esa posibilidad, ya que es muy diferente de la que existe en la atmósfera actual. De esta forma, Pizzarello y sus colegas lanzan en su trabajo la idea de que la llegada de estos meteoritos pudo acelerar, o desencadenar, la evolución de las moléculas que dieron lugar a la vida.

Extraído de El Mundo

viernes, 25 de febrero de 2011

Descubren los restos cremados de uno de los primeros colonos de Alaska.

Son los huesos de un niño de 3 años que vivió hace 11.500 años en el Ártico. Se trata del hallazgo más antiguo en la región, por donde sus antepasados emigraron desde Siberia.

"Es un hallazgo significativo", calificó Ben Potter, de la Universidad de Alaska en Fairbanks, según informó la revista Science. El sitio del descubrimiento, el curso superior del río Sun, está en el bosque de Tananas en el centro de Alaska.

Aunque se sabe que los antiguos residentes de Alaska cazaban animales grandes, el sitio recientemente descubierto muestra que también buscaban peces, aves y mamíferos pequeños, explicó. Y agregó que el hallazgo, que incluye evidencias de lo que parece haber sido una casa de temporada y los restos cremados del niño, "es verdaderamente espectacular".

"Antes de este descubrimiento sabíamos que la gente cazaba animales grandes como bisontes o alces con armas avanzadas, pero la mayoría de los sitios que teníamos que estudiar eran campamentos de caza", indicó Potter. Ahora tienen los restos de la residencia que, según creen, era ocupada en el verano en base a las evidencias de los huesos de salmón y ardillas pequeñas.

Los huesos cremados son "la primera evidencia de un comportamiento asociado con la muerte de un individuo", precisó. Según los dientes, el niño tenía unos tres años de edad, a juicio del arqueólogo Joel Irish, también de la Universidad de Alaska en Fairbanks.

Aunque los investigadores no lograron determinar el sexo del pequeño, Potter dijo que esperaba obtener una muestra de ADN que pudiera darle la respuesta.

El niño ha recibido el nombre de Xaasaa Cheege Ts'eniin (o Niño de la Desembocadura del Curso Superior del Río Sun) por la comunidad nativa local, la tribu del lago Healy. Además de los huesos humanos y animales, los investigadores también hallaron herramientas de piedra usadas para cortar.

William Fitzhugh, director de estudios árticos en el Museo Nacional de Historia Natural del Smitshoniano, convino en que "se trata decididamente de un sitio único e importante". Y explicó que los aspectos más interesantes eran la casa bien fechada y su gama de restos de animales pequeños, herramientas de piedra, área de fogata y posible sitio de cremación ritual, "todo con firmes asociaciones con Siberia".

Si bien los huesos representan los restos humanos más antiguos en el Artico estadounidense, hay evidencias de que hubo seres humanos que pasaron antes por Alaska. Se ha hallado ADN humano en cuevas en Oregón hace 14.300 años y la bien conocida cultura Clovis floreció en partes de Estados Unidos hace 13.000 años.

El descubrimiento, no obstante, agrega información sobre el pionero pueblo de Beringia, la región que se extiende desde el este de Siberia hasta Alaska, que hace miles de años estaba conectada por tierra a través del Estrecho de Bering, lo que permitía el movimiento de gente de Asia a América del Norte. En este sentido, los investigadores dijeron que los artefactos de piedra, estructura de las viviendas y los tipos de restos animales se parecen mucho más a los rubros hallados en el Lago Ushki de Siberia que cualquier otro de los estados continentales estadounidenses.

Extraído de America Infobae

Atapuerca tiene siete nuevas entradas no excavadas.

Un trabajo de investigación del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (Cenieh) ha identificado las geometrías del subsuelo en los yacimientos de Atapuerca (Burgos). Mediante técnicas de prospección geofísica, los científicos han podido conocer con más profundidad las áreas no excavadas de este entorno. La investigación ha determinado siete nuevas entradas potenciales de exploración, lo que abre la posibilidad a futuras intervenciones y a la planificación de las mismas.

El trabajo, dirigido por el geólogo Alfredo Pérez González, "pretende dar un contexto geológico y morfológico a los yacimientos para conocer el paisaje que se encontraron los homínidos que poblaron este entorno", explica Ana Isabel Ortega, investigadora del Centro Nacional de Investigación sobre Evolución Humana (Cenieh) y coautora del estudio que publica la revista Archaeological Prospection.

Hasta siete puntos se describen en el estudio como entradas desconocidas hasta ahora, la mayoría en el valle de Propiedad. Estas siete zonas son adecuadas "para posibles nuevas intervenciones", pero también ayudan a una labor fundamental en un yacimiento con tanta labor como Atapuerca: "Nos ayuda a planificar los lugares que pueden adquirir importancia en el yacimiento", señala la investigadora.

Desde hace dos décadas, el equipo que dirige Pérez González ha estudiado la evolución de Atapuerca edesde el Mioceno - hace 23 millones de años- y se ha centrado en el Pleistoceno (época geológica que ocupa el tiempo desde hace 2'59 millones de años a hace 12.000).

Los científicos han estudiado la evolución de la red fluvial y el efecto de erosión que ha producido en el paisaje, y han determinado "que los agentes que más cambios han producido en estas estribaciones de la sierra de Atapuerca han sido los ríos Arlanzón, Vena y Pico".

Ana Isabel Ortega ha estudiado concretamente la formación de cavidades, espacios que luego fueron ocupados por homínidos. "Estos 'usaban las zonas de entrada de las cuevas' para refugiarse. La formación de cavidades en esta zona está relacionada directamente con la formación de la cuenca del Arlanzón", ", afirman los expertos del Cenieh.

"Datar las terrazas del Arlanzón no es difícil", añaden "ya que la formación de las cuevas interiores se sucedió por la ocupación de los homínidos". Se sabe que existen restos humanos en la Sima del Elefante de hasta 1'22 millones de años.

En un principio, se conoció parte del karst (paisaje de relieve accidentado ocasionado por la erosión química en terrenos calcáreos) de Atapuerca por las diferentes entradas que se han realizado a él y por la trichera que forman las vías del ferrocarril. "Se sabe que es grande, pero no se puede acceder a todo su conjunto por estar colmatado actualmente", apunta Ortega.

