sábado, 30 de junio de 2012

La población ibérica actual no procede de los hombres del Mesolítico.


Científicos del Consejo Superior español de Investigaciones Científicas (CSIC) recuperaron material genético de dos individuos del Mesolítico (hace 7.000 años) y constataron que las poblaciones ibéricas actuales no proceden genéticamente de aquellos grupos prehistóricos que habitaban en la península.
El estudio, dirigido por Carles Lalueza-Fox, del Instituto de Biología Evolutiva (centro mixto del CSIC y la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona), fue publicado en la revista 'Current Biology'.
Los restos de ADN analizados pertenecen al yacimiento de La Braña-Arintero, ubicado en Valdelugueros, en León (norte español).
El Mesolítico, periodo de la Prehistoria enmarcado entre el Paleolítico y el Neolítico, se caracteriza por la llegada de la agricultura, procedente del Próximo Oriente.
Hasta ahora, los paleontólogos sólo disponían del genoma de un habitante de la prehistoria europea: el de Ötzi, bautizado como el "Hombre del Hielo" del Neolítico.
Pero Ötzi, cuyo cuerpo momificado fue hallado en los Alpes del Tirol (entre Austria e Italia), vivió hace 5.300 años, es decir, 1.700 años más tarde que los hombres analizados ahora por los investigadores del CSIC.
Los científicos lograron descifrar el genoma completo del ADN mitocondrial de uno de los individuos, lo que sirvió para constatar que en el Mesolítico las poblaciones europeas eran genéticamente uniformes.
"Estos cazadores/recolectores compartían hábitos nómadas y tenían un origen común. A pesar de su distancia geográfica, individuos de las regiones que corresponden en la actualidad a Inglaterra, Alemania, Lituania, Polonia y España, compartían el mismo linaje mitocondrial", detalla Carles Lalueza-Fox.
Los datos genómicos, que representan el 1,34 por ciento y el 0,5 por ciento del total del genoma de los dos individuos, muestran que no están directamente relacionados con las poblaciones actuales de la Península Ibérica.
Los ibéricos del Mesolítico se hallaban más cerca de las poblaciones actuales del norte de Europa, que podrían haber asimilado parte del legado genético de estos cazadores/recolectores.
El yacimiento de La Braña-Arintero fue descubierto de forma casual en 2006 y excavado por el arqueólogo de la Junta de Castilla y León (centro español) Julio Manuel Vidal Encinas.
La cueva, por su localización en una zona fría y montañosa, es un lugar propicio para la buena conservación de los restos con ADN de los dos individuos descubiertos en su interior.
Este yacimiento es "una oportunidad única de obtener genomas anteriores al neolítico", indica Lalueza-Fox.
Según el investigador, este es un primer resultado, ya que la intención del equipo es conseguir el genoma completo de estos individuos y compararlo con el del ser humano moderno.

Las obras de rehabilitación del Alcázar del Rey don Pedro comienzan la próxima semana.


Los responsables de las obras de consolidación y restauración de los muros y torres del Alcázar del Rey Don Pedro I o Alcázar de Arriba de Carmona (Sevilla), que llevará a cabo el Ministerio de Cultura con la colaboración del Ayuntamiento, prevén el inicio de las mismas durante la próxima semana.

Los responsables de las obras de consolidación y restauración de los muros y torres del Alcázar del Rey Don Pedro I o Alcázar de Arriba de Carmona (Sevilla), que llevará a cabo el Ministerio de Cultura con la colaboración del Ayuntamiento, prevén el inicio de las mismas durante la próxima semana.
En un comunicado, el Ayuntamiento de Carmona indica que el objetivo principal de esta actuación, que cuenta con un presupuesto de 333.000 euros, es evitar posibles derrumbes y abrirlo al turismo lo antes posible. Así, está previsto que la obra, dirigida por el arquitecto Pablo Diáñez, dure cuatro meses, periodo durante el que se actuará principalmente en las estructuras del monumento que corren un mayor riesgo de derrumbe, así como en la habilitación de una zona de acceso para visitantes para la futura apertura al público del alcázar.
Por otra parte, el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, a través del Instituto de Patrimonio Cultural, ha seleccionado al Alcázar del rey don Pedro de Carmona como uno de los cinco monumentos españoles que podrán ser visitados durante los meses de verano para conocer directamente los trabajos de restauración que se desarrollan en los mismos.

El metro de Granada inicia la integración de los restos arqueológicos de Alcázar Genil.


El metro de Granada ha iniciado los trabajos de puesta en valor e integración de los restos arqueológicos hallados durante la ejecución del recinto de la estación Alcázar Genil. Estas actuaciones se centrarán, durante la primera fase, en el desarrollo de las labores para la sujeción de los muros que delimitan la alberca, asociada al conjunto del Bien de Interés Cultura de Alcázar Genil -que da nombre a la estación-, así como a la extracción y catalogación de las piezas de la solería para su posterior reconstrucción.
Para llevar a cabo estas tareas, que se enmarcan dentro del proyecto aprobado el pasado mes de marzo en la Comisión Provincial de Patrimonio Histórico, ha sido necesario adoptar un sistema que permita referenciar exhaustivamente todos y cada uno de los materiales que se están encontrando en el suelo de la alberca, situado en la parte superior del vestíbulo de la estación. Una vez inspeccionados y analizados, se determinan sus necesidades de conservación para, a continuación, catalogar tanto sus características, como su ubicación exacta para garantizar su posterior reubicación.
Así, una vez concluyan los trabajos de construcción de la bóveda que permitirá conservar los restos en su cota original, se rellenará el interior de la alberca con todos los elementos hallados durante esta primera fase que se está llevando a cabo durante estos días.
El proyecto de integración de los restos arqueológicos de la alberca de Alcázar Genil, que se ha elaborado en colaboración con la Delegación Provincial de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, se centra en dos objetivos claros: poner en valor los restos que se constituyen como un importante referente del pasado nazarí de la capital granadina y, en segundo lugar, buscar su mejor integración en el conjunto de la estación. Esta actuación supondrá una inversión adicional de 2,25 millones de euros y un plazo de ejecución de seis meses.
Esta alberca, también está denominada naumaquia, era el lugar donde se escenificaban grandes batallas navales a escala, para el divertimiento de los reyes árabes de la época. Por esta razón, La apertura al público de un espacio temático en el interior de la estación Alcázar Genil, contribuirá a difundir la relevancia del desarrollo histórico y urbanístico que a partir de Siglo XII se produjo en un ámbito como es la zona baja de la ciudad y la Vega del Genil.
Para llevar a cabo esta integración arqueológica, preservando la funcionalidad de la estación de metro, se ha vuelto a estudiar la ubicación de elementos como los ascensores y escaleras mecánicas de la estación, de manera que los restos de la alberca se podrán mantener en su cota original.

