martes, 29 de noviembre de 2016

La religión etrusca (I): las creencias anteriores a los romanos

La religión etrusca empleaba la hepatoscopia o la observación del hígado

 
Higado de Piacenza, hecho en bronce.
En cada una de sus secciones aparece el nombre de una deidad diferente.
Iniciamos una serie de tres publicaciones sobre la religión etrusca. Nos situamos únicamente en la región de la que tenemos información epigráfica o arqueológica solvente: la zona de la Toscana, entre el río Arno, el Tíber y el mar. Pero, ¿en qué esquema temporal podemos situar la religión?

En la arqueología se encuentran dos momentos relevantes: del siglo VII a. C. hasta el V a. C., por tanto la etapa de los inicios o antigua de esta religión, que en el ámbito arqueológico se convierte en un tiempo oscuro ya que no se ha detectado nada, pero no quiere decir que no hubiera una religión; posteriormente nos encontramos el siglo III a. C. con la etapa de máxima importancia porque fue cuando la religión romana asumió esta religión a la suya propia.

¿Qué fuentes literarias se tienen por este estudio? Podemos contar con textos etruscos como los textos rituales, los cuales nos narran la forma de ofrecer un sacrificio animal y, a menudo, sacrificios vegetales (hay que recordar El texto de las vendas de la Momia de Zagreb, el cual se encuentra entre las vendas y rodeando el cuerpo); en segunda instancia encontramos Teja de Capua, es decir un fragmento de arcilla escrita con tinta, y narra un ritual con el oferente, el clero y que se ofreció; en tercer lugar encontramos una maqueta de un hígado, el hígado de Piacenza, que lleva escrita la narración de un ritual de adivinación.

¿Por qué motivo se encontró este hígado? La religión etrusca empleaba la hepatoscopia, la observación del hígado, ya que había la técnica de la adivinación a través del hígado de un cordero sacrificado. Esta práctica tenía maestros para su enseñanza, los cuales realizaban esta actividad a través de los hígados de piedra. Otra pieza importante de los textos rituales es La Bolla de Magliano, una bola de plomo donde se encuentra escrito un ritual de adivinación pues también se trataba de una técnica similar a la del hígado.

El mundo según la religión etrusca
Otra fuente importante es la arqueología, teniendo un resultado notable en lo excavado. Encontramos los templos, el conjunto de tumbas, y, importante, esculturas y pinturas. Cabe destacar que en estas últimas se dibujaba el ritual pero también el augurio, pues en el caso de una batalla se encontraba el episodio y lo que se quería que sucediera. También es importante la cantidad de espejos que se han encontrado, unos utensilios realizados en bronce y especialmente pulidos para poder reflejar; ¿en el culto por qué se utilizaban? La cultura etrusca tenía todo un aspecto adivinatorio sobre los rayos y el reflejo del Sol, y esta era la utilidad de los espejos. Además, una tercera fuente es la epigrafía, de la que cabe destacar Los escritos de Pyrgi, el cual narra un ritual ancho etrusco.

Es destacable que la cultura etrusca tuvo una gran influencia de la religión griega, por tanto nuestras fuentes, etruscas, muestran esta influencia. En segunda instancia también hay que destacar que la religión etrusca fue absorbida por la religión romana, por lo tanto los textos etruscos fueron interpretados posteriormente desde la perspectiva romana. Cuando se encuentra un texto para traducir, una tarea muy complicada, pero posteriormente se ha de interpretar y hay que tener en cuenta la influencia romana y la absorción romana.

En el mundo antiguo hay varios tipos de religiones: las naturales creen en la figura de un dios en la naturaleza; revelada, ya que un profeta en nombre del principal dios comunica un mensaje. Cabe destacar que este último tipo tiene una doble interpretación: en latín se denomina religión a una religión revelada, pero esta palabra muestra dos interpretaciones a la obra de Cicerón De divinatione. El autor afirma que la palabra puede venir del ver re + ligare, lo que indicaría intensidad, es decir firme con fuerza; por tanto según Cicerón un creyente de una religión revelada es aquel que se encuentra bien ligado a la divinidad predicada por el profeta. Pero el autor también muestra un segundo significado, pues puede que no venga de re-ligare sino de re + legere, es decir releer, leer en profundidad: interpretar. Por lo tanto visto desde este punto una religión revelada es aquella que interpreta la historia humana conducida por la divinidad predicada por el profeta. La religión etrusca pasó por los dos tipos de religión revelada, pero principalmente se decantó por la primera interpretación: re + ligare.

¿Cuáles eran los profetas? Tajo y VeGoia, que predicaban una religión en nombre de unas divinidades. Toda su propuesta religiosa recogió una serie de escritos que conforman sus Textos Sagrados: Etrusca disciplina (EtDs). Este conjunto de textos fue organizado por Cicerón en seis libros: LibriHaruspicini (LHP), es decir el capítulo de la interpretación del futuro a partir de los órganos del cuerpo (haruspicina); Librifulgurans (LFU), es decir el capítulo sobre los rayos ya que los etruscos pensaban que eran un mensaje de las divinidades, siendo un tratado que comentaba los diferentes tipos de rayos y como se habían de interpretar; LibriRitualis (LRT), donde se resume los diferentes rituales que había (animales, vegetales, fundir metales), pero Cicerón, además, explicó los presagios; Librifatalis (LFT), narra las técnicas de los etruscos para prever el destino; LibriAcherumindi (Lach), donde se narra como se pensaba que era el más allá a la religión etrusca; LiberOstensoria (LOs), donde se puede ver un análisis de los fenómenos naturales, pero Cicerón destacó el vuelo de las aves (ornitomancia).

¿Cuál era la religiosidad etrusca? Para los etruscos el universo era muy similar al de los semitas, pensando que era un gran recipiente de agua salada y encima se encontraba una gran circunferencia; esta parte representaba la tierra. Encima de esta superficie había una campana transparente que se movía sobre la tierra, no como en el mundo semita, (sostenía Sol, luna y estrellas), y en el centro del mundo estaba el santuario central del culto etrusco (próximo al Tíber); el mundo se dividía en el sur la ParsPostiga, al Oeste la Pars hostil y al este la Parsfamiliaris, y en el norte la Parsantica. La campana etrusca estaba dividida en dieciséis secciones, por lo tanto con el movimiento de campana se podía estar bajo una sección u otra según el momento del día. Cada fragmento de la campana era propiedad de una divinidad, por lo tanto en un momento determinado se podía estar bajo la sección de Mars y en otro momento del día bajo la de Venus. El culto etrusco era hacer un esfuerzo para mantener una buena relación con la divinidad perteneciente a la sección bajo la cual se situaba la persona.

No te pierdas la siguiente publicación sobre el Panteón de la religión etrusca.

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