Descubren en Madrid el banquete de mamut de unos neandertales.



Las primeras pruebas fehacientes de que los humanos prehistóricos consumían la carne y también la médula de los duros huesos de los elefantes se han encontrado en la Comunidad de Madrid. Un equipo de paleontólogos ha descubierto que, hace unos 84.000 años, los neandertales que habitaron en las orillas del Manzanares y el Jarama, se dieron un gran banquete con un paquidermo, probablemente un mamut, que se desconoce cómo cayó en sus manos.
El equipo, dirigido por el paleontólogo José Yravedra, ha encontrado los restos de aquella comida en el yacimiento de Preresa, en el municipio de Getafe. Se trata de un conjunto de huesos fósiles con claras señales de haber sido consumidos por los neandertales que entonces habitaban la zona.
Los investigadores -arqueólogos, zooarqueólogos y geólogos de la UCM, del Instituto de Evolución en África (IDEA) en Madrid y del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (CENIEH) en Burgos-, encontraron en total 82 huesos de un mismo ejemplar. Junto a ellos, 754 herramientas de piedra distribuidas en 255 metros cuadrados, las que utilizaron para trocear la carne y machacar los huesos.
Muchos, de hecho, tienen marcas que indican que golpearon los huesos para conseguir la médula que tenían dentro. "Con la médula conseguían aminoácidos que son muy importantes para el cerebro, pero nunca antes se había visto que lo consiguieran de elefantes", asegura el arqueólogo Joaquín Panera, uno de los autores del trabajo, publicado en la revista 'Journal of Archaeological Science'.
Así lo destaca también Jose Yravedra, de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), y autor principal de la investigación, en la que se documentan utensilios de sílex y cuarcita, en la misma zona de excavación.
Las marcas de corte son también importantes porque es una de las evidencias más antiguas de aprovechamiento humano de elefantes, junto con la que el mismo equipo documentó en 2010 en el yacimiento de Áridos, cercano al río Jarama.

La caza prehistórica de elefantes.

Pruebas del consumo de elefantes no hay muchos de hace más de 10.000 años. Se conocen casos en Siberia, Norteamérica y Europa central, aunque precisamente fue la caza humana de los mamuts la que colaboró activamente en su extinción.
Los investigadores están tratando de averiguar si el ejemplar fue cazado o carroñeado por los neandertales, aprovechando los restos dejados por otros carnívoros, porque lo primero que se come un depredador son las vísceras.
Para cazar animales que pesaban varias toneladas, debían poner en práctica unas estrategias elaboradas que no dejan rastros ni pistas decenas de miles de años después. Por ello, en este caso, continúa siendo un misterio cómo llenaron la despensa.
Según el estudio, extraer la médula no era habitual en los elefantes debido a la laboriosidad del proceso, dado que eran muy duros.
Extraído de El Mundo

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