La Casa de la Moneda conserva un lienzo de la antigua muralla almohade y restos de dos torres asociadas a ella.

"El edificio se forma de la suma de diferentes actuaciones sobre un patrimonio edificado que tiene su origen en la ampliación de la muralla almorávide de Sevilla".



La Real Casa de la Moneda, un edificio del casco histórico de Sevilla declarado Bien de Interés Cultural (BIC) y cercano al famoso monumento almohade de la Torre del Oro, conserva entre sus alzados un "lienzo de muralla" perteneciente a la "cerca almohade" que conectaba a la mencionada torre albarrana y a su vecina Torre de la plata con el recinto fortificado de la antigua medina musulmana. El subsuelo del edificio, asimismo, guarda los vestigios de lo que habrían sido dos torres asociadas a esta sección de muralla.

La Real Casa de la Moneda, enclavada en la calle Adolfo Rodríguez Jurado y conocida especialmente por su fachada, obra de Sebastián Van der Borcht, fue hace años objeto de un proyecto inmobiliario destinado a rehabilitar este edificio histórico y reformar su interior con la creación de diez viviendas privadas y dos locales. El alcance de la intervención, como se recordará, motivó su paralización a manos de la Consejería de Cultura y que la Fiscalía de Urbanismo, Medio Ambiente y Patrimonio Histórico formulase una querella contra los promotores de la obra, un arquitecto y un arquitecto técnico, por presuntos delitos contra la ordenación del territorio y contra el patrimonio histórico.

Montañeses con artrosis y sin caries.

Los esqueletos presentaban diversos traumatismos e infecciones y murieron en torno a los 35 y 40 años.

La vida de Braña I y Braña II, como son nombrados de forma técnica estos dos célebres antepasados de la población europea, no llevaron una vida precisamente fácil. El primero de ellos, según los estudios dados a conocer en 2009 y ahora ampliados, habría muerto con unos 35 años de edad y en un principió se pensó que la causa de su fallecimiento habría sido un politraumatismo facial —un fuerte golpe—, que presenta en el maxilar derecho y en el pómulo izquierdo, provocado por el impacto de un objeto punzante o una superficie angulosa, pero son lesiones que muestran «indicios de regeneración ósea», lo cual significa que en principio sobrevivió a las mismas.
Curiosamente, Braña I, que medía 170,5 centímetros de estatura, no tenía caries, pero sus dientes anteriores mostraban un enorme desgaste, lo cual a juicio de los expertos podría relacionarse con su uso como si fueran una herramienta más. Al igual que su compañero ‘de eternidad’, habría sufrido patologías de naturaleza traumática, infecciones como la brucelosis y artrosis. Además, existen pruebas de que adoptaba habitualmente una postura arrodillada o en cuclillas. Una existencia complicada en la que las emboscadas de caza en medio de un muy escarpado paisaje constituirían el día a día de dos personajes cuya peripecia ya está dando la vuelta al mundo.
Así, Braña II murió cuando tenía 40 años, medía 166,5 centímetros y sería adscribible a la tipología mediterránea robusta (su compadre estaría dentro del tipo mediterráneo grácil). Tampoco tenía caries y las características de su cráneo son muy parecidas a las de su coetáneo, si bien éste no presenta traumatismos en su esqueleto, aunque sí artrosis, acuchillamiento en rodilla y tobillo y deformación en los dedos del pie debido a una flexión continuada.

El humano más antiguo de León.

El CSIC revela que el genoma del hombre de Arintero tiene más de siete mil años de antigüedad.


El genoma de los dos individuos hallados en la cueva de Arintero ha demostrado que vivieron durante el Mesolítico, hace siete mil años, lo que les convierte en los más antiguos de la Prehistoria, superando a Ötzi, ‘El Hombre de Hielo’, en 1.700 años.
Un equipo de científicos dirigido por el investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) Carles Lalueza-Fox ha recuperado parte del genoma de estos dos individuos cazadores-recolectores cuyos cuerpos aparecieron en el yacimiento de La Braña-Arintero, en Valdelugueros.
Se resuelve de esta manera la incógnita surgida en el 2006 que comenzó cuando un grupo de espeleólogos leoneses (Alberto, Camino, Chiqui, Roberto y Beni) descubrieron los cuerpos de dos individuos cuyo valor antropológico ya se adivinaba sobresaliente. Y es que, como se demostró poco tiempo después, el lugar constituía la primera evidencia funeraria en la vertiente meridional de la Cordillera, la que mira hacia la Cuenca del Duero, lo que cambiaba la perspectiva acerca del supuesto vacío de restos humanos entre el Paleolítico superior y la aparición de los primeros grupos sedentarios en el Neolítico.
En la cueva de La Braña había dos varones que murieron con una franja de edad comprendida entre los 35 y los 40 años. Ambos individuos se parecían y tenían rasgos suaves y no muy robustos. Además, no eran excesivamente altos. Medían 1,66 y 1,63 centímetros y prácticamente no les faltaba ningún hueso.
Los resultados del estudio, publicados en la revista Current Biology y recogidos por la agencia Sinc, señalan que las poblaciones ibéricas actuales no proceden genéticamente de esos grupos. El Mesolítico, enmarcado entre el Paleolítico y el Neolítico, se caracteriza por la llegada de la agricultura, procedente del Próximo Oriente.

viernes, 29 de junio de 2012

Hallado en el poblado neolítico de La Draga, un arco de 7.400 años de antigüedad.


Arco entero hallado durante la campaña de excavación 2012.


