miércoles, 13 de abril de 2016

Fridomanía Fridolatría

Aproximación personal al mito de Frida Kahlo partiendo de las últimas noticias relacionadas con su persona y su obra

Imagen de un fragmento de ‘Las dos Fridas’, de Frida Kahlo
Paseando por mi ciudad me distraigo mirando escaparates, uno de ellos llama especialmente mi atención por sus joyas brillantes, entre ellas unos pendientes y un collar con una figura fácilmente reconocible, se trata de Frida Kahlo. Leyendo las noticias me detengo en una titulada “A solas con Frida Kahlo” se trata de una exposición que se exhibe en La Térmica de Málaga hasta el próximo 29 de mayo y en la que se muestran las fotografías íntimas que el colombiano Leo Matiz le hizo a Frida Kahlo y a su entorno. Un poco más adelante me topo con la aparición a primeros de abril de un libro titulado “Frida Kahlo: La moda como el arte de ser” de la periodista Susana Martínez Vidal en la editorial Assouline.

Pocos artistas logran que su obra y su vida pervivan con gran intensidad a través del tiempo y entre ellos casi ninguna mujer. Magdalena Carmen Frida Kahlo Calderón (Coyoacán, 6 de julio de 1907-13 de julio de 1954), conocida como Frida Kahlo es la excepción. Frida Kahlo ha transcendido y se ha convertido en mito, un icono que muchos grupos quieren que represente su causa.

Cuenta la leyenda que en la Casa Azul, donde Frida nació y murió, estaban un día reunidos intelectuales y artistas mexicanos discutiendo sobre la eternidad , el más allá y cómo sería y Frida dijo algo así como yo siempre estaré por aquí. Y en cierto modo así ha sido. Después de su muerte Frida pasó unos años en el olvido pero hacia finales de los años 70 y principios de los 80 su figura y su obra resurgieron con una fuerza imparable gracias al movimiento feminista que vio en ella a un ideal de mujer luchadora e independiente.

Artistas, como Madonna, también han contribuido a elevarla a un estatus de semidiosa, este enero la reina del pop, se emocionó en su concierto de la gira Rebelt Heart en México hasta las lágrimas “Amo a Frida Kahlo. Ella se buscaba a sí misma en sus cuadros y yo hago lo mismo con mis canciones. Esto va para Frida. Canten conmigo”. De hecho Madonna cuenta con varios cuadros de Frida por los que ha pagado cifras astronómicas, Mi nacimiento (1932) ocupa uno de los principales lugares en la entrada de la casa de la artista, por  Autorretrato con chango (1938) Madonna pagó la cifra astronómica de 1.000.000 de dólares.

Gays, feministas, artistas, comunistas, mexicanos todos reivindican para su causa a una Frida que ha sido siempre un ser de frontera, que se mueve entre dos mundos diferentes como en su cuadro Autorretrato en la Frontera entre México y EEUU (1932).

Frida dividida entre dos mundos desde su origen de padre judío-alemán y de madre india-española. Frida representante del dolor desde la infancia cuando sufre poliomielitis y la juventud cuando su cuerpo es atravesado por la  barra de acero de un autobús en un accidente que le deja su columna rota, dividida. Un dolor terrible y constante superado continuamente por el amor a la vida, contradicción constante siempre presente en su obra.

Frida mujer independiente y moderna que no puede ser comprendida sin su afán de ser la esposa de Diego Rivera (la paloma y el elefante en palabras de la madre de Frida), amor eterno, amor tormento. Frida amante de hombres y mujeres. Frida y Diego fieles en la infidelidad. Frida artista cuya obra de pequeñas dimensiones no puede ser comprendida sin su relación dialéctica con los grandes murales de Diego. Un Diego que fue el primero en comprender la unicidad y transcendencia de la pequeña obra de Frida Khalo. Frida autodidacta con grandes maestros, Frida maestra de sus pequeños Fridos.

Frida comunista que vela por su pueblo que ha terminado convertida en figura del merchadising más capitalista. Frida independiente siempre ligada por las venas y el cordón umbilical a su familia.

Frida figura internacional, primera mujer en vender un cuadro al museo del Louvre. Frida representante del México primigenio tierra que se mueve de manera natural entre la vida y la muerte.Frida representante de la vida que quería ser madre, rodeada de plantas y animales. Frida estéril, rompedora de tabúes representando en sus cuadros la tragedia del aborto.

Frida profunda y superficial, irónica, simbólica, polisémica. Frida artista que supo hacer de su vida la gran obra de arte…

Quizás el mito de Frida Kahlo pervive porque de alguna manera todos y cada uno de nosotros podemos identificarnos con una de las facetas de Frida, y sin embargo consigue seguir siendo única. Frida mujer de Frontera, grande en su pequeñez creadora de su propio mito.

Imagen| Flickr