Con la tomografía eléctrica de resistividad (TER), se pudieron identificar las geometrías endokársticas en los yacimientos de la Sierra de Atapuerca. La tomografía "permite el reconocimiento de una zona de una manera similar a la que actúa un TAC", explica la experta.

En líneas rectas se insertan claves que ofrecen impulsos eléctricos. La electricidad circula por el terreno y regresa al punto de partida. Según la respuesta de resistencia al impulso eléctrico, se conoce la composición del interior. Así, se pudieron describir huecos que formaron las antiguas cuevas. "Los vacíos son muy resistivos a la electricidad", explica Ortega.

Esta técnica, "menos invasiva y más barata" que otras empleadas para la exploración del subsuelo, ha permitido conocer conductos internos, nuevas cavidades en la Dolina o posibles entradas de cuevas.

El equipo investigador, que ha validado el método de trabajo con el TER en este tipo de yacimientos al publicarlo en la prestigiosa Archaeological Prospection, pretende ahora recrear de forma tridimensional los espacios encontrados en el subsuelo para determinar las zonas más interesantes que pueden hallarse todavía bajo la sierra.

El trabajo se ha realizado en el marco del programa de Geoarqueología del Cenieh, junto con investigadores del Grupo Espeleológico Edelweiss y del Área de Ingeniería del Terreno de la Escuela Politécnica Superior de la Universidad de Burgos.

miércoles, 23 de febrero de 2011

Los restos del meteorito que mató a los dinosaurios se pueden tocar en la costa vasca.

Es una capa muy fina, apenas dos o tres milímetros de una arcilla de color oscuro, pero esconde las pruebas de uno de los cataclismos más grandes de la historia, algo que conmovió el planeta y transformó el curso de la vida sobre la Tierra.

Hablamos del meteorito que chocó contra nosotros hace 65 millones de años, liberando la energía de 100 millones de bombas atómicas y acabando con el 70% de las especies de aquel momento, entre ellas los dinosaurios. El polvo levantado por la explosión se depositó por todo el mundo y ahora aflora en algunos pocos lugares.

Uno de ellos está aquí, junto a los suaves campos de Zumaia, donde luce el sol esta mañana de invierno y nada invita a pensar en catástrofes. Pero las apariencias engañan. De repente, el paisaje de verdes lomas redondeadas se corta en un paredón de acantilados de 150 metros de alto que desafían al Cantábrico.

Kilómetro tras kilómetro, se suceden los agrestes estratos de rocas sedimentarias, alzados en vertical con una geometría que recuerda el espinazo de un animal prehistórico. Y no está mal esa comparación, pues no en vano esas rocas han servido para demostrar la hipótesis de que fue una colisión lo que provocó la gran extinción del paso entre el Cretácico y el Terciario, lo que se conoce como el límite K/T.
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Una meca geológica.
El yacimiento es un lugar de peregrinaje para los geólogos y, desde hace dos años, también un santuario protegido. En 2009 el Gobierno vasco amparó ocho kilómetros de litoral bajo la figura legal de Biotopo Litoral Deba-Zumaia, gestionado por la Diputación Foral de Guipúzcoa.

El espacio protege los acantilados propiamente dichos, el área marina hasta los 10 metros de profundidad y, también, todo el paisaje terrestre que pueda verse desde el mar. Es una curiosa definición de límites, pero muy adecuada para salvar, a la vez, los valores científicos y paisajísticos. El director científico del Biotopo es Asier Hilario, un geólogo vasco de 34 años que dejó su plaza de investigador en Suiza para volcarse en comunicar al público el valor de este yacimiento.

Mientras esperamos a que la marea baje para descender a los estratos más llamativos, Hilario me explica que lo que se puede ver en este yacimiento son 60 millones de años ininterrumpidos de historia del planeta. «Algunos dicen que estos estratos son como un hojaldre de rocas. A mí me gusta definirlos como un gran libro de historia de la Tierra en el que cada una de las capas es una página», añade.
«Si miramos dentro de esas rocas, vemos que tienen fósiles marinos. Se formaron por decantación de sedimentos bajo el mar que separaba la Península Ibérica del resto de Europa», explica. Después, la Península empezó a moverse y ese desplazamiento comprimió y levantó los antiguos sedimentos. El mismo proceso que dio origen a los Pirineos creó los acantilados de Zumaia y también muchos de los montes vascos, en cuyas cimas, aunque cueste trabajo creerlo, afloran antiguos fondos de coral del Cretácico.

«El planeta tiene unos 4.600 millones de años y son muchas las páginas escritas hasta hoy» dice Hilario. «Este terreno es uno de los tomos de esa enciclopedia. Las páginas llegan hasta Deba y Guetaria y continúan por buena parte de la costa vasca, pero es en Zumaia donde se concentran los momentos más interesantes», añade.
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El 'flysch' de Zumaia.
El área se conoce como 'flysch', por la palabra alemana usada para describir acantilados que se desmoronan. Este flysch de Zumaia comprende el periodo que va desde hace 65 millones de años hasta los 55 millones de años. «En él», explica Asier Hilario, «han quedado registrados sucesos extraordinarios: cambios del magnetismo terrestre, brutales variaciones del nivel del mar, alteraciones climáticas sucesivas y extinciones masivas de especies».

A tocar con las manos el testimonio de la mayor de esas extinciones nos dirigimos. Para ello hay que dejar atrás la ermita de San Telmo y bajar hasta una cala batida por las olas. Todo está a tiro de piedra del pueblo donde generaciones de bañistas han nadado sin saber que pisaban polvo de meteorito.

Nos mojamos los pies entre algas y cantos rodados para llegar hasta una de las páginas memorables de la historia: «Estamos en la pequeña cala de Algorri, que es un gran templo de la geología mundial. Lo que estamos viendo aquí es una capa en la que más del 75% de los fósiles marinos que venimos viendo en estas rocas se extinguen.

Además, en esa capa oscura tenemos algunos elementos como el iridio, que tiene una composición más meteorítica que terrígena, y es lo que hizo pensar que la gran extinción tuvo algo que ver con el impacto de un gran meteorito».
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La capa de iridio.
Impresiona tocar con la mano ese estrato. Es imposible notar a simple vista que contenga iridio, pero los análisis lo han demostrado. No sólo aquí, sino en todo el mundo. El iridio es un mineral escasísimo en la Tierra pero abunda en los asteroides.