Proceso de excavación en el yacimiento neolítico de la Draga.


Detalle del momento de excavación del arco.


Restos de las maderas de las viviendas neolíticas de la Draga.


Proceso de excavación en el yacimiento neolítico de la Draga.


Arco entero hallado durante la campaña de excavación 2012. 

Fabricado con madera de tejo (Taxus Baccata) y de 1,08 metros de longitud. Estas son las características del arco más antiguo del Neolítico descubierto hasta la fecha, que ha sido recuperado en el yacimiento arqueológico de La Draga (Girona). El Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha participado en el hallazgo de esta pieza cuya datación estima su origen hace entre 7.400 años y 7.200 años.

Extraído de Público

Recuperan parte del genoma de dos cazadores-recolectores de hace 7.000 años.



Un equipo de científicos dirigido por el investigador del CSIC Charles Lalueza-Fox del Instituto de Biología Evolutiva (CSIC-UOF) ha recuperado por primera vez parte del genoma de dos individuos que vivieron durante el Mesolítico, hace 7.000 años.

Según un comunicado, los restos proceden del yacimiento de La Braña-Arintero, ubicado en Valdelugueros (León) y señalan que las poblaciones ibéricas actuales no proceden genéticamente de esos grupos.

Los resultados del estudio, publicado en la revista 'Current Biology', avalan que el genoma hallado es el más antiguo de la Prehistoria y que supera a Ötzi, El Hombre de Hielo, en 1.700 años.

El Mesolítico, enmarcado entre el Paleolítico y el Neolítico, se caracteriza por la llegada de la agricultura, procedente del Próximo Oriente.

Los investigadores han recuperado asimismo el genoma mitocondrial completo de uno de los individuos, con el que se ha determinado que durante el Mesolítico las poblaciones europeas eran muy uniformes genéticamente.

"Estos cazadores-recolectores compartían hábitos nómadas y tenían un origen común. A pesar de su distancia geográfica, individuos de las regiones que corresponden en la actualidad a Inglaterra, Alemania, Lituania, Polonia y España, compartían el mismo linaje mitocondrial", detalla Lalueza-Fox.

El Museo Lázaro Galdiano descubre los tejidos musulmanes de la España medieval.


La colección de tejidos nazaríes del Museo Lázaro Galdiano y del Museo de la Alhambra es la protagonista de la nueva exposición de la Fundación Lázaro Galdiano. Una muestra que pone en valor estas maravillosas y desconocidas telas de la España musulmana que rodearon la vida medieval de la península.
El objetivo del proyecto A la luz de la Seda es poner de relieve la importancia de unos tejidos e indumentarias realizadas en la España musulmana, y especialmente en el tiraz del Reino nazarí de Granada que, pese a haber sufrido múltiples avatares, han conseguido conservarse hasta nuestros días. La Alhambra fue el centro productor por excelencia y referente en la creación de estas bellas creaciones que gozaron de gran difusión en la época.
Para Amparo López, Conservadora-jefe del Museo Lázaro Galdiano, A la luz de la seda “pretende poner de relieve la importancia de una parte de nuestro patrimonio poco conocida e insuficientemente valorada”. “Estas colecciones de sedas y tejidos islámicos, entre las que destacan las nazaríes, están conformadas por fragmentos y retazos exquisitos y delicados, únicos no sólo por su belleza sino por la complejidad de la técnica empleada en su ejecución y por los escasos restos que han llegado hasta nosotros”, añadió López.
Colecciones de la Fundación y de la Alhambra.
La exposición presenta la rica colección de textiles andalusíes que custodia la Fundación Lázaro Galdiano, así como los que conserva el Museo de la Alhambra de Granada, junto con objetos coetáneos que nos permiten reconstruir e imaginar la historia de lo que antaño fueron suntuosas prendas que vistieron y adornaron a los nobles y cortesanos del sultanato Nazarí, y que contribuyeron a crear las lujosas estancias plenas de luz y colorido de palacios como la Alhambra de Granada.
Según explica Amparo López, las sedas estaban presentes en todos los momentos del día y de la vida de la España medieval, tanto para cristianos como para musulmanes. Estos tejidos vestían a las personas, organizaban y hacían confortables los espacios donde se desarrollaba su vida y les acompañaban también en su último viaje. Y lo hacían aportando una gran belleza y vistosidad con complejos juegos de lacerías, escenas de animales afrontados y atauriques que formaban una maraña multicolor.

Un artista español presenta una técnica pictórica perdida desde la época romana.

La fórmula no sufre oxidación, a diferencia de otras técnicas como el óleo. Gracias a eso, mantiene la viveza de los colores durante siglos.
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Pedro Cuní presentó hoy en Washington las conclusiones de años de estudio que confirman que en la década de 1960 su padre, José Cuní, resucitó una técnica pictórica de encáustica, basada en la cera de abeja, perdida desde tiempo de los romanos.
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En entrevista con Efe, Pedro Cuní, afirmó que tras más de 25 años de investigación histórica y tras cotejar con análisis químicos las propiedades de frescos romanos y de la fórmula inventada por su padre han llegado a la conclusión de que han hallado "un tipo de pintura que se ha buscado sin éxito desde hace 500 años".
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En una conferencia hoy en la Museum Conservation Institute del prestigioso centro Smithsonian, Cuní presentó a académicos y expertos el hallazgo que en su opinión "trae un nuevo material al mundo del arte, algo que no sucedía desde la aparición del acrílico" y que ya presentaron este año en un estudio en la Royal Society of Chemistry.
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"Leonardo Da Vinci fue uno de los que en la época del Renacimiento intentaron dar con las técnicas del arte clásico y buscó la fórmula del encáustico sin éxito", recordó Cuní, quien completó este "trabajo descomunal" con el estudio de textos en griego y latín, trabajos en los que participa su hermano Jorge.
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La técnica de encaústica, que se perdió con la civilización romana y comenzó a ser usada por los egipcios, permite obtener pinturas que no se oxidan, como por ejemplo el óleo, por lo que los colores se mantienen vivos durante siglos, tal y como prueban frescos romanos como los de Pompeya.
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"Ahora, lo que intentamos determinar es si en la época clásica sabían que habían conseguido una composición química tan perfecta con un proceso muy básico, pero muy inteligente", indicó Cuní.
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"Hay muchas cosas por estudiar de la historia clásica y de sus grandes logros, tecnologías que se perdieron y que no se han investigado en profundidad y que pueden aportar mucho a nuestro futuro", añadió el artista afincado en Nueva York.

