miércoles, 6 de enero de 2016

Delacroix y el surgimiento del arte moderno

'Delacroix y el surgimiento del arte moderno', es el título de la exposición que se podrá contemplar en la en la National Portrait Gallery de Londres

En la imagen, ‘Ejercicios militares en Marruecos’
Eugène Delacroix (1798-1863)  puede ser considerado como el último pintor del gran estilo pero también y sobre todo el primero de los pintores modernos que influiría en todo el arte que vendría después, Van Gogh, Matisse y Kandinsky son tres claros ejemplos de grandes pintores que beberías de la influencia de sus obras.

'Delacroix y el surgimiento del arte moderno', es el título de la exposición que se podrá contemplar en la en la National Portrait Gallery de Londres del 17 de febrero al 22 de mayo, pretende ser la mayor retrospectiva hasta la fecha de la obra de Eugene Delacroix, organizada junto al  Instituto de Arte de Minneapolis.

Delacroix nació el 26 de abril de 1798 en Charenton-Saint Maurice, recibió una formación neoclásica dentro de la escuela del pintor francés Jacques-Louis David pero él mismo amplió su formación investigando diversos autores de los que aprendió el uso del color.

Las obras de Delacroix se caracterizan por un personal uso de la luz y del color, sus temas orientales y violentos enmarcan su obra en un romanticismo que logra superar, sus viajes reales e imaginarios quedan plasmados en su imaginería oriental. Considerado como el continuador de la obra de Gericault al que conocía y apreciaba e incluso había posado para su famosa obra ”La Balsa de la Medusa”, su obra manifiesta la influencia también de los coloristas ingleses como Constable y Turner.Para Delacroix el color será la base en la que se encuadre toda su producción.

Estudioso durante años de las obras del Louvre, los protagonistas de sus cuadros toman como modelo los de Miguel Angel, remarcando las proporciones perfectas y musculosas en las figuras masculinas y la sensualidad en las femeninas, pero Delacroix introduce el sentimiento exacerbado en los rostros, la pasión el dolor y la rabia se transmite en sus protagonistas.

La temática empleada por Delacroix suele ser histórica o ambientada en el mundo oriental, lo que le permite utilizar los  colores y los cuerpos de un modo realista evitado hasta entonces, sus fuentes son también muchas veces literarias. Delacroix conoció a escritores y músicos de su tiempo con los que entabló amistad y que en ocasiones se vieron reflejados en su obra como Victor Hugo, Stendhal, Chopin o Paganini. Muchas de sus obras se desarrollan en interiores orientales, lo que era algo totalmente novedoso hasta la fecha, ejemplo destacado es La muerte de Sardanápalo.

En La Matanza de Quíos (1824), obra que le llevó a la fama  se denuncia la violencia ejercida por los turcos contra los griegos, es inevitable oponer los rostros cansados y vencidos de los griegos a la actitud soberbia del soldado turco.

Quizás la más conocida de sus obras sea  La Libertad guiando al pueblo (1830), donde se reproduce un momento de la Revolución de París del 1830. La mujer que guía al pueblo hacia la victoria tiene reminiscencias de las diosas clásicas, de ahí su proporción ligeramente mayor y el hecho de que muestre los pechos al levantar la bandera insignia del pueblo francés.

La técnica de Delacroix, de grandes contrastes de color, que aplicaba con pequeños golpes de pincel creando un particular efecto de vibración influiría en los impresionistas.Fue calificado por Baudelaire como el "más moderno de los artistas". Nos dejó un Diario que constituye una interesante y valiosa fuente de información respecto a su vida y su época.

"El primer mérito de un cuadro es ser una fiesta para los ojos" son palabras del propio artista y su obra tan sólo las corrobora.

Imagen| Wikipedia