A finales de los 70, el geólogo estadounidense Walter Álvarez descubrió que la capa del límite K/T, que él estaba estudiando en Gubbio (Italia), contenía 100 veces más cantidad de ese metal de lo habitual. Su padre, el Nobel de Física Luis Álvarez, fue quien le ayudó a discernir las infinitesimales cantidades presentes en las rocas.

Cuando el holandés Jan Smit le comunicó que otra capa de la misma época en Dinamarca tenía iridio, ambos aventuraron que un cuerpo extraterrestre podía haber chocado con la Tierra. El yacimiento de Caravaca (Murcia) y el de Zumaia fueron algunos de los siguiente límites K/T que probaron que la anomalía de iridio era universal. Sin embargo, demostrar la hipótesis fue más complicado.

En primer lugar, la geología no apostaba entonces por los argumentos catastróficos, pues los consideraba propios de la época precientífica. Confiaba en la lenta sucesión de fenómenos para explicar los paisajes que ahora vemos y, por tanto, muchos abogados del gradualismo rechazaron la explicación maravillosa del meteorito.
Además, faltaba la prueba clave: la evidencia del impacto. Hubo que esperar una década para encontrarlo, pero ésto sirvió para que, mientras tanto, cientos de científicos fueran hallando los restos de la explosión. Estos incluían el iridio y la roca vaporizada y vitrificada que cayó por todo el planeta; pedazos de cuarzo deformados por el impacto y esparcidos a miles de kilómetros y, también, los derrubios arrastrados por el tsunami generado por el impacto del asteroide. Hasta que, finalmente, el gran agujero apareció.
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El cráter de Chixculub.
Los geólogos de PEMEX que buscaban petróleo en el Golfo de México habían cartografiado el socavón en los años 50, pero no le habían encontrado el sentido. En 1991, por fin, todos los datos hicieron conexión y se publicó el artículo definitivo en la revista 'Science'. El cráter tiene 180 kilómetros de diámetro, está a caballo entre el extremo de Yucatán y el mar y ha sido sepultado por cientos de metros de sedimentos posteriores.

«Entender la historia de la tierra es útil para entender algunos fenómenos que están pasando hoy», dice Hilario, mientras recuerda que la gran extinción del K/T es la quinta conocida en la historia del planeta.

«Los biólogos afirman que en los últimos 200 años nuestra sociedad está provocando la sexta, y eso es algo para pensar», dice Hilario mientras caminamos hacia la playa de Itzurun y contemplamos un grueso estrato de arcilla roja colonizado por el pasto.

Es el testigo de otro evento registrado en el 'flysch' de Zumaia, el gran calentamiento del Paleoceno/Eoceno (55,8 millones de años), cuando las temperaturas subieron cinco grados en 50.000 años. El calentamiento que vivimos ahora ha sido de un grado en un siglo. «Con todo», explica Hilario, «más que los grados importa la rapidez del cambio, pues es la capacidad de adaptarse lo que determina la capacidad para sobrevivir».

Otros dos sucesos visibles en Zumaia son la inversión de polos magnéticos del límite Selandiense/Thanetiense (58,7 millones de años) y la bajada del nivel del mar del Daniense/Selandiense (61,1 millones de años) de decenas de metros. Estos dos últimos han sido definidos como estratotipos por la Comisión Internacional de Estratigrafía, lo que los convierte en referencia mundial para estudiar estos fenómenos.

Ningún lugar del mundo tiene dos estratotipos y, junto a ellos, dos límites como el K/T y el Paleoceno/Eoceno en sólo unos pocos kilómetros. El yacimiento es excepcional y a divulgarlo se dedica el Biotopo «sin alterarlo ni perturbarlo», afirma el geólogo.

El centro de interpretación de Algorri, sostenido por el Ayuntamiento de Zumaia, organiza visitas guiadas. Además, se ha publicado un libro de gran formato, está a punto de abrirse una red de senderos autoguiados y Asier Hilario y Alberto Gorritiberea han rodado un documental titulado 'Flysch, el susurro de las rocas' (que se puede ver completo en internet), donde decenas de eminencias mundiales visitan Zumaia para explicar su singularidad.

Transmitir la profundidad del tiempo geológico es muy difícil. Si pusiéramos la historia del planeta en un año, la especie humana aparecería en los últimos segundos del 31 de diciembre. Llevamos muy poco tiempo aquí y, por eso, Hilario defiende su fascinante trabajo: «La geología es la ciencia que estudia el planeta Tierra y los geólogos somos detectives en busca de pistas que nos permitan leer e interpretar las páginas de esa historia».

Extraído de El Mundo

martes, 22 de febrero de 2011

«Para los políticos, la arqueología y la cultura están en segundo plano».

El arqueólogo Jorge Camino (Avilés, 1960) es el máximo impulsor de las excavaciones que se han llevado a cabo en el enclave de La Carisa y cuyos restos pueden explicar el origen del reino astur. En este enclave trabajó junto con sus compañeros de la Asociación Amigos de La Carisa durante siete «duros» años dirigiendo a medio centenar de expertos. Desde hace dos, mantienen la investigación parada por falta de subvenciones. El Ayuntamiento de Lena ha querido distinguir su labor divulgativa concediéndoles la Medalla de Plata del concejo, galardón que el colectivo recibirá el próximo viernes.
 
-Enhorabuena por el premio.
-Es un honor, aunque no sé si somos merecedores de él. De todas formas, es importante que se reconozca el trabajo de los arqueólogos porque en esta sociedad ocupamos un lugar marginal. Que Lena haya decidido otorgarnos esta medalla nos hace ver que tenemos un lugar.
 
-En 2002 se creó la asociación. ¿Cómo surgió?
-Tras ser descubierto el campamento romano del monte Curriechos y confirmarse la autenticidad de la Vía Carisa que transcurre a su lado, decidimos pedir a la Administración ayuda para investigar la zona, pero nunca mostró interés y nos dijo que recurriésemos a instituciones privadas. Contactamos con Cajastur, se interesó por el proyecto y decidimos constituirnos como asociación sin ánimo de lucro. Gracias a la subvención de la entidad financiera pudimos realizar los trabajos entre 2003 y 2008.
 