Calatayud recupera 1.200 pergaminos de época medieval.

El Consistorio bilbilitano acaba de recuperar las copias digitales de más de un millar de pergaminos de la época medieval, que están relacionados con la Colegiata de Santa María y que se perdieron durante los procesos de desamortización del siglo XIX. Los documentos proceden del Archivo Histórico Nacional y son testamentos y tributos.
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El Ayuntamiento de Calatayud acaba de recuperar las copias digitales de más de un millar de pergaminos pertenecientes a la época medieval y relacionados con la Colegiata de Santa María. Los documentos proceden del Archivo Histórico Nacional y su contenido responde a testamentos, privilegios reales y mandas pías (tributos).
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Como consecuencia de los procesos desamortizadores desarrollados a lo largo del siglo XIX, numerosos fondos documentales de instituciones religiosas de Calatayud fueron trasladados y depositados en los archivos del Estado. Ahora, el Consistorio bilbilitano trabaja para devolverlos a la ciudad a través de su Proyecto de Recuperación de Fuentes Documentales Depositadas en Otros Archivos. De esta forma, acaba de conseguir las copias digitales de 1.200 pergaminos de entre los siglos XV y XVII, que pasarán a formar parte de su archivo municipal.
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“Vamos a seguir apostando por recuperar las copias en formato digital de los documentos que están fuera de Calatayud, pero que corresponden a la ciudad, porque es muy importante que estén en ella y que pueden ser de uso y disfrute para los bilbilitanos”, ha asegurado la concejal de Cultura, Pilar Trell. Así, el Ayuntamiento de Calatayud estudiará el contenido de otros casi 40 legajos relacionados con la Colegiata de Santa María, que se encuentran en la sección de Culto y Clero del Archivo Histórico Nacional, para determinar si se puede proceder también a su recuperación.
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Además, el Consistorio bilbilitano proyecta poner en marcha diferentes actividades dirigidas a la población para dar a conocer los documentos recién adquiridos.

El Castillo de Alhama, pendiente del 1% cultural para terminar las obras.

El monumento precisa de la concesión del ministerio de Fomento para culminar la última fase de la restauración.


El símbolo de Alhama, punto de referencia en el camino hacia el municipio que desde tiempos ancestrales utilizaran los antiguos pobladores, el castillo en lo alto del cerro que contempla el casco urbano, está pendiente de una última inyección de fondos para culminar las obras de restauración.

El ministerio de Fomento tiene que decidir en los próximos días la concesión del 1% cultural correspondiente a las obras del AVE, que el Ayuntamiento va a destinar a la finalización de la restauración del castillo, lo que lo haría visitable a turistas y a colegios e institutos, tanto de la localidad como de fuera de ella. Ese 1% cultural asciende a más de un millón de euros.

El alcalde Alfonso Fernando Cerón, la concejal de Cultura Carmen Mª Rodríguez y el técnico de patrimonio municipal José Baños visitaron el cerro, donde además de comprobar cómo han quedado las obras de la última fase en el castillo, que ha consolidado las murallas y la torre del homenaje, clausuraron un taller de empleo en el que trabajaron ocho personas. Sus trabajos se han realizado en la parte norte del cerro, donde se está recuperando el poblado tardo-romano del siglo IX.

Extraído de La Opinión de Murcia

Una mirada virtual al pasado: la recreación en 3D del castillo de Montefrío en época nazarí.



El mismo arquitecto que ejecutó la Alhambra fue el elegido para, primero, escoger la ubicación de este castillo y, después, planear su construcción, proveyéndolo de todo lo necesario para convertirse, en caso de asedio cristiano, en una  fortificación inexpugnable. Los Reyes Católicos  mandarían construir en su interior una iglesia en la que el genial Diego de Siloé combinaría con maestría el imaginario gótico, mudéjar y renacentista.

jueves, 28 de junio de 2012

El homínido «Australopithecus sediba» ingería alimentos duros, como cortezas y troncos de árboles.

Los ancestros conocidos hasta ahora tenían una «dieta» más blanda: juncos y pastos.



Los homínidos africanos de hace dos millones de años, a la hora de comer, en posición vertical, tenían una dieta que se diferenciaba de la del resto de los antepasados humanos conocidos, según un estudio dirigido por el Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva en Leipzig (Alemania), en el que ha participado también la Universidad de Colorado Boulder, y que este miércoles publica la revista Nature.

El Australopithecus sediba -un corto, desgarbado homínido que vivió en el sur de África- comía alimentos más duros que otros anteriores: árboles, arbustos y frutos. Los ancestros humanos analizados de África, incluido el Paranthropus boisei, llamado «el Hombre cascanueces» por sus enormes mandíbulas y dientes, se alimentaban de pastos y juncos, afirma Paul Sandberg, un doctorando de la Universidad de Colorado coautor del nuevo estudio.

La dieta del A. sediba se averiguó zapeando con láser los dientes fosilizados, afirma Sandberg. El láser libera carbono del esmalte de los dientes, lo que permite a los científicos identificar los tipos de plantas consumidas y los entornos en los que los homínidos vivían. Las señales de carbono de los dientes se dividen en dos grupos: plantas C3, como árboles, arbustos y matorrales preferidos por A. sediba, y las plantas C4, como las hierbas y almendras consumidas por otros muchos homínidos anteriores.

Los dientes de dos individuos A. sediba analizados en el estudio tenían valores de isótopos de carbono fuera del rango de los 81 homínidos previamente estudiados. «La falta de cualquier evidencia de C4, y la evidencia del consumo de objetos duros, son las que hacen inferir nuestra deducción sobre la dieta», sostiene Sandberg.

«Es un hallazgo importante porque la dieta es uno de los aspectos fundamentales de un animal, que impulsa su comportamiento y nicho ecológico. A medida que los entornos cambian con el tiempo debido a los cambios climáticos, los animales generalmente se ven obligados a moverse o a adaptarse al nuevo entorno», recuerda Sandberg.

