El castillo de Feria (Badajoz).

Del castillo de Feria destaca fundamentalmente su enorme torre del Homenaje, de planta cuadrada y esquinas redondeadas. Todo el recinto se encuentra en lo alto de un promontorio, por encima de la localidad de Feria, que domina toda la zona en muchos kilómetros a la redonda y desde el que las vistas son realmente impresionantes.

Debido a su situación estratégica, el alto en el que se encuentra el castillo de Feria ha sido utilizado como punto defensivo desde que los primeros hombres se establecieron en estas tierras.

Los árabes ya construyeron una importante fortaleza defensiva en el siglo XI.

Siglos más tarde las tropas cristianas conquistaron la zona y Feria pasó a ser propiedad de Lorenzo Suárez de Figueroa, Maestre de la Orden de Santiago.

La familia Suárez de Figueroa llegó a ser propietaria de un importante territorio conocido como Señorío de Feria, que incluía numerosas poblaciones de la zona, incluyendo Zafra.

De hecho, la fortaleza de Feria tiene visión directa de los castillos de Villalba de los Barros, Zafra y Nogales, situados también estratégicamente para controlar y defender todo el territorio de los Suárez de Figueroa.

La torre actual y el conjunto principal del recinto del castillo de Feria debieron de construirse a mediados del siglo XV. Y posteriormente se llevaron a cabo algunas reformas y reconstrucciones.

El recinto amurallado tiene un trazado irregular que sigue la forma del terreno. La muralla incorpora torres o cubos redondos y prismáticos. En el interior existe otro muro transversal que divide el cuerpo principal del castillo en dos partes, lo que permitía reagrupar la defensa en caso de que alguna de las partes se viera comprometida por los atacantes.

La torre del Homenaje se sitúa en esa zona intermedia del recinto. La parte inferior de esta impresionante torre no tiene puertas, y el acceso a las plantas habitables de la torre se realiza desde la muralla, de forma que se aseguraba un alto nivel defensivo en caso de emergencia.

La torre consta de cuatro cuerpos. El sótano probablemente contendría el almacén de provisiones y el aljibe. La primera planta era la de residencia del señor del castillo y las dos plantas superiores que posiblemente tendrían un uso variado. Actualmente la primera planta ha sido restaurada y acondicionada.

En la parte superior de la torre se abría un conducto que llevaba el agua recogida hacia el aljibe situado en el sótano. Además de este aljibe de emergencia situado en la torre, cada sector del recinto amurallado disponía de su propio aljibe para almacenar agua.

Se pueden visitar las diferentes plantas de la torre y subir hasta la parte superior de la torre del Homenaje, donde las vistas son espectaculares.

Finalizada la visita al castillo no podemos dejar de pasear por las empinadas calles de Feria y disfrutar de su gastronomía en alguno de los mesones del pueblo.
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Extraído de Hoy

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