-¿Qué ha cambiado en estos años?
-Que trabajamos muchísimo (risas). Los trabajos se han complicado a medida que hemos ido descubriendo resquicios. En su momento, contamos con medio centenar de trabajadores de múltiples especialidades. Pasamos de tener un conocimiento incipiente del territorio a uno sólido y de una gran complejidad. Al principio, se detectó un castro; luego un campamento romano, las fortificaciones relacionadas con la invasión musulmana y el último hallazgo, los restos de una muralla defensiva romana. Conocer La Carisa nos ayuda a explicar el germen de Asturias.
 
-De todos los hallazgos, ¿cuál les llamó especialmente la atención?
-El campamento romano que se sitúa a 1.700 metros de altitud es impresionante. Desde el punto de vista científico, es importante cerrar interpretaciones y este campamento refleja la conquista romana, que se puede situar en la historia con datos y fechas concretas y, por lo tanto, verificar un hecho que en un principio fue una hipótesis. Ahí, en La Carisa hubo una conquista militar.
 
-Usted cifró en 30.000 euros la subvención que necesitarían para continuar con el trabajo
-Esa cantidad permitirá completar algunos aspectos más relevantes de la investigación. Todavía tenemos pendiente la verificación de otras fortificaciones, aparte de las conocidas, que pueden dar grandes sorpresas.
 
-¿Cree que el Ayuntamiento de Aller y Lena conseguirán financiación para sacar adelante los trabajos?
-Está complicado. Son ayuntamientos pequeños que apenas tienen recursos, aunque están haciendo todo lo posible y muestran su interés para realizar sondeos y pruebas de carbono 14 necesarias para datar los resquicios. Todo depende de la voluntad política. Quien podría sacar adelante las investigaciones es el Principado, pero no está por la labor. Parece que la cultura y la arqueología está en un segundo plano para los políticos. Es una pena.
 
-La consejería de Industria propuso una partida de 270.000 euros para el Centro de Interpretación de la vía de la Carisa de Aller.
-El edificio ya está acabado y eso dinero de aprobarse, servirá para dotar de material didáctico y expositivo al centro. Además, también el Ayuntamiento de Lena está tramitando la construcción de un museo en el Palacio de Los Faes de Carabanzo sobre La Carisa. Ambos serán complementarios y servirán para que la gente conozca los entresijos y la realidad de nuestra historia.
 
Extraído de El Comercio Digital

lunes, 21 de febrero de 2011

Las primeras huellas de la Humanidad, en peligro.

Se hicieron hace 3,6 millones de años en Tanzania.

Las famosas huellas de Laetoli, que fueron hechas por un ancestro humano hace 3,6 millones de años en Tanzania, en el Valle del Rift, y son la primera prueba fósil del bipedismo de nuestros antepasados, están sufriendo un grave proceso de deterioro, pese a los intentos por su conservación que se realizaron hace 15 años.

El rastro de 70 huellas, que se cree que corresponden a un 'Australopithecus afarensis', fue encontrado en 1976 por el equipo de Mary Leakey. Las impresiones de los pies de tres individuos que caminaban erguidos habían quedado grabadas sobre cenizas volcánicas y una fina lluvia posterior las cubrió, conservándolas durante millones de años.

Tras su estudio, las huellas quedaron cubiertas de forma provisional, pero en 1995 se destaparon y se comprobó que estaban en mal estado: se habían comenzado a resquebrajar por las raíces de las acacias y otros arbustos de la región, situada a 45 kilómetros al sur de la Garganta de Olduvai.

Intentos infructuosos por conservarlas.

El Instituto de Conservación Getty, de Estados Unidos, realizó entonces una consolidación de la zona, con nuevos materiales y productos químicos que, según aseguraron, garantizaba su conservación para la posteridad, al menos durante 50 años. Pero no ha sido así.

Un equipo de arqueólogos, entre los que se encuentra el español Manuel Domínguez-Rodrigo, del Instituto de Evolución Humana en África (IDEA), ha descubierto de nuevo parte de las huellas esta semana y ha comprobado que el rastro está muy deteriorado. "Las raíces han penetrado por la capa química protectora que se puso y las han agrietado. Además, ha entrado humedad e incluso hay termitas", señala a ELMUNDO.es Domínguez-Rodrigo, recién llegado del país africano. "Si esperamos unos años más para descubrirlas, no hubiéramos visto nada", asegura el investigador español.

La iniciativa de sacarlas a la luz 15 años después de el primer intento de protección, surgió del presidente tanzano Jakaya Kikwete, que hace unas semanas mostró su deseo de conocer estas huellas únicas. Charles Musiba, director del proyecto Laetoli, decidió abrir un pequeño trozo de 3,5 metros, de los 27 metros totales, para cumplir el deseo del mandatario.

Se expondrán en un museo.

Tras comprobar que el trabajo de la Getty no ha dado resultado, Kikwete ha decidido que lo mejor es excavarlas totalmente y exponerlas, pero protegidas por el entorno de un museo en el que se controlen sus condiciones de humedad y temperatura, así como la invasión de la flora o la fauna de los alrededores. Se estima que estos trabajos de excavación durarán al menos dos años, dada la fragilidad del terreno volcánico en el que se encuentran.

El dinero para el futuro museo saldrá de las tasas que paguen los visitantes, y de la construcción de nuevos alojamientos turísticos.

"La idea es que se protejan mejor y, a la vez, puedan servir para atraer turistas, habida cuenta la saturación de visitantes que hay en los parques de Serengueti y Ngorongoro. Sería una forma de potenciar el capital paleontológico que tiene la región", apunta Domínguez-Rodrigo, que dirige un proyecto en la cercana Garganta de Olduvai y que participará de este trabajo a petición de Musiba.

Origen del bipedismo.

Las huellas de Laetoli supusieron en su día un gran hallazgo para los estudiosos de la evolución humana, al retrasar hasta hace 3,6 millones de años el bipedismo, una característica de nuestra especie. Esta misma semana, acaba de probarse definitivamente con la aparición de un pie de 'A. Afarensis' en Hadar (Etiopía) que estos homínidos caminaban erguidos.

De su estudio se dedujo que aquellos lejanos ancestros, a los que pertenece el esqueleto bautizado como 'Lucy', tenían el dedo gordo de los pies y el arco como los humanos modernos. Se averiguó, también, que las huellas pertenecieron a dos individuos adultos y uno más pequeño, que caminaban dando un paseo, tranquilos. Algunos creen que iban de la mano, y pudiera tratarse de un grupo familiar.