Los investigadores concluyeron que la corteza y otros alimentos resistentes a la fractura eran parte de la dieta al menos durante alguna estación de los A. sediba. Mientras que los tejidos de corteza y de madera no habían sido documentados como un componente de la dieta de cualquier otro homínido africano antiguo, estos alimentos son consumidos por muchos primates contemporáneos y contienen proteínas y azúcares solubles. La dieta de los A. sediba se asemeja a la de los chimpancés de hoy en día la sabana africana.

Un aspecto singular del proyecto fue el análisis de partículas microscópicas, fósiles de tejido de la planta conocida como fitolitos atrapados en el sarro, una forma endurecida de la placa dental, sostiene otra autora del estudio, Amanda Henry, del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva.

Hallan vestigios de la agricultura más antigua en Asia Oriental.


La agencia arqueológica de Corea del Sur dijo haber hallado vestigios del más antiguo sembrado del Asia Oriental.
La arqueóloga Cho Mi-soon indicó el miércoles que la agencia halló los restos de una finca agrícola del período neolítico en la costa oriental de la nación que podría datar de hace 5.600 años. Eso es más de 2.000 años antes que terreno agrícola más antiguo conocido hasta ahora, también en Corea del Sur.
Durante el neolítico, los seres humanos empezaron a vivir en asentamientos permanentes y se dedicaron a la agricultura después de un período de existencia nómade en el que vivían de la caza y la recolección de frutos.
Cho indicó que los restos de alfarería y de una vivienda hallados en el lugar permitieron calcular su edad. Agregó que las pruebas determinaron que databan del neolítico.
Extraído de Terra Chile

Un informe confirma el hallazgo de restos arqueológicos celtíberos y prerromanos en la gravera del Monte Cantabria.


Un informe encargado por el Ayuntamiento de Logroño ha confirmado el hallazgo de nuevos restos arqueológicos celtíberos y prerromanos en la zona de la gravera del Monte Cantabria, tal y como ha adelantado este miércoles el portavoz del equipo de Gobierno municipal, Miguel Sáinz.
En la habitual rueda de prensa para dar a conocer los asuntos aprobados en Junta de Gobierno Local, Sáinz ha relatado que se ha recibido por parte del Consistorio el estudio sobre los últimos trabajos arqueológicos realizados "en los últimos meses" en el Monte Cantabria "y en su entorno de protección".
El portavoz ha recordado que estas tareas se han desarrollado "gracias a la recuperación de una subvención de en torno a 80.000 euros del Ministerio de Cultura, con lo que se encargaron estos nuevos trabajos arqueológicos", que se han desarrollado en la zona de gravera, al este del yacimiento consolidado.
Era una zona, como ha dicho Sáinz, "considerada como de presunta existencia de restos arqueológicos", algo que, con las prospecciones de estos meses, "se ha confirmado". Se han hallado, sobre todo "restos cerámicos de las épocas celtíberas y prerromanas", aunque el informe "no detalla" en qué consisten ni en qué estado están.
No se han encontrado, de momento, restos óseos. Sin embargo, en este sentido, el portavoz ha apuntado que "no se ha profundizado" en los trabajos, "sólo se han removido 400 metros cúbicos de tierra, pero no se ha profundizado suficiente, por lo que el informe advierte de la posibilidad de que, si se llega a más, sí que haya restos de origen paleontológico".
Además de estos hallazgos, Sáinz ha relatado que "se ha realizado una limpieza y mantenimiento del recinto fortificado" y también "se han digitalizado e informatizado todos los datos de los estudios existentes sobre la zona", que, como ha recordado, se llevaban haciendo desde el año 1993, "con gran cantidad de material en formato papel". "De este modo -ha añadido- se consolida la certeza de que hay restos arqueológicos importantes".

Descubren 20 geoglifos nuevos en el Amazonas.

Los geoglifos grandes figuras en la tierra, como las famosas líneas de Nazca, que se pueden ver desde el cielo. Con más de 10 mil años de antigüedad una serie de 20 de estos dibujos fueron hallados en la selva amazónica de Brasil, lo que lleva a 300 el número de estos hallazgos en todo el país.


Un grupo de investigadores descubrió en Brasil 20 geoglifos atribuidos a antiguos pueblos desconocidos y cuya presencia aumenta a más de 300 el número de esas formas geométricas en el suelo de la Amazonia Occidental.

Los geoglifos son estructuras arqueológicas que presentan diversas figuras (líneas, cuadrados, círculos, animales y hasta formas humanas) y se encuentran en diversos países. En Brasil se tornaron visibles luego de la tala de bosques en la región del estado de Acre.

El hallazgo se produjo mientras sobrevolaban una región comprendida entre los estados de Acre y Amazonas y las formaciones se encuentran principalmente en el extremo de mesetas en los valles de los afluentes al sudeste del río Purus.

Algunos geoglifos datan de aproximadamente diez mil años de antigüedad y llegan a medir centenas de metros. Los primeros hallazgos en Acre resultaron de exploraciones arqueológicas realizadas a fines de la década del 70.

El Blog de Amazônia obtuvo con exclusividad dos imágenes del nuevo hallazgo de esas formaciones. La primera es de un geoglifo que los investigadores consideran "complejo", pues presenta caminos paralelos, delimitados por muros. Esta formación se encuentra aproximadamente a 20 kilómetros de Boca do Acre (Amazonia, en la ribera derecha del río Purus.

La Junta alerta del estado del castillo y exige la adopción de medidas.

El edificio es propiedad de la familia Ballesteros, que lo cedió ‘extraoficialmente’.


Una reciente inspección por parte del personal técnico de la Junta de Castilla y León ha hecho oficial la evidencia: el castillo de Cea se deteriora progresivamente y las deficiencias que presenta hacen de él un edificio “altamente peligroso”.

Tras el reconocimiento sobre el terreno, el Servicio Territorial de Cultura y Patrimonio ha remitido al Ayuntamiento de Cea un informe donde se detalla el estado del edificio, sus debilidades y puntos negros, a la vez que se insta a que adopten “medidas urgentes” con el fin de evitar daños a terceros en el caso de que algún fragmento de la fábrica del castillo se precipite o sufran igualmente daños los visitantes que intenten acceder al mismo.

