jueves, 23 de octubre de 2008

El “pavo real” del Jurásico

Hace entre 152 y 168 millones de años, en el Júrásico, vivió un pequeño dinosaurio emplumado que podría haber sido un ancestro más de las aves, según los paleontólogos chinos que le han descubierto.

Los restos fósiles del extraño antepasado, bautizado como 'Epidexipteryx hui" (que quiere decir 'plumas para exhibir') fueron encontrados en el yacimiento de Daohugou, en el interior de Mongolia, una región muy conocida por la gran cantidad de fósiles de dinosaurios que se han encontrado.

Según la descripción que hacen los paleontólgos chinos esta semana en 'Nature' fue ésta una especie que no puede incluirse en ninguno de los grupos conocidos, aunque comparte características con los coelurosaurios (los pequeños antepasados del tiranosaurio) y con otros tipos de terápodos como los oviraptorosaurios.

Entre sus rasgos, destaca que este pequeño dinosaurio, que debía ser joven cuando murió y no era mayor que una paloma, tenía unos dientes muy afilados. Los delanteros, además, eran mucho mayores que los posteriores, por lo que debía ser un gran depredador carnívoro. También eran muy vistosas las cuatro grandes plumas que llevaba en la cola que, sin embargo, era bastante corta.

Este es una peculiaridad que sorprende al paleontólogo José Luis Sanz, de la Universidad Autónoma de Madrid: "Me llama la atención que este curioso dinosaurio fuera ancestro de las aves porque el posterior ancestro común sería uno que tiene la cola más larga y el siguiente, de nuevo, la tendría corta, como la tienen hoy las aves. El criterio de la parsimonia científica nos dice que es un proceso raro, aunque no imposible", argumenta el investigador español. Sanz, no obstante, precisa que hace este comentario sin haber podido analizar con profundidad los fósiles.

Similitudes con las aves

En su artículo, el equipo de Fucheng Zhang, de la Academia China de Ciencias, concluye que el 'Epidexipteryx' sí está en la línea evolutiva de las aves, tras comprobar que tiene un húmero tan largo como el fémur o la estructura de su columna vertebral.

Respecto a las llamativas plumas de la cola, los paleontólogos chinos mantienen que tenían la misma función por la que hoy las lucen algunos machos de las de las aves: atraer a las hembras con un ornamento llamativo. Un buen ejemplo de ello son los pavos reales.

Y añaden: "El 'pidexipteryx' es el más primitivo y básico terópodo conocido que tiene plumas destinadas a la exhibición, lo que indica que los ancestros de las aves tuvieron ornamentos muy pronto, en el Jurásico medio, y que estos penachos decorativos aparecieron antes que las plumas que permiten volar y la habilidad de hacerlo en la evolución de las aves". Sanz, en todo caso, recuerda que se trata de hipótesis que no se han demostrado. Ni podrá hacerse porque ni los colores y los comportamientos se fosilizan.
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Extraído de El Mundo

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