martes, 21 de enero de 2014

Cuatro especies humanas distintas se mezclaron hace miles de años.

Los fósiles hallados en Denísova presentan similitudes entre genomas.

La secuencia más completa obtenida hasta la fecha del genoma de un neandertal, usando ADN extraído de los huesos de un dedo del pie de una mujer de hace 50.000 años encontrada en Siberia, revela una larga historia de mestizaje entre por lo menos cuatro tipos diferentes de seres humanos primitivos que vivieron en Europa y Asia en aquel momento, según un grupo de científicos de la Universidad de California en Berkeley (EE.UU.).
El equipo produjo el año pasado el genoma de un homínido de Denísova de alta calidad a partir del ADN de un hueso de un dedo meñique descubierto en 2008 en la cueva Denisova, en las montañas de Altai, al sur de Siberia. Ese hueso era de una joven que vivió hace unos 40.000 años, explica la información de la universidad.
El hueso del dedo del pie de neandertal fue encontrado en la misma cueva en 2010, aunque en una capa más profunda de sedimento que se cree que es aproximadamente 10.000-20.000 años más vieja. La cueva también contiene artefactos humanos modernos, lo que significa que por lo menos tres grupos de los primeros seres humanos ocuparon la cueva en diferentes momentos, informa Tendencias 21.
El genetista poblacional Montgomery Slatkin, el estudiante de doctorado Fernando Racimo y la estudiante de post-doc Floran Jay compararon los genomas de las tres especies detectadas en Denísova (humanos modernos, neandertales y denisovanos propiamente dichos).
La comparación muestra que los neandertales y los homínidos de Denísova están íntimamente relacionados, y que su antepasado común se separó de los ancestros de los humanos modernos hace unos 400.000 años. Los neandertales y los homínidos de Denísova se dividieron hace unos 300.000 años.
Aunque denisovanos y neandertales acabaron extinguiéndose, dejaron partes de su herencia genética, ya que de vez en cuando se cruzaron con los humanos modernos. El equipo de investigación estima que entre el 1,5 y el 2,1 por ciento de los genomas de los no-africanos modernos es de origen neandertal.
Los denisovanos también dejaron rastros genéticos en los humanos modernos , aunque sólo en algunas poblaciones de Oceanía y Asia. Los genomas de los aborígenes de Australia, Nueva Guinea y algunas islas del Pacífico tienen alrededor de un 6 por ciento de genes denisovanos, de acuerdo con estudios anteriores. El nuevo análisis ha descubierto que el genoma de los chinos Han y otras poblaciones del continente asiático, así como de los nativos americanos, contienen alrededor de un 0,2 por ciento de genes denisovanos.
Las comparaciones del genoma también muestran que los homínidos de Denísova se cruzaron con un misterioso cuarto grupo de seres humanos primitivos, que también vivían en Eurasia en aquel momento. Ese grupo se había separado de los demás, hace más de un millón de años, y pudo tratarse del grupo de antepasados humanos conocido como Homo erectus, que los fósiles muestran que vivió en Europa y Asia hace un millón de años o más. El análisis del genoma sale publicado hoy en la revista Nature.
Neandertales endogámicos.
En otro análisis, Jay descubrió que la mujer neandertal de la que extrajo el genoma tenía orígenes muy endogámicos, es decir, que era hija de una madre y un padre muy estrechamente relacionados, los cuales, o bien eran medio hermanos que compartían la misma madre, o eran tío y sobrina, o tía y sobrino, o abuelo y nieto, o algún parentesco similar.
Otros análisis sugieren que los tamaños de las poblaciones de neandertales y denisovanos eran pequeños y que la endogamia pudo haber sido más común en los grupos de neandertales que en las poblaciones modernas.
Como parte de este nuevo estudio, Racimo fue capaz de identificar al menos 87 genes específicos de los humanos modernos, que son significativamente diferentes a los genes correspondientes de los neandertales y los homínidos de Denísova, y que pueden dar pistas sobre las diferencias de comportamiento que nos distinguen de las primeras poblaciones humanas que se extinguieron.
"No hay un gen al que podemos señalar y decir: "Esto representa el idioma o alguna otra característica única de los humanos modernos", explica Slatkin. "Pero a partir de esta lista de genes, aprenderemos algo sobre los cambios que se produjeron en el linaje humano, aunque esos cambios serán probablemente muy sutiles."
Slatkin señaló que nadie está seguro de cuánto tiempo duraron los diferentes grupos ya extintos, pero que hay pruebas de que los neandertales y los humanos modernos coexistieron en Europa y Asia durante al menos 30.000 años. El mestizaje fue poco frecuente, aunque cómo de poco frecuente no está claro, dada las limitaciones de la información genómica disponible en la actualidad.
"No sabemos si el mestizaje tuvo lugar una vez, cuando un grupo de neandertales se mezcló con los humanos modernos, y no volvió a ocurrir, o si los grupos eran vecinos, y fueron mezclándose entre ellos durante un período prolongado", explica.