Se hace necesario precisar que la construcción, del siglo XV, se yergue sobre un castro muy escarpado a consecuencia de la erosión y en cuya base radica una zona de esparcimiento, –a orillas del río Cea– que sirve normalmente de punto de reunión y juego para los más pequeños.

Además, el acceso al castillo no está delimitado y tampoco existen señales de balizamiento que marquen los lugares peligrosos como así se viene exigiendo desde la Junta de Castilla y León, que no es la primera vez que llama la atención sobre esta materia, confirman fuentes consultadas por el este periódico.

Así todo, existe un problema de fondo que dificultaría cualquier adopción de medidas, y es que, la titularidad del Castillo de Cea, no está del todo clara.

Según fuentes municipales, la propiedad del Castillo de Cea corresponde a la familia Ballesteros que, no obstante, sí habría redactado en la década de los ochenta un documento a favor de la Junta Vecinal de Cea donando el bien. “Se hizo un intento de donación que fue nulo, no se ajustaba a la legalidad”, informan fuentes municipales. 

Así, la pieza, declarada Bien de Interés Cultural, sería todavía propiedad de la familia Ballesteros aunque estos últimos sí habrían mostrado su intención de traspasar el castillo al pueblo de Cea, intenciones que no quedaron plasmadas de acuerdo a la ley, aunque la construcción “sí se registró en el Catastro a nombre de la localidad”.

miércoles, 27 de junio de 2012

Hallan en el recinto fortificado de Aracena varias monedas de oro de la época almohade.


Se ha presentado los hallazgos producidos en el contexto de la intervención arqueológica que se está llevando a cabo en el recinto fortificado de Aracena, entre los que se encuentran varias monedas de oro de época almohade.
Según ha informado la Junta en una nota, en la rueda de prensa, también han estado presentes los arqueólogos encargados de la intervención, Timoteo Rivera, y Eduardo Romero.
El delegado de Cultura ha destacado que "es una satisfacción" colaborar con el Ayuntamiento de Aracena dentro del Plan Director de la puesta en valor del recinto fortificado de Aracena, y ha señalado que el hallazgo "más que el valor material, es el valor científico, que nos permite reescribir la historia de la ciudad de Aracena, la sierra de Huelva y el conjunto de la provincia".
Por su parte, el alcalde de Aracena ha señalado que "estamos de enhorabuena por poder visualizar un proyecto que empieza a caminar, estamos avanzando abordando un proyecto muy ambicioso".
Las acciones de investigación arqueológica, integradas en el Plan Director del recinto fortificado de Aracena están promovidas por la Consejería de Cultura y Deporte de la Junta de Andalucía, y se centran en la zona del alcázar y se encuadran dentro del conjunto de actividades que se han planificado para este conjunto histórico, de forma que permitan su puesta en valor.
Las excavaciones arqueológicas que se vienen desarrollando en el alcázar del castillo de Aracena han documentado un importante poblamiento islámico, principalmente de época almohade, previo a la edificación de la fortaleza. En concreto, se ha constatado una cultura material entre los siglos X al XIII y la presencia de viviendas islámicas de los siglos XII y XIII que formarían parte de la población conquistada por Portugal, a través de la Orden del Hospital, a mediados del s. XIII.
Las estructuras se encuentran en buen estado de conservación lo que permite el estudio de los elementos que se han documentado, así como la importancia de los materiales va a contribuir al conocimiento de esta época. Dado el valor científico en cuanto a la documentación de poblamiento islámico en el solar donde se erige el castillo bajomedieval y el estado de conservación de los restos, se va a integrar en el proyecto de restauración y puesta en valor del Alcázar del castillo de Aracena. La actuación arqueológica realizada en el castillo de Aracena tiene el objetivo de investigar este inmueble como paso previo para su conservación y puesta en valor.
La intervención también está permitiendo sacar a la luz una importante cultura material, cuyo máximo exponente es un tesorillo de 7 dinares acuñados en la Taifa de Sevilla, bajo el reinado de Al-Mutadid, en los años 441-450 de la Hégira (1049-1058 de la Era cristiana). Este conjunto monetal tiene un gran valor histórico porque permite, junto a otros elementos establecer la cronología del poblamiento islámico, así como precisar sus características.
También se ha podido documentar cerámica del tipo "verde manganeso" que podría precisar la fecha del asentamiento durante la etapa del Califato de Córdoba (s.X). Otros elementos que han visto la luz es la decoración epigráfica mediante estampilla en la cerámica, característica durante la etapa andalusí. Los textos que aparecen con mayor frecuencia son al-yumn (la fortuna, la felicidad), baraka (bendición), o al-mulk (el poder). También se documentan otros motivos decorativos: geométricos, vegetales, arquitectónicos o la "Mano de Fátima".
Las estructuras documentadas en los trabajos arqueológicos responden a los cánones de las viviendas islámicas. Este modelo de casas, datadas en los siglos XII y XIII, cuentan con patio central y una distribución periférica de las habitaciones. Desde la entrada se accedía al atrio o zaguán (satwuan) y desde este, al patio que contaba con jardines o estanques.
El patio de la casa islámica (wast al-dar) era el eje de la vida familiar, servía para comunicar, iluminar y ventilar todas las habitaciones de la vivienda. Ocupaba la parte central de la parcela y era un lugar de estancia, donde se realizaban muchas de las tareas diarias y se accedía a las otras dependencias: cocina, letrina y salones.
Los trabajos arqueológicos dirigidos por Eduardo Romero Bomba, Timoteo Rivera Jiménez y Omar Romero de la Osa, ha sido promovidos y financiados por el Ayuntamiento de Aracena, contando con el apoyo de la Delegación en Huelva de la Consejería de Cultura y Deporte de la Junta de Andalucía.
A través de la arqueología se ha constatado que en la cumbre del cerro no sólo se asentó el castillo y la población bajomedieval de Aracena, sino que, cuenta con una importante secuencia de poblamiento que hay que retrotraer hasta la Prehistoria, teniendo uno de sus máximos exponentes la etapa andalusí.
El castillo de Aracena es una de las fortificaciones medievales que se integran en la Banda Gallega, como se denomina al conjunto de castillos que se localizan en las estribaciones occidentales de Sierra Morena y que han sido objeto de revalorización patrimonial en los últimos años gracias a los trabajos del Plan de Arquitectura Defensiva de Andalucía promovido por la Consejería de Cultura. El recinto fortificado de Aracena se componía de un primer anillo amurallado o cerca urbana que circundaba todo el cerro para ofrecer protección a los pobladores medievales. Entre esta muralla y el castillo se localizaban las viviendas y la iglesia Prioral.

