Catalogan 3.000 inscripciones árabes en La Alhambra.

Un novedoso método de catalogación a base de tecnología informática ha permitido a los científicos reunir y ordenar de forma exhaustiva 3.116 inscripciones árabes y sus interpretaciones en castellano, situadas a lo largo de las paredes del Palacio de Comares, en La Alhambra granadina.

El 'Corpus Epigráfico de La Alhambra', presentado en la Residencia de Estudiantes de Madrid, consiste en un proyecto pionero, dirigido por el investigador del CSIC Juan Castilla e impulsado por el Patronato de la Alhambra y El Generalife.

El acto ha estado presidido por el vicepresidente de Organización y Relaciones Institucionales del CSIC, Francisco Montero de Espinosa, y la directora del Patronato de La Alhambra y El Generalife, María del Mar Villafranca.

En esta jornada ha sido presentada la primera entrega de un total de cinco DVD, con los que se pretenden tener catalogadas las aproximadamente 10.000 inscripciones árabes en La Alhambra, durante este año y el próximo.

La recopilación y traducción de los epígrafes árabes del Palacio de Comares supone aproximadamente el 35% de las inscripciones que se calcula que existen en el recinto de la Alhambra.

El trabajo ha sido reunido en un libro y un DVD, con un coste de 30 euros en las librerías, que será de acceso público, tras su distribución inicial en la Red Pública de Bibliotecas de la Junta de Andalucía.

La catalogación, que será puesta a disposición del público, incorpora las aportaciones realizadas en su día por otros investigadores, como Emilio Lafuente Alcántara, del siglo XIX, que realizó una ardua investigación de interpretación de las inscripciones árabes de La Alhambra, de acuerdo a los expertos.

Según los investigadores, la traducción de los epígrafes en los muros de La Alhambra suscita interés desde tiempos remotos, es decir, desde el momento mismo en que los Reyes Católicos expulsaron a los árabes de Granada.

Este proyecto ha conseguido reunificar las investigaciones realizadas en el pasado con la incorporación de innovaciones actuales, como la posibilidad de recorrer "de forma virtual" el Palacio de Comares, con sólo presionar un ratón del ordenador.

Así, se puede conocer por medio de un DVD no sólo el significado de una inscripción, sino ver dónde se ubica exactamente en el Palacio, y además cuantas veces se repite por sus paredes; y también se puede saber a distancia, con un ordenador, el tipo de letra utilizada en los epígrafes o el material usado, como si se tratara de un libro del que se pudieran pasar sus hojas y contemplar al detalle todas las peculiaridades de un monumento.

Las menciones al lema dinástico de la dinastía nazarí, en las que se dice que "No hay más vencedor que Alá", en su traducción al castellano, dominan la temática de estas inscripciones, aunque también existen epígrafes piadosos, coránicos o jaculatorios con el nombre de Alá.

Al contrario de lo que muchos pensaban, según el director del proyecto, las expresiones poéticas en las paredes de La Alhambra, pese "al gran interés" que han suscitado a lo largo del tiempo, representan un porcentaje mínimo del total, y tampoco abundan los fragmentos del Corán.

El Palacio de Comares empezó a construirse en el siglo XIV bajo el mandato de Yusuf I, aunque se cree que fue su hijo Mohamad V quien terminó la obra, ya que diversas inscripciones atribuyen la autoría a su hijo.

Yusuf I quiso que la decoración del palacio, que se convirtió en residencia oficial, impresionara a las personas que lo visitasen, por lo que ordenó que se construyera y adornara de manera exquisita.
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Extraído de El Mundo

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