Diversidad étnica en China. Autonomía vs Desarrollo (II)

Los Oroqen y la prohibición de la caza

La Gran Muralla China, tramo de Gubeikou
En la entrada anterior introducíamos la cuestión de China y sus minorías étnicas nacionales. Contando con esa introducción, en esta entrada abordaremos el caso concreto de los Oroqen y la prohibición de la caza, delimitando la discusión al marco del sistema de “autonomía”y el desarrollo. Este caso ha sido meticulosamente estudiado por los profesores Maria Lundberg y Yong Zhou.

Pues bien los Oroqen eran, originalmente, una minoría étnica (de las 55 minorías étnicas de China) de cazadores nómadas. Esta minoría, además, cuenta con su propia región autónoma, establecida por el Gobierno en 1951: la bandera autónoma Oroqen (OAB), en las Grandes Montañas de Xing'an que se encuentran, a su vez, en la Región Autónoma de Inner Mongolia, al norte de China. En la narrativa Oroqen, el establecimiento de su bandera autónoma constituye su primer “salto histórico”, que fue ampliamente celebrado por la población Oroqen ya que esto suponía que tendrían acceso al uso y disfrute de  ricas tierras (cubiertas al 97% de bosque) dentro de un área que abarcaba 60000 kilómetros cuadrados (dos veces el tamaño de Bélgica) para una población que no superaba los 800 individuos (Lundberg & Zhou, 2009).

El segundo “salto histórico” se produjo en 1958, cuando los Oroqen pasaron de un estilo de vida nómada al sedentarismo. Es necesario recalcar que esta transición fue muy promovida por el Gobierno Chino que, además, organizó una masiva migración Han (grupo étnico mayoritario, tradicionalmente sedentario y dedicado a la ganadería y agricultura) a la zona. La migración Han tenía como objetivo “enseñar” a los Oroqen a llevar un estilo de vida “sedentario” ligado a la ganadería y la agricultura. Sin embargo, esta migración tuvo otra consecuencia mucho más relevante de cara al sistema de autonomía chino, y es que resultó en un drástico cambio demográfico. Así,  si en 1951 los Oroqen constituían el 99,48% de la población en la zona, para los años 90 los Oroqen habían pasado a ser el 0, 7% de la población (idem).

Finalmente, el tercer “salto histórico” se produciría en 1996, con la prohibición de la caza en el área. Lundberg y Zhou explican que, oficialmente, la causa principal de la prohibición fue el drástico descenso del número de animales salvajes en la zona. Sin embargo, la historia parece ser algo más compleja y arroja luz sobre la cuestión de la autonomía. De acuerdo a la Reforma Agraria de 1950, todos los grandes bosques, páramos, montañas, salinas, minas, lagos, estanques, ríos y puertos son propiedad del estado (Gobierno Central) y son administrados por este. Es decir, aunque la OAB es un órgano del gobierno, no tiene, de facto, poder de decisión en lo que refiere a la administración y explotación de la tierra, sino que estas son competencias del Gobierno Central. Por ello, la explotación de los bosques de las Grandes Montañas de Xing'an se llevó acabo en los términos que el Gobierno Central fijó en 1954 sin consulta o negociación con el gobierno local. Esto resultó en que, de facto, el gobierno local únicamente controlaba el 0,27% de las áreas boscosas, mientras que las seis compañías a las que se les concedió el derecho a la explotación de esas tierras contaban con una población de entre 4000 y 13000 personas cada una, sus propios, colegios, hospitales, carreteras, zoos, redes comerciales y demás. Por ello, de acuerdo a la investigación  de Lundberg y Zhou (2009), el dramático descenso en el número de animales salvajes en la zona (razón por la que se prohibió la caza), no tuvo tanto que ver con el estilo de vida tradicional de los Oroqen (quienes no se daban a la caza indiscriminada de animales, sino que contaban con normas muy concretas respecto a cuándo, cómo y qué animales se podían cazar), sino con la actividad extractiva de las compañías autorizadas por el gobierno y a la caza descontrolada llevada a cabo por foráneos.

En resumen, cada compañía tenía su propia ciudad dentro de  la región con sus propias reglas y con derecho a la explotación de más de un 90% del bosque, mientras que los Oroqen perdían el acceso a la tierra y, progresivamente, su estilo de vida tradicional, en nombre del “desarrollo” nacional.

Ahora bien, ¿cuál es la relevancia de esto para nuestra discusión? Pues bien, el caso Oroqen plantea interrogantes que son vitales para entender la problemática de la autonomía de las minorías étnicas nacionales y el desarrollo nacional que serán problematizadas en los siguientes artículos de esta serie: 1)¿Cómo es posible el ejercicio de la “autonomía” si, de facto, el gobierno de la autonomía no tiene poder de decisión ni de veto con respecto a la administración y/o explotación de las tierras bajo su gobierno?; 2) Dado que el drástico cambio demográfico provocado por la masiva migración Han ha tenido consecuencias en relación a la autonomía..¿debería el gobierno de la autonomía haber tenido algún tipo de poder de decisión (regulación) respecto a la masiva migración Han?; y 3) ¿Es legítimo acabar con los estilos de vida tradicionales de minorías étnicas nacionales, forzosamente, en nombre del desarrollo nacional?

Bibliografía

Lundberg, M. and Zhou, Y. (2009) “Hunting-Prohibition in the Hunters' Autonomous Area: Legal Rights of Oroqen People and the Implementation of Regional National Autonomy Law” in international Journal on Minority and Group Rights. 16. 2009. 349-397.

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En colaboración| Diantropos
En Twitter| @DiAntropos
Imagen| Fotografía tomada por la autora del artículo en abril de 2017

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