Localizan naufragios de la época romana en costas de Grecia.


El descubrimiento fue realizado por expertos griegos y data del siglo III, lo cual pone en duda la teoría de que los capitanes antiguos preferían rutas costeras y no el mar abierto.

Un par de naufragios de la época romana fueron encontrados por expertos griegos, en aguas profundas frente a una isla occidental de Grecia, durante estudios que realizaban en una zona donde se instalará un gasoducto submarino griego-italiano.
El reciente descubrimiento del siglo III pone en duda la teoría de que los capitanes antiguos preferían las rutas costeras y no el riesgo que representa el mar abierto.
De acuerdo con información publicada en diversos medios internacionales, los restos de los navíos se encuentran en el lecho marino a una profundidad de un kilometro 200 metros y a un kilometro 400 metros entre Corfú e Italia.
En declaraciones a la prensa internacional, la jefa del Departamento de Antigüedades Submarinas de Grecia, Angeliki Simossi, señaló que por lo general los restos de barcos hundidos se encuentran a una profundidad aproximada de 30 a 40 metros y no cerca de la costa.
Extraído de Milenio

Easel.ly, una herramienta web para incorporar infografías en tus proyectos y trabajos.



Aunque no es la primera en su género, Easel.ly es una buena herramienta que te permite dar “ese valor añadido” a tus trabajos. Simplemente tienes que registrarte y seguir los pasos que te indican, seleccionando plantillas e iconos a tus infografías.
Una gran biblioteca de objetos están a tu disposición, más las que tú quieras añadir con la función upload.  Es una herramienta muy intuitiva, con gran capacidad de exportación a jpg, png, svg o pdf. Los colores de la paleta son limitados como también los son el número de plantillas.
Otra herramienta similiar y pionera es Visual.ly
Extraído de Paleorama

El Prado se fija en la relación entre Murillo y su mecenas.



El Museo del Prado inaugura este martes la exposición 'Murillo y Justino de Neve. El arte de la amistad'. La relación entre ambos tuvo como fruto algunas de las obras más importantes del barroco sevillano.

La muestra, coorganizada con la Fundación Focus-Abengoa y la Dulwich Picture Gallery (en cuyas respectivas sedes se presentará posteriormente, tras su clausura en el Prado), reúne un conjunto de obras tardías de Murillo fruto de su relación con don Justino de Neve, canónigo de la catedral de Sevilla e importante mecenas y amigo personal del artista, constituyendo un excelente testimonio de algunos de los proyectos artísticos más importantes acometidos en el barroco sevillano.

Leer artículo completo en Madridiario

¿Dioses o amenaza? La visión del aborigen canario sobre las gentes del mar.



Las "gentes del mar" que llegaron a Canarias a partir del siglo XIV fueron vistas por los aborígenes como seres que se trasladaban en casas o en pájaros que volaban por el mar. Para los isleños de algunas islas eran dioses, pero para los nativos de otras eran navegantes con claras intenciones de dominio.

Así lo indica en una entrevista a Efe el conservador del Museo Arqueológico de Tenerife, José Juan Jiménez, quien ha investigado y publicado diferentes trabajos sobre el periodo del contacto interétnico entre indígenas y europeos desde fines de la Edad Media a los comienzos del Renacimiento.

José Juan Jiménez, que también es doctor en Prehistoria por la Universidad de La Laguna y acaba de publicar "Los aborígenes, el más allá y los espíritus de los antepasados", señala que -como ocurrió en otros lugares de América- las poblaciones autóctonas de Canarias acogieron aquellas travesías de forma diversa, según los relatos surgidos a partir de su propia tradición oral.

Ello explica las actitudes de amistad o de resistencia que encontraron los europeos al saltar a tierra.

En el caso de Fuerteventura, existía una explicación de carácter adivinatorio y premonitorio debido a que interpretaban unas nubecillas que aparecían sobre el mar al amanecer del día en que comenzaba el solsticio de verano como la materialización de los espíritus de sus antepasados.

Según refiere fray Juan de Abreu Galindo, la isla fue ocupada con cierta facilidad por los conquistadores normandos porque dos mujeres nativas llamadas Tibiabín y Tamonante habían anunciado que por el mar iba a venir cierto tipo de gente y aconsejaron que tuviesen paz y quietud.

Tanto en Fuerteventura como en Lanzarote los majos -nombre de sus antiguos habitantes- hacían sacrificios y rituales en el interior de cuevas, en las cuales invocaban y llamaban a los espíritus de sus antepasados que "andaban por los mares" y los veían en forma de pequeñas nubes que surgían en el litoral, como también lo transmitió el capellán y licenciado Pedro Gomes Scudero.

Asimismo, según un adivino aborigen llamado Yone, por el mar y en navíos que blanqueaban con sus velas había de venir el dios Eraoranzan de los bimbaches -antiguos habitantes de El Hierro- y aconsejaba a su pueblo que lo recibiesen sin peleas ni huyesen de él.

Por ello, cuando los nativos de El Hierro vieron llegar los navíos europeos rememoraron con su tradición oral el recuerdo del augurio de Yone y creyeron que en aquellas "casas blancas" venía a verlos su Dios.

Abreu Galindo añade que como vieron cumplido el pronóstico fueron a la costa a recibirlos "con mucho contento".

Pero no ocurrió lo mismo con los guanches en Tenerife, pues su adivino Guañameñe había profetizado que por el mar iban a llegar dentro de unos pájaros grandes gentes blancas "que habían de enseñorear la isla", según la información recabada por fray Alonso de Espinosa.