Desde su hallazgo, hace 35 años, muy pocas personas han podido ver el original del rastro, algo que puede cambiar en el futuro.

Extraído de El Mundo

sábado, 19 de febrero de 2011

Descubierta un puerta monumental romana en un castro vetón de Salamanca.

Los responsables de las excavaciones arqueológicas del castro vetón de Las Merchanas, ubicado en Lumbrales (Salamanca), han descubierto una puerta monumental romana "de gran valor patrimonial".

Así lo ha explicado hoy Ricardo Martín, catedrático de Arqueología de la Universidad de Salamanca y director de las excavaciones.

El catedrático ha explicado en el Ayuntamiento de Lumbrales que "no se tiene constancia de que haya alguna puerta de estas características en ningún otro castro prerromano de la provincia de Salamanca y de La Meseta".

Según Martín, esta puerta romana podría datarse en el siglo IV, ya que entre la sillería de granito se ha encontrado una estela del siglo III.

El arqueólogo ha solicitado a la presidenta de la Diputación de Salamanca, Isabel Jiménez, que ha acudido a Lumbrales, que se habilite la partida económica necesaria para poder concluir los trabajos de excavación para que esa puerta romana pueda ser descubierta en su totalidad.

Los castros, pueblos fortificados de la época vetona, son muy abundantes en el oeste de la provincia de Salamanca, entre los ríos Huebra y Yeltes y se tiene constancia de otros similares en los pueblos de Saldeana y Yecla de Yeltes, próximos al de Las Merchanas.

La presidenta de la Diputación de Salamanca ha anunciado en Lumbrales la ejecución en un plazo de siete de meses de un Centro Arqueológico en el municipio, que estará ubicado en la Casa del Conde, un céntrico palacete de la localidad que será rehabilitado.

El centro arqueológico, que contará con un presupuesto de 355.000 euros, albergará vestigios arqueológicos del entorno de Lumbrales, algunos del Paleolítico Inferior.

El fondo museístico será de alrededor de 750 piezas, cedidas por dos vecinos de Lumbrales, Eduardo Martín e Ignacio Pérez.

Eduardo Martín tiene una colección de 500 piezas recogidas por diferentes pueblos de la zona de Lumbrales, mientras que el segundo propietario atesora una colección de unas 200 piezas, pertenecientes al entorno del castro vetón de Las Merchanas.

Extraído de ABC

Hallan en Dénia los vestigios de una factoría romana de salazón.

El fábrica se situaba en el epicentro de Dianium y estuvo en funcionamiento en el siglo V y la primera mitad del VI.
La intervención arqueológica efectuada en la Ronda de les Muralles de Dénia (allí se están realizando obras de urbanización) ha sacado a la luz estructuras de una fábrica de salazón del siglo V y la primera mitad del VI. Los vestigios, de época tardorromana y que se sitúan en el epicentro de Dianium, son "una batería de cuatro piletas contiguas, de planta regular, excavadas en el subsuelo y que presentan un fuerte revestimiento de opus signinum (un enlucido con abundante cal)", señala el jefe del Servei Municipal d'Arqueologia de Dénia, Josep A. Gisbert.

Esas estructuras "se relacionan con una tipología de factorías de época romana tardía, que se han documentado en el litoral atlántico de la Lusitania y en enclaves costeros de la Bética y la Tarraconense", continúa Gisbert.

Las excavaciones arqueológicas en esta zona de Dénia no han terminado todavía. De hecho, la próxima semana se realizará un nuevo sondeo para conocer un poco mejor la tipología de esta antigua factoría de salazones.

"Es especial su ubicación en un área muy cercana al centro de la ciudad romana, en donde se han hallado pedestales y aras con epigrafías pertenecientes al forum. Esto acredita la fuerte regresión urbana de la ciudad clásica y la superposición, sobre sus ruinas, de un tejido industrial, arquitecturas domésticas y necrópolis durante los siglos V y VI", explica el arqueólogo municipal.

Este hallazgo da pie a otra conclusión. Gisbert indica que esta pequeña factoría de salazón, que funcionó hace casi mil quinientos años y formó parte del tejido económico de Dianium, es "un referente histórico" que confirma "la secular presencia de salazones y otros derivados del pescado en nuestra dieta, gastronomía y en nuestra vida cotidiana". En suma, la arqueología explica la vida.

Extraído de Levante-emv

jueves, 17 de febrero de 2011

Cráneos humanos para beber en el Paleolítico.

Los habitantes primitivos de las islas británicas bebían de los cráneos de sus víctimas, según se desprende del descubrimiento de los restos de tres personas en una cueva en Cheddar Gorge, en el condado de Somerset (al suroeste de Inglaterra). Los huesos datan de hace 14.700 años, al final de la última glaciación.

Científicos del Museo de Historia Natural de Londres analizaron los restos encontrados de tres humanos, entre ellos un niño de tres años, cuyos cuerpos pudieron servir para prácticas caníbales. Los investigadores han dado a conocer los resultados de su estudio en la publicación 'Plus One'.

Los restos óseos ya eran conocidos por los investigadores, incluyendo uno de los cuencos-cráneo desenterrado por el profesor y paleontólogo Chris Stringer en 1987. Sin embargo, el estudio detallado con un microscopio 3D de 37 fragmentos craneales y cuatro pedazos de mandíbula, puso en evidencia un patrón común: los huesos habían sido cuidadosamente trabajados hasta convertirse en los recipientes para beber.

Artesanía caníbal.

De hecho, los restos óseos presentan cortes muy precisos destinados a extraer la máxima cantidad de carne de las víctimas, mientras que sus cráneos se utilizaron como cuencos para beber. Los habitantes de la cueva utilizaban herramientas de piedra para trabajar y preparar estos siniestros recipientes.

Los paleontólogos estiman que los restos datan de hace 14.700 años, y serían los ejemplos más antiguos de cuencos hechos con cráneos humanos. Los pobladores de la cueva de Cheddar Gorge "arrancaban las cabelleras de los cráneos, quitaban los ojos y las orejas, limaban los rasgos de las caras, desprendían las mandíbulas y cincelaban los bordes. Llevaban a cabo un trabajo muy meticuloso", explica el profesor Stringer.

