miércoles, 23 de diciembre de 2015

El desnudo en el arte

La manera de abordar el tema del desnudo tiene que ver con los valores morales de las distintas culturas, sociedades y épocas históricas

“Olympia” de Eduard Manet
A finales de mayo de 2014 Deborah de Robertis realizó una performance en el Museo d´Orsay de París, ante el cuadro de Courbet, “El origen del mundo. Para el que no lo conozca el cuadro es un primer plano de un sexo femenino. Deborah se vistió de dorado, con un vestido que combinaba con el marco del cuadro, comenzó a recitar en voz alta “Yo soy el origen, yo soy todas las mujeres. No me has visto quiero que me reconozcas. Virgen como el agua creadora de esperma”, llamando la atención de un grupo de gente, se sentó ante el cuadro dejando sus genitales al descubierto; y así permaneció hasta que los guardias de seguridad del museo la invitaron a desalojarlo, mientras parte del público aplaudía.

MegumiIragashi, japonesa más conocida como “La artista de la vagina” fue a juicio en abril de este año por enviar datos de sus genitales para ser representados en 3D, la artista dice luchar contra la discriminación en la sociedad japonesa y por desafiar los tabúes, se enfrenta a una condena de hasta dos años de cárcel y una multa de casi 20000 euros.

No sé hasta qué punto puede considerarse estético el valor de ambas obras, lo que es evidente es que en la era de internet estas dos mujeres gracias a sus gestos han conseguido notoriedad mundial, llamando la atención de la prensa y siendo ejemplos de cómo las representaciones que tienen que ver con desnudos siguen despertando nuestra atención.

Son dos ejemplos extremos los que traigo a colación pero lo que es evidente es que el desnudo es un género artístico en sí mismo, que ha corrido un camino paralelo a la historia del arte, con la salvedad de que su aceptación ha estado siempre supeditada a las categorías morales de las sociedades y culturas de las distintas épocas.

Asociado por lo general al erotismo, en realidad el desnudo puede tener diferentes significados y connotaciones, desde simplesestudios de anatomía, ideales de belleza y perfección o representaciones mitológicas o religiosas.

En la prehistoria ya aparecen las primeras representaciones de desnudo, normalmente asociadas a la fertilidad, es el caso de las llamadas Venus paleolíticas, como por ejemplo la Venus de Willendort. Así mismo en las pinturas rupestres suelen destacarse los órganos sexuales.

En el Antiguo Egipto la desnudez era considerada con total naturalidad, quizás debido al clima, de ello tenemos constancia en todo tipo de representaciones, incluso de tema religioso. En cambio en Mesopotamia las representaciones de desnudo son prácticamente inexistentes.

En la imagen, ‘Laoocoonte y sus Hijos’
Para los griegos, referente y origen de nuestra cultura occidental, el cuerpo humano masculino representó el ideal de belleza supremo. Representado a la vez de forma naturalista e idealizada utilizando unos cánones que buscaban la perfección. Y es que, sobre todo en la época clásica, con estos cuerpos se buscaba representar los ideales de juventud y virilidad, pero también los de moralidad y virtud. Cuerpo y espíritu estaban indisolublemente ligados para los griegos y ejemplo de ello eran los atletas que participaban en los Juegos Olímpicos.

Para los judíos y por consecuencia para los cristianosel cuerpo desnudo es en cambio objeto de vergüenza, así en la tradición cristiana, especialmente en la Edad Media sólo fue permitida la representación de los desnudos que se mencionaran en las Sagradas Escrituras.

Ocurre igual con los musulmanes que tiene prohibidas las representaciones de personas e incluso de animales.

El Renacimiento supuso una vuelta a los valores antiguos, fueron rescatadas las representaciones de los desnudos mitológicos, pero seguía habiendo limitaciones por parte de la Iglesia, que los artistas admiradores de las obras clásicas intentaban salvar utilizando determinados temas que les permitían demostrar su habilidad a la hora de representar los cuerpos, por ejemplo usando la iconografía de San Sebastián, o Adán y Eva (ver la obra de Durero por ejemplo). También es  de todos conocido el hecho de que los magníficos desnudos que Miguel Ángel realizó en El Juicio Final del techo de la Capilla Sixtina, estuvieron a punto de desaparecer por decisión papal, aunque al final fueron cubiertos por veladuras, realizadas por Danielle Ricciciarelli da Volterra, conocido desde entonces como Il Braghettone.

Y así se continuó prácticamente hasta llegar al s. XIX. Cada nuevo avance en la representación suponía un escándalo que poco a poco era asumido hasta que surgía el siguiente, ejemplos de ello son los cuadros “Almuerzo en la Hierba” y “Olympia” de Eduard Manet.

Sea como sea lo que es evidente es que el cuerpo humano desnudo sigue llamándonos la atencióny que especialmente en los contextos artísticos, muchas veces, más que la representación de la obra en sí, lo que le aporta un significado más o menos ideal es la mirada del espectador.

Imagen| Wikipedia