Además de los relatos orales recogidos por las fuentes etnohistóricas, en algunas estaciones rupestres de casi todas las islas pueden contemplarse grabados que representan embarcaciones europeas realizadas con técnica y estilo indígena, "síntoma del impacto ocasionado por la arribada de los navegantes" detalla el arqueólogo.

José Juan Jiménez dirigió en su día los trabajos de investigación sobre el Barranco del Muerto (Santa Cruz de Tenerife), donde se contabilizaron más de 30 paneles con inscripciones entre las que hay barcos esquematizados y una embarcación muy semejante a una coca bayonesa catalano-mallorquina del siglo XIV.

Ello demuestra que los marinos bajomedievales habían navegado hasta la isla -entonces denominada Tenerfix- ciento cincuenta años antes de que se produjese la conquista castellana.

Asimismo, es muy plausible que algunos grabados rupestres en forma de cruz sean una esquematización de los palos mayores y menores de embarcaciones con las velas plegadas o desplegadas que se detenían a "hacer aguada" (recoger agua en el litoral) mientras en otras ocasiones representan claramente el símbolo cristiano.

martes, 26 de junio de 2012

La edad de los hallazgos.

Así se aplican los avances en datación que han redefinido la antigüedad del arte.



A ojo, un año arriba o un año abajo es, como mucho, una impertinencia; una década, una exageración; y un siglo, una barbaridad. Pero lo que las últimas dataciones arqueológicas de las cuevas de Tito Bustillo, Altamira y El Castillo, publicadas el viernes de la semana pasada, ha puesto sobre la mesa es un desfase de varios miles de años con respecto a la edad que se creía que tenían las pinturas.
Las de Tito Bustillo, concretamente, pasaron en apenas unas semanas de tener 22.000 años como máximo a 'envejecer', tras las pruebas de uranio en torio, hasta quedar datadas en una horquilla de entre 35.000 y 30.000 años.
Mario Menéndez, profesor de Prehistoria de la UNED, expone las implicaciones que tiene el descubrimiento: «Esta datación supone que las figuras podrían haber sido realizadas por neandertales, y no por el hombre moderno, como se creía», dice. «Lo cual no es una novedad en sí mismo, porque ya se sospechaba: pero la cuestión de fondo es la capacidad figurativa y cognitiva de nuestros antecesores». Y todo, a raíz de una fecha: ¿cómo se calcula?
El arqueólogo Alejandro García, codirector de las excavaciones del castillo de Gauzón, en Castrillón, explica que uno de los motivos las inexactitudes en la datación prehistórica reside en la escasez de elementos de contraste: «En arqueología histórica contamos con documentos escritos, crónicas y testimonios que ayudan como fuentes. En la prehistórica, por su lado, no cuentan más que con la comparación con otros yacimientos y con las dataciones en sí mismas».
Y esta comparación, completa el investigador del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) Sebastián Celestino, debe ser tomada siempre con «mucha cautela».
En sus orígenes, la arqueología se basaba exclusivamente en lo que se conoce como dataciones relativas, esto es, las que toman puntos de referencia temporales y logran establecer, de esta forma, una horquilla cronológica entre materiales basada en la superposición de capas y depósitos, por ejemplo, dejados por la climatología conocida de distintos momentos históricos.
Por otro lado, en el último siglo se han desarrollado las dataciones llamadas absolutas, es decir, aquellas que (como el sistema del uranio en torio) arrojan una fecha más o menos exacta de los restos encontrados. La combinación de ambas dataciones, y el «constante juego con la estadística», como explica García, resultan en un número de años, en una cifra.
De los sistemas de datación absoluta «el rey», como reconocen los tres expertos, es sin duda el carbono 14. Descubierto en 1940, este método se basa efectivamente en la presencia de dos isótopos de este elemento en los restos: uno que se mantiene inalterable y otro que se descompone gradualmente. En esencia, el mismo principio que rige el resto de dataciones absolutas: 'leer' la información físico-química o radiactiva recogida en el objeto en cuestión o, como es el caso del uranio en torio, en materiales circundantes.
De esta forma, mientras que el carbono 14 se basa en el tiempo de desintegración del isótopo; la termoluminiscencia mide la radiación que emiten algunos elementos calentados, que ha resultado ser proporcional a su 'edad'; las series de uranio se basan en su desintegración en los componentes con contenido en carbonato cálcico; y los sistemas de magnetismo, por fin, extraen su información de un hallazgo sorprendente: los sucesivos cambios en la polaridad terrestre.
Cada uno de ellos tiene sus pros, sus contras y sus ámbitos de aplicación, pero García explica la supremacía del carbono 14 por la fiabilidad que se ha alcanzado, «por tradición» y, así, «por la cantidad de laboratorios que hay, lo cual fomenta la competencia entre ellos para ofrecer las mejores tarifas y plazos, algo esencial en investigación con los presupuestos que manejamos».
Así todo, aún queda una vuelta de tuerca más para completar el puzzle de las dataciones: que no solo sirven de herramienta; también de elemento de estudio en sí mismas: «Cuando se introdujo el carbono 14», explica Celestino, «todos pensábamos que era el paso definitivo para la cronología absoluta, pero después se introdujeron calibraciones de este método que variaban sensiblemente las dataciones». Así, las dataciones aún son susceptibles de variar en el futuro, pero será, reconoce, «cada vez en un espectro más limitado».
Resulta evidente, pues, «que un desvío en la datación de 30 años en arqueología prehistórica no tiene importancia», subraya García, «pero en histórica puede suponer un cambio tremendo». Curiosamente, añade, «en según que siglos el carbono 14 es más o menos fiable: en los siglos VII y XI, por ejemplo, es bastante más inexacto que en los siglos VIII, IX y X».
Por otro lado, es imposible soslayar el aspecto presupuestario: la datación estándar con carbono (depende de varios factores como el tamaño o la premura, y la utilización o no de un acelerador de partículas) ronda «los 400 o 500 euros», prosigue García, más o menos igual que el fiable método de la termoluminiscencia. «Lo ideal sería poder utilizar los dos, pero... no siempre es posible. Tenemos que tirar de los recursos disponibles».