Extraído de El Mundo

miércoles, 16 de febrero de 2011

Hubo humanos en el noroeste penisular en lo más duro de la glaciación.

Un colgante hecho a partir de un canino de un pequeño carnívoro, previsiblemente un zorro, que ha sido encontrado en Triacastela (Lugo), ha puesto de manifiesto la presencia de ocupación humana en el Noroeste peninsular en los momentos más rigurosos de la última glaciación, el pleniglaciar.

   Así lo extraen de las nuevas dataciones radiométricas realizadas en Cova Eirós, en Triacastela, por el Grupo de Estudios para la Prehistoria del Noroeste del Departamento de Historia de la Universidade de Santiago (GEPN) junto con un equipo del Institut Catalá de Paleoecología Humana i Evolució Social de Tarragona (Iphes).

   El director del GEPN y del proyecto de investigación, el catedrático Ramón Fábregas, ha explicado que hasta ahora, las únicas evidencias en este sentido eran un colgante pétreo de Férvedes II --Vilalba (Lugo)-- y las conchas de 'Dentalium' encontradas en el yacimiento de Valdavara --Becerréa (Lugo)--.

   La pieza presenta una superficie raspada que le confiere un aspecto liso y brillante. El diente se encuentra fragmentado, ya que sólo se conserva intacta una de las caras.

   Las nuevas dataciones radiocarbónicas evidencian, según ha explicado la Universidade de Santiago, la "mayor antigüedad" del colgante encontrado en Eirós, ya que se encontró en un nivel datado hace unos 26.000 años, en el periodo del Paleolítico superior conocido como Gravetense.

   Las mediciones sitúan, según las mismas fuentes, a esta pieza como la "evidencia más antigua" de arte mueble del Noroeste peninsular, correspondiéndose con una etapa en la que las montañas estaban cubiertas de mantos de hielo y los paisajes interiores dominados por praderas. Ante la falta de yacimientos datados en esta época, solía pensarse que Galicia se encontraba despoblada debido a los rigores climáticos, ha precisado la USC.

   La presencia de ocupaciones humanas en este nivel de Cova Eirós, tendiendo en cuenta que se encontraba a una altitud de 700 metros, muestra, en opinión de los investigadores, la capacidad de adaptación de las comunidades de 'Homo Sapiens' que habitaron el territorio gallego durante la última glaciación.

Extraído de Europapress

Encuentran en Egipto la prótesis más antigua de la historia, de cuero y madera.

Pertenecía a Tabaketenmut, la hija de un Sumo Sacerdote egipcio que podría haber perdido un dedo del pie como consecuencia de una diabetes.

Ha sido descubierta en Luxor, en la necrópolis de Tebas la primera prótesis de la historia hecha de cuero y madera.

Pertenecía a Tabaketenmut, hija de un Sumo Sacerdote egipcio que vivió entre el 950 y el 710 a.c. Se trata de la punta del pie perfectamente conservada que le ayudaba a caminar, después de perder un dedo como consecuencia de una diabetes que le causó gangrena isquémica.

Jacqueline Finch, investigadora de la Universidad de Manchester, habla de resultados espectaculares:

«Esta prótesis está pensada para transportar el 40% del peso del cuerpo aproximadamente. Para hacerla han tenido que analizar, sin duda, su forma de caminar», ha confirmado.

Una prótesis «altamente eficiente y cosida con un hilo de cuero, muestra un profundo conocimiento en anatomía en la época», añade Finch.

Extraíso de ABC

martes, 15 de febrero de 2011

Manuscrito Voynich, el libro que nadie puede leer.


Descubren que el misterioso libro, que posee escrituras que no pueden ser interpretadas e ilustraciones que desafían la inteligencia de los científicos, es mucho más antiguo de lo que se creía.

El Manuscrito Voynich es un antiguo texto que posee escrituras que no pueden ser interpretadas, ilustraciones que desafían la inteligencia de los científicos, incluyendo a muchos aficionados, quienes intentan descubrir desde hace casi un siglo, el mensaje conceptual de esta obra. Lo único que se ha podido determinar, hace pocos días por científicos de la Universidad de Arizona, es su antigüedad. Este trabajo habría sido realizado en el siglo XV. La historia cuenta que en 1912, el anticuario norteamericano Wilfrid Voynich adquirió el manuscrito en Italia e hizo circular copias de éste con la esperanza de encontrar un traductor. Un siglo después, continúa desafiando a los decodificadores. ¿Te interesan los desafíos? Aquí tienes uno: el Manuscrito Voynich.

Investigadores de la Universidad de Arizona han descifrado uno de los infinitos enigmas que rodean lo que se ha llamado el "manuscrito más misterioso del mundo": el Manuscrito Voynich, un libro lleno de dibujos y textos que nadie ha sido capaz de dar sentido hasta el día de hoy. Un equipo dirigido por Greg Hodgins, en el departamento de Física de la Universidad de Arizona y mediante el uso de la técnica de datación por radioisótopos de carbono, ha encontrado que las páginas del manuscrito datan del siglo XV, por lo que el libro sería un siglo más antiguo de lo que los estudiosos se habían imaginado anteriormente. Las filas de texto garabateado sobre un pergamino notoriamente envejecido, que fluyen alrededor de ilustraciones que representan intrincados y muy elaborados conjuntos de plantas, mapas astronómicos y figuras humanas en situaciones que recrean baños de inmersión (en lo que se supone podría ser la fuente de la juventud). A primera vista, el Manuscrito Voynich no parece ser diferente a cualquier otro trabajo antiguo donde se incluyen escrituras y dibujos. Pero una segunda mirada, más cercana y analítica, revela que aquí nada es lo que parece.

Algunas frases se asemejan a las utilizadas en latín, a diferencia de otras que no se utilizan en ningún idioma conocido, y se organizan en lo que parecen ser las palabras y/o frases, con la singularidad de que no se asemejan a cualquier cosa escrita por los seres humanos. Hodgins, un científico, investigador, asistente y profesor en el departamento de Física de la Universidad de Arizona (con un nombramiento conjunto en la Escuela de la UA de Antropología), está fascinado con el manuscrito. "¿Es un código? ¿Es un sistema de cifrado? Hay mucha gente que está haciendo el análisis estadístico del uso de los diagramas y el uso de las palabras y poseen las mejores herramientas para descifrar el significado de este trabajo, pero aun nadie ha logrado determinar si es un texto cifrado por algún científico de aquella época, si es un conjunto de textos y dibujos sin sentido alguno. Hasta hay personas que especulan con la posibilidad de que se trate de un trabajo extraterrestre. Por supuesto, nada de esto ha podido ser demostrado aún”.

