domingo, 7 de febrero de 2016

Patrimonio y Smartphones

Las nuevas tecnologías no sustituirán la labor del guía, pero facilitarán el acceso a la información a sus usuarios

Las nuevas tecnologías no sustituirán la labor del guía
pero facilitarán el acceso a la información a sus usuarios
La presentación del iPhone en Enero del 2007 marcó un punto de inflexión en el mundo de la comunicación. Hasta entonces los teléfonos móviles únicamenteservían para hablar, escribir, mandar audios o videos y en algún caso navegar por Internet. Desde entonces los dispositivos Smartphone, como empezaron a ser conocidos, no han dejado de desarrollarse en buena medida a la iniciativa no tanto de las grandes empresas como Apple o Google cuyos dispositivos Hardware venden sino a los numerosos programadores que han desarrollado miles de aplicaciones.

En poco tiempo  los Smartphones empezaron a usarse para más cosas que para comunicarse con la consecuencia de que empezaron a a sustituir sus dispositivos (cámara, reproductor de música, reloj, lector de ebooks, etc.) por estas pequeñas piezas de software.

Este es el modelo económico de tienda de aplicaciones frente al modelo Hardware cuyas aplicaciones propias requieren además de un dispositivo individual. Dispositivos como Google Glass dedicados a explorar las posibilidades de la Realidad Aumentada y Virtual, los relojes inteligentes, los eReaders destinados a leer libros en formato digital, etc. son algunos de estos ejemplos.

Esta revolución aplicada al ámbito de la interpretación del patrimonio no ha sentado bien a todos. Frente al tradicional guía surge la posibilidad a través de las nuevas tecnologías de acceder a esta interpretación bien a través de un Smartphone propio del usuario o bien de un Dispositivo prestado por el propio museo o institución.

FreemanTildenal critica que poco a poco se estén imponiendo las nuevas tecnologías a las guías tradicionales al afirmar que carecen de la emoción y la espontaneidad que solo el guía puede dar a la visita guiada. Lo que está claro es que ni la aplicación informática puede aportar más de lo que un programador ha añadido, pero tampoco el guía puede estar a tiempo completo ni sustituir la libertad de movimientos y la accesibilidad que ofrecen las Nuevas Tecnologías. Todo hace pensar que en el futuro el guía no desaparecerá sino que los museos e instituciones utilizarán ambos recursos para difundir el patrimonio.

Imagen| Musas 20