viernes, 2 de diciembre de 2016

La religión etrusca (III): el culto y el más allá

El culto de los etruscos

Pintura mural etrusca que representa la escena de un banquete
En la publicación anterior analizamos el Panteón de la religión etrusca. En lo que sigue, vamos a ver en qué consistía el culto y el más allá de los etruscos. Por un lado, el culto se realizaba en los templos, pero ¿cómo eran estas instituciones? En el mundo etrusco no se daban las actividades comerciales en el recinto, por lo tanto sólo había el ámbito religioso; pero no se trataba de un lugar para ir a orar, sino de realizar todo un conjunto de técnicas para prever el futuro y así poder actuar como consecuencia.

¿Cuáles eran los templos importantes? Ahora de la reina, el cual se encuentra en Tarquinia; Templo de Portonaccio; el Templo de Cannicetta; y el Templo de Pyrgi. En estos templos había un sacerdote para escuchar la consulta del fiel y prever el destino. Pero, ¿cómo se organizaba el clero? En tres categorías diferentes:

KeFeN. Se refería al clero dirigente, quien administraba el templo en todos los sentidos. ¿Por qué se caracterizaba? Sólo pertenecía a familias determinadas, por lo tanto no lo eran por vocación personal. Este clero contrataba un clero subalterno que no pertenecía a una familia concreta: Aruspicide y de la climatología.

- Los Aruspicide analizaban las vísceras de los animales para prever el futuro.

El de la climatología, los que estudiaban los rayos pues veían un símbolo de la divinidad sobre el destino de la persona humana.

¿Qué se hacía en el templo? Había dos motivaciones para ir al templo, pues cuando alguien tenía que empezar una nueva etapa en su vida para consultar el futuro sobre la actividad que iba a realizar. La otra motivación era que hubiera tenido una visión extraña, pues no se trataba para ellos de una casualidad sino de la intervención de una divinidad; la gente iba a pedir una explicación o conseguir un sistema por si esa visión podría provocar algún daño. La gente se dirigía directamente al KeFeN y exponía el problema después de realizar una ofrenda; entonces el dirigente decidía qué clero debía ir: Aruspicide o de los rayos. Posteriormente la persona se dirigía a la divinidad que le había dicho el clero y en su templo ofrecía un sacrificio.

¿Cómo funcionaba la adivinación? El procedimiento nos cuenta en numerosas fuentes, pero hay que recordar Los papiros de la momia de Zagreb y las figuras en barro del hígado, además de la Etrusca disciplina. En cuanto a la adivinación de las vísceras, la cual se denominaba extispicina, se trataba de matar a un animal y extraer el hígado (hepatoscòpia), y allí mismo lo estudiaba. Según como era daba una explicación del signo que había visto al interesado. Para los etruscos el hígado era un ejemplo de lo que era el cielo, pues éste tenía dieciséis sectores y el hígado también el dividían con las mismas secciones. La adivinación de los rayos, la keranoscòpia, era importante porque lo relacionaban como una acción directa del dios sobre el individuo; para ellos había once tipos diferentes de rayos según la hora, donde golpeaba... El sacerdote estudiaba la tipología e interpretaba cuál era el mensaje de la divinidad. Una última técnica era la de los prodigios; pero ¿qué entendían por prodigios? Cuando un animal nacía deforme, considerado un monstruo, era llevado al templo y un sacerdote lo interpretaba como un símbolo de dios sobre el destino de la persona que lo llevaba.

Cómo era el más allá

El destino humano ya estaba trazado por parte del dios, por lo tanto la religión no era más que técnicas para descubrir el futuro. El ser humano moría y el alma se separaba del cuerpo, el cual era enterrado con notable veneración; el alma iba al Inframundo, pero llegaba acompañada de dos guías: la diosa VauTa, frente al alma para mostrar el camino con su luz; además también le acompaña el Psicopompo, por tanto un personaje que no era una divinidad y que ayudaba al alma llegar al Inframundo. Allí permanecía y terminaba la historia humana. Había otra posibilidad que no colocarse en la zona inferior de la tierra, sino en la zona occidental. ¿Por qué motivo? Porque allí se ponía el Sol y era símbolo de la muerte.

La religión acabó subsumida a la religión romana.