Colores del Renacimiento.

Mediante el uso de un Espectrómetro Acelerador de Masas, Hodgins y su equipo analizaron muestras, que el mismo científico fue a buscar a la Universidad de Yale, donde se encuentra el manuscrito, de apenas 1 a 6 milímetros de longitud. Después de un importante trabajo de análisis se pudo determinar que el origen del trabajo es 100 años más antiguo de lo que se estimaba. "Sería fantástico si pudiéramos determinar con la ayuda del radiocarbono la antigüedad de de las tintas, pero en realidad este es un trabajo muy difícil de hacer. En primer lugar, se encuentran en la superficie sólo en pequeñas cantidades", dijo Hodgins. "por lo que el contenido de carbono es muy bajo. Además, ese tipo de trabajos está más allá de nuestras capacidades técnicas. Por último, algunas tintas no son a base de carbono, porque se derivan de los minerales del suelo. Estos son inorgánicos y en consecuencia no contienen carbono útil". "Se encontró que los colores son consistentes con la paleta utilizada en la época del Renacimiento, es decir, los colores que estaban disponibles en el momento, pero en realidad esto es un dato de poca ayuda donde no hay nada sospechoso o interesante para investigar. Por otro lado, el texto muestra características extrañas como el uso reiterado de una misma palabra o el intercambio de letras en una secuencia", afirma Hodgins. "Rarezas que hacen muy difícil de entender el significado del trabajo."

Misterios de la alquimia.

Por último, Hodgins agrega que lo que el trabajo parece albergar es información relacionada con la alquimia, a la que siempre se la ha asociado con misterios, secretos y la conservación de conocimientos en forma codificada. Sin ir muy lejos, basta con recordar la manera de trabajar que tenía el propio Leonardo Da Vinci (a quien algunos le atribuyeron este manuscrito). Lo cierto es que nadie sabe aún de qué se trata. Botánica, organismos marinos, símbolos astrológicos, figuras humanas y muchas cosas más (incomprensibles, por supuesto) acompañan un texto tan fascinante y fantástico como imposible de comprender.

Extraído de ABC

Una exposición reivindica el protagonismo de la mujer en la Prehistoria.

Las mujeres apenas aparecen en los estudios sobre la Prehistoria pero cazaron, pescaron, se dedicaron a la agricultura y, en definitiva, tuvieron un papel protagonista en el desarrollo de aquellas sociedades, como muestra la exposición que hoy ha sido inaugurada en el Palacete del Embarcadero de Santander.

Esta exposición del Museo de la Prehistoria de Valencia llega a Santander de la mano de la Universidad de Cantabria, la Dirección General de la Mujer del Gobierno regional, responsables ambas del Aula Isabel Torres para los estudios de género, y la Autoridad Portuaria.

Mediante grandes paneles, que se complementan con réplicas arqueológicas y objetos, muestra cómo ha cambiado la visión sobre la mujer en la Prehistoria desde que en la década de los setenta las nuevas corrientes de estudio se preguntarán cuál fue realmente su papel y a qué actividades se dedicaban.

Según la comisaria de la exposición y conservadora del Museo de Prehistoria de Valencia, Begoña Soler, en los libros de texto apenas aparece la mujer, ni siquiera en las imágenes y si la muestran, es agachada, escondida o amamantando a sus hijos, cuando tuvo un "papel fundamental" en el desarrollo de esas sociedades del pasado, ha explicado hoy a los periodistas durante la inauguración.

La exposición pretende así "sacar a la mujer de la invisibilidad" y situarla en el lugar que tuvo, ha apuntado la comisaria, quien ha reconocido que en los momentos más antiguos no se puede determinar qué trabajos específicas hacían las mujeres o cuáles los hombres.

"Sabemos perfectamente cómo se tallaban las puntas de flechas pero no sabemos la mano que lanza la flecha, que pudo ser femenina o masculina, de la misma forma que la mano que sostuvo al recién nacido pudo ser de mujer o de hombre", ha afirmado.

La exposición fue inaugurada en Valencia en 2006 y desde entonces ha viajado a distintas localidades de esa comunidad autónoma y a otras ciudades españolas.

El recorrido que propone al visitante se estructura en cinco grandes temas: "Cazar, recolectar sobrevivir", "Espacios domésticos, espacios de mujeres", "La imagen de la mujer", "Reproducción y socialización", "Mujeres enterradas", que reproduce un enterramiento femenino, y "Mujeres de hoy, sociedades del pasado".

La exposición, que se complementa con un ciclo de conferencias, ha sido inaugurada por el rector de la Universidad de Cantabria, Federico Gutiérrez-Solana; la directora general de la Mujer, Ana Isabel Méndez y el director de la Autoridad Portuaria, Javier de la Riva.

Tanto el rector como la directora general han destacado la colaboración entre ambas instituciones en el ámbito del Aula Isabel Torres, que crearon conjuntamente y en cuyas actividades se enmarca una exposición que, según Gutiérrez-Solana, sigue la senda de las que dedicaron a Cristina de Pizán o las mujeres en la ciencia.

"Las mujeres en la Prehistoria y el Mundo Antiguo: nuevas miradas al pasado de la Humanidad" es el título del ciclo que se celebrará en el Paraninfo de la calle Sevilla. Comenzará el 24 de enero con la intervención de Marina Picazo, de la Universidad Pompeu Fabra, que hablará sobre las formas de ver el cuerpo femenino en la antigua Grecia.

La especialista Paloma González Marcén, de la Autónoma de Barcelona, pronunciará una charla, el 7 de febrero, sobre las mujeres en la construcción del imaginario prehistórico.

"Género e Igualdad desde la Arqueología" es el titulo de la conferencia prevista para el 10 de febrero, a cargo de Sandra Montón (Pompeu Fabra) mientras que Carmen Risquet, de la Universidad de Jaén, pronunciará, el día 17, la titulada "Mujeres con prestigio y autoridad en la cultura ibérica".

