Los arqueólogos piden una medida ejemplar con los hornos almohades.

El presidente de la Sección de Arqueología del Colegio de Licenciados de Sevilla y Huelva, Jacobo Vázquez, consideró ayer que la Fiscalía y el Juzgado de Instrucción número 20 deben tratar de forma "ejemplar" las diligencias correspondientes a los restos arqueológicos destruidos en la Puerta de Jerez durante las obras previas a la peatonalización e instalación del tranvía. Por este motivo, advirtió que la sanción de 24.878 euros inicialmente impuesta por la Consejería de Cultura a la empresa metropolitana de aguas (Emasesa) es "irrisoria".

En declaraciones a Europa Press, Jacobo Vázquez creyó "lógico" que la Fiscalía, concretamente su sección de Medio Ambiente, Urbanismo y Patrimonio Histórico, haya reclamado a la citada instancia judicial la práctica de pruebas periciales y testificales a cuenta de la destrucción de estos vestigios en el marco de las obras que, en abril de 2006, ejecutaba la constructora Martín Casillas en la Puerta de Jerez a cargo de Emasesa.

"Los restos históricos están para conservarlos o estudiarlos, pero no para destruirlos", señaló el presidente de la Sección de Arqueología del Colegio de Licenciados, quien recordó que, incluso, Emasesa suspendió la sanción de 24.878 euros que le impuso la Junta a través de un recurso por la vía Contencioso-Administrativa.

Consideró que la actuación de la Fiscalía ha sido "ideal" tras un largo periodo en el que el caso no ha avanzado, y llamó a las instancias judiciales a tratar esta causa de forma "ejemplar" a cuenta del interés que revestía el descubrimiento de estos hornos almohades que no llegaron a ser estudiados pormenorizadamente a consecuencia de su destrucción.

Los orígenes del caso se remontan al 30 de marzo de 2006, cuando la Delegación de Cultura elaboró un informe de las obras proyectadas en la Puerta de Jerez a partir de la visita de uno de sus arqueólogos especialistas, José Manuel Rodríguez Hidalgo.

El informe señalaba que las obras que Martín Casillas ejecutaba por orden de Emasesa afectaban a "una zona de alto potencial arqueológico" encuadrad en el conjunto histórico de la ciudad, catalogado como Bien de Interés Cultural.

Aunque la Consejería de Cultura había suspendido las obras de Emasesa en la Puerta de Jerez por incumplimientos administrativos en el proyecto, finalmente se permitió reanudar los trabajos entre el 24 y el 15 de abril atendiendo a lo "singular" y la "envergadura" de la obra.

No obstante, el 25 de abril tanto la arqueóloga de Martín Casillas como José Manuel Rodríguez Hidalgo constataban la destrucción "fuera de los requerimientos exigidos" y "sin metodología arqueológica" de los cuatro hornos almohades rescatados a 2,3 metros bajo el nivel del suelo.
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Extraído de Diario de Sevilla

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