El Geoturismo en las ciudades

Rutas de turismo en las urbes que nos acercan a la geología de las edificaciones y monumentos

Molde del tronco o rama de una planta vascular carbonífera en un edificio de viviendas de Mieres (Asturias)
A las diferentes razones que nos hacen visitar una ciudad vamos a añadir uno más. Hablamos del Geoturismo.

El turismo relacionado con temas geológicos suele ubicarse en lugares naturales, ejemplos de ello aquí en España podrían ser Las cueva de Nerja en Málaga o el  Parque Nacional del Teide en las Islas Canarias.

¿Y a que nos referimos con Geoturismo en las ciudades? Pues bien, hablamos de un  movimiento cultural en el que se pretende acercar los elementos geológicos, que pueblan nuestras ciudades, al público en general.

Según el Instituto Geológico y minero de España, el Patrimonio geológico es  “el conjunto de recursos naturales geológicos de valor científico, cultural y/o educativo, ya sean formaciones y estructuras geológicas, formas del terreno, minerales, rocas, fósiles, suelos y otras manifestaciones geológicas que permiten conocer, estudiar e interpretar el origen y evolución de la Tierra y los procesos que la han modelado”.

Portada de la guía de Geoturismo en Burgos
La realización de diversas rutas para el conocimiento de los componentes pétreos  en edificaciones de una ciudad también nos acerca al estudio, no solo de estas construcciones, sino también del origen y evolución de la naturaleza que rodea estas zonas y que, por ende, nos da una característica más, muchas veces olvidada, de un patrimonio que ya conocemos.

En las ciudades tenemos auténticos museos geológicos en un entorno cotidiano. En realidad los vemos día a día en la iglesia de la esquina, en el Palacio de tres calles más abajo o  en el suelo por el que pasamos  pero que por desconocimiento o urgencia nunca miramos.

Mediante la realización de diferentes itinerarios, en los que el tema principal es la geología, se pretende que podamos reconocer diferentes tipos de rocas (si son sedimentarias, metamórficas o  ígneas) en nuestros edificios, catedrales o iglesias. Observar su deterioro y el porqué de este, sus litotipos (las diferentes clases dentro de una misma tipología de roca) y, en muchos casos, la localización de la cantera de la que fue extraída.

Las publicaciones sobre el estudio de la geología enfocado a un sector no profesional comenzaran en el año 2000.Podemos citar varios ejemplos de estas guías:

- “Las piedras utilizadas en las construcciones de los Bienes de Interés Cultural de la Comunidad de Madrid” (J. Mendriña Fernández y R.Fort, 2005) en el que realizan un estudio a lo largo de 122 edificios históricos en toda la Comunidad Autónoma.

-La primera divulgación de carácter menos profesional seria “De roca a roca” (Diez Herrero y Vegas Salamanca, 2011) nos acerca a este patrimonio en la ciudad de Segovia que cuenta con grandes ejemplos.

- “Geoturismo en la ciudad de Burgos” (E. Fernández , 2012) además de darnos las claves de la historia geológica de la ciudad, también  nos habla de los movimientos de terreno, de las muestras de desgastes de este tipo de patrimonio y de rocas y fósiles urbanos. Por último nos muestra  tres rutas para el conocimiento geológico de la ciudad de Burgos, así como de sus edificaciones y otros elementos relacionados.

Con algo más de asiduidad se han realizado diferentes proyectos de divulgación hacia el conocimiento y localización de fósiles en las ciudades, como forma de acercar la paleontología al público en general. El programa realizado por la ciudad de Sevilla “Fósiles en las paredes de Sevilla” programa del año 2012, fue un ejemplo de esto.

En la ciudad de Barcelona  no solo encontramos una  “Guía de fósiles de Barcelona” (Cornella i Solans, 2009)  sino que además, cualquier ciudadano puede realizar una búsqueda de estos peculiaridades prehistóricas mediante fichas, en las que se detalla sus características  y  localización (organizado por distritos).

Observamos que no es un turismo de nueva creación, la geología es un mundo muy apasionante que siempre ha suscitado el interés de millones de personas, pero sí que este nuevo enfoque nos acerca, desde un punto de vista más cotidiano, ha elementos que hemos de ir a un museo, o encontrarlos en la naturaleza para identificarlos.

Por otro lado que cualquier persona pueda tener el conocimiento de lo importante que es un edificio, ya no solo por la historia o la estética, sino además,  porque podemos observar una tipología de roca en ella o un fósil de 1800 millones de años nos ayuda a infundir más respeto, aun si cabe a estas construcciones.

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