El ciclo se despedirá el 24 de febrero con una conferencia de Margarita Sánchez Romero, de la Dirección General de Bienes Culturales de la Junta de Andalucía, sobre "Imágenes de mujeres en la Prehistoria: lecturas y relecturas sobre la creación de identidades y estereotipos".

Extraído de ABC

lunes, 14 de febrero de 2011

"Los humanos estamos diseñados para vivir como en la prehistoria"

Juan Luis Arsuaga asegura que el sobrepeso es el mayor desafío de la Medicina.

"Es imprescindible acudir a los orígenes para entender las conductas actuales de los pacientes", asegura Juan Luis Arsuaga, experto en el estudio del ser humano, mientras se refiere a la necesidad de entender la idiosincracia del hombre actual a partir de sus orígenes, de sus pulsiones innatas y de comportamientos mantenidos a lo largo de los años.

Basándose en la premisa de que el pasado explica el presente, el director del equipo investigador de Atapuerca y catedrático de Paleontología de la Universidad Complutense, destaca que "el ser humano contemporáneo se comporta de la forma en la que lo hace porque prima el instinto de sus antepasados del paleolítico, y en ocasiones estos comportamientos se convierten en factores de riesgo para determinadas enfermedades", sentencia Arsuaga, uno de los mayores divulgadores científicos del Estado.

El acto compulsivo de atiborrarse a hamburguesas y patatas fritas tiene una explicación de millones de años atrás. La publicidad, que va dirigida a halagar y a potenciar nuestras tendencias naturales, tiene mucho que ver para que nos vayamos a una cadena de comida rápida y tengamos la tentación irrefrenable de ingerir grasas y proteínas a mansalva; hay una interacción entre nuestros genes e intereses económicos de todo tipo. Pero principalmente influye nuestra genética. "Los 3.800 millones de años de selección natural del hombre lo explican todo".

Vuelta a los orígenes.

Para Arsuaga, que intervino en Barcelona en el foro Construyendo salud, organizado por Novartis con más de 400 médicos de atención primaria, "es imprescindible acudir a los orígenes para explicar las conductas actuales de las personas".

Un ejemplo de esto se encuentra en los malos hábitos alimentarios enraizados en la sociedad actual. "Nuestros genes hacen que estemos conectados genética y biológicamente a las condiciones del pasado y no a las actuales. Estamos diseñados para vivir en la prehistoria", comentó. Por eso tenemos tendencia y gusto por el consumo excesivo de grasas y azúcares, ya que tenemos un instinto que nos hace buscarlos. "La glucosa, los azúcares simples, las grasas, etc. eran difíciles de conseguir en la naturaleza para nuestros antepasados, por ello, nuestro instinto nos empuja a desearlos y a consumirlos en la actualidad, ya que es más fácil conseguirlos, aunque no los necesitemos".

Programados.

Dice Arsuaga que existe una importante relación entre la cultura y la biología, se trata de una naturaleza con la que hay que contar para estudiar la salud. "Toda la publicidad del mundo no lograría que comiéramos algo que no nos gusta". Según el autor de, entre otros, Atapuerca: un millón de años de historia, estamos programados genéticamente. La herencia genética, unida al sedentarismo y a factores de riesgo de ciertas patologías, como las cardiovasculares, facilitan la aparición de enfermedades en las personas". Es lo que ocurre con la obesidad. A su juicio, el sobrepeso es el problema y el desafío más grande con el que se enfrenta la medicina. Es un problema "rampante", "nos enfrentamos a un enemigo terrible", advirtió, mientras recomendaba: "Sea usted un poco más prehistórico en la alimentación para vivir mejor".

Extraído de Deia

sábado, 12 de febrero de 2011

La Alhambra aún guarda sorpresas.

La restauración del patio de los Leones saca a la luz una edificación anterior.
La restauración del patio de los Leones de la Alhambra, que ha incluido el desmontaje de la fuente símbolo del conjunto monumental granadino, ha permitido que, por primera vez, se excave en el patio y confirmar así la teoría de que el palacio del siglo XIV se levantó, posiblemente, sobre otro anterior.
"Es la primera vez que se interviene en este espacio con metodología arqueológica, lo que va a permitir la documentación y la preservación de elementos y materiales encontrados, a la vez que constatar que el palacio actual se asienta sobre estructuras de construcciones previas", informó el Patronato de la Alhambra y Generalife (PAG) en una nota, tras desconvocar una conferencia de prensa prevista para ayer para presentar el resultado de la tercera y última fase de las intervenciones.
"En el transcurso de la intervención, se están recuperando también abundantes fragmentos cerámicos y restos constructivos que procederían de una construcción anterior en la que se asienta el palacio de los Leones, también conocido como palacio del Riyad Al-Saíd o Jardín Feliz", continúa el comunicado.
Los trabajos de reconstrucción del circuito hidráulico se están centrando en la restauración de las fuentes y canales de retorno y la renovación de la red de acometida. Además, está previsto el filtrado y la cloración del agua, responsable de buena parte del deterioro que han sufrido los leones, así como su tratamiento térmico para impedir su congelación en invierno.
Según el patronato, la intervención que está llevando a cabo el Servicio de Conservación finalizará a lo largo de 2011 y los 12 leones podrán volver a su lugar. La excavación se está realizando mediante sondeos y control de movimientos de tierras, y está centrada en la verificación de los restos preexistentes a la construcción del emblemático palacio, levantado en la segunda mitad del siglo XIV por Muhammad V.
La excavación cuenta con la supervisión de Antonio Malpica, catedrático de Historia Medieval de la Universidad de Granada, y del arquitecto Pedro Salmerón, responsable de la dirección de obra del circuito hidráulico de la fuente. La comisión científica está integrada, además, por Francisco Lamolda,arquitecto conservador del PAG, y Jesús Bermúdez, asesor técnico de arqueología del PAG. El equipo técnico lo forman los arqueólogos Ángel González y José Domingo Lentisco.
Esta actuación arqueológica está asociada al proyecto de renovación y reconstitución del circuito hidráulico de las fuentes de este sector palatino, deteriorado fundamentalmente por la escasa calidad del agua y las deficiencias en las infraestructuras.
